La generación de los leños mojados

La generación de los leños mojados - 1 Juan 2:16Escuchar audio de esta predica 1 Juan 2:16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.

1 Reyes 18:30 Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se le acercó; y él arregló el altar de Jehová que estaba arruinado. 18:31 Y tomando Elías doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cual había sido dada palabra de Jehová diciendo, Israel será tu nombre, 18:32 edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová; después hizo una zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de grano. 18:33 Preparó luego la leña, y cortó el buey en pedazos, y lo puso sobre la leña. 18:34 Y dijo: Llenad cuatro cántaros de agua, y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo aún: Hacedlo la tercera vez; y lo hicieron la tercera vez, 18:35 de manera que el agua corría alrededor del altar, y también se había llenado de agua la zanja.

Este pasaje nos descubre un momento trascendental para Israel, la escritura describe la condición espiritual en la que había caído el pueblo de Dios juntamente con sus gobernantes y esta se halla manifiesta en el estado de ruina en el que el profeta Elías encontró el altar del Señor. Este altar representaba sus vidas espirituales en una total destrucción, de hecho Elías reafirmaría la condición en que se hallaban de un absoluto enfriamiento vertiendo el agua que era tan escasa para esos días en grandes cantidades sobre el altar. En otras palabras el fuego de Dios en ellos estaba totalmente apagado, ellos eran una generación de leños completamente mojados.

Si nos dirigimos al nuevo testamento nos encontramos con que el apóstol Juan nos introduce a un tema similar, al igual que en Israel se habían levantado profetas de Baal y de la diosa Asera para llevar al pueblo a este estado, ahora corrientes Gnósticas infiltradas en la iglesia procuraban apagar el fuego puesto por Dios en el corazón de los creyentes, así que Juan le correspondía como mensajero de Dios levantar su voz para establecer una sería advertencias en medio de las armas utilizadas por sus contradictores para acabar con la salud espiritual de los hijos de Dios, él debía mostrar no solo a su generación sino a las venideras el peligro que corrían para que no se convirtieran en generaciones de leños mojados. Así que él nos dice: que el que ama al mundo no ama a Dios, para luego explicarnos un poco mejor a que se está refiriendo cuando habla de ese amor por el mundo en el Capítulo 2 versículo 16: Porque todo lo que hay en el mundo, la pasión de la carne, la pasión de los ojos y la arrogancia de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.

¿Qué es eso de la arrogancia de la vida o la pasión de la carne o la pasión de los ojos?

1. La pasión de la carne.

Empecemos por la pasión de la carne que es lo primero que Juan menciona; entendemos que la pasión de la carne no es más que lo que nosotros conocemos como nuestra humanidad que tiene deseos con los que fue creada. Mencione la semana anterior algunos de ellos como el comer, el dormir, el descansar, aun el deseo sexual es algo con lo que Dios nos creó.

Debemos saber que satanás no ha creado ningún deseo, él no ha creado nada, todos mis deseos fueron puestos por Dios en mí y lo único que él ha procurado es pervertir lo hecho por nuestro Señor. Así que mis deseos naturales de la carne producto de ser una creación de Dios les vamos a llamar deseos. Pero Juan no habla de deseos de la carne, sino de la pasión de la carne, esto nos conduce a una pregunta ¿Cuándo mis deseos pasan a ser pasión? Cuando esos deseos se crecen tanto en mí que terminan dominando mis pensamientos, mi conducta, mi forma de actuar.

La palabra griega usada en este texto por el apóstol es "epifimia", esa palabra es usada 38 veces en el nuevo testamento y 35 de las 38 se usa con una connotación negativa.

Pero para que tengamos una idea; esto es cuando yo duermo en exceso, cuando yo como en exceso, cuando yo descanso en exceso, esto es parte de la pasión de la carne, porque esas cosas han empezado a controlarme, es cuando yo ya no sé dónde parar y ahora esos deseos empiezan a debilitar los deseos que mi espíritu tiene por las cosas de Dios y dejan de ser normales para convertirse en pasiones pecaminosas.

¿Qué será lo que hace que un deseo legítimo se convierta en una pasión ilegitima? La ausencia de dominio propio en nuestras vidas, la ausencia del fruto del espíritu que me lleva a contener mis deseos pecaminosos. Cuando el dominio propio y el fruto del espíritu se halla en mí, no voy a ceder a mis pasiones, ahora voy a tener el control para decirle no a lo que mi carne desea. Mi carne siempre deseara cosas, lamentablemente cuando mi carne la desea de una manera intransigente y me doblega para hacerme ceder a sus peticiones, eso es cuando mi deseo con el que Dios me creo paso a ser una pasión de la carne.

1 Corintios 9:26 y 27 nos dice: Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado. Pablo nos está diciendo que el reconoce que nuestro cuerpo tiene deseos pecaminosos, pero él no va a permitir que sus deseos se sobre impongan, en otras palabras hay veces que mi cuerpo va a querer decir: "Yo quiero comer" y yo le voy a decir: "No", hay ocasiones en donde mi cuerpo va a querer dormir más de la cuenta y yo le voy a decir: "No", hay momentos en donde mi cuerpo va a querer pedirme una relación sexual ilegitima y le voy a decir: "No", hay ocasiones en donde el cuerpo nos va pedir cosas como estas y vamos a decir: "no". Es por eso que Pablo dice: Hago a mi cuerpo mi esclavo. Yo no soy esclavo del cuerpo, el cuerpo será esclavo de mi espíritu, de mi dominio propio, de ese fruto que el Espíritu de Dios ha cultivado en mí, a eso es lo que Juan se está refiriendo cuando está hablando de la pasión de la carne. Son los deseos desmedidos de la carne, incontrolados por mi espíritu que terminan dominándome y me terminan llevando a hacer culto al altar de la carne. Y Juan dice eso no proviene de Dios, los deseos normales puestos por Dios en nuestro diseño "si", las pasiones de la carne: "No".

2. La pasión de los ojos.

Juan dice ahora que la pasión de los ojos tampoco proviene de Dios. Pensemos por un momento y los ojos como órganos no tiene pasión, cuando los ojos ven algo que le agradan no brincan dentro de nuestras orbitas, realmente lo que el apóstol nos quiere decir es que los ojos son la ventana a través de la cual nosotros recibimos información que al llegar a nuestra mente dispara una serie de pensamientos, de ideas, incluso de transmisores químicos que aceleran el pulso, que aceleran la frecuencia cardiaca, que comienzan a motivarnos a movernos en una dirección que puede terminar sacándonos de la voluntad de Dios y nosotros sabemos eso por la misma historia bíblica; en el libro de Génesis capítulo 3 leemos: "Que Eva vio que el árbol era bueno para comer y que era agradable a los ojos" Eva vio el árbol, entro la información y comenzó a pensar; "La verdad que bien luce esta fruta" Si seguimos examinando la historia bíblica llegamos al libro de Josué capítulo 7 versículo 21, se nos habla de que Acab vio entre los despojos un manto babilónico muy bueno, 200 ciclos de Plata y un lingote de oro de peso de 50 ciclos y al verlo lo codicio y lo tomo a pesar de que estaba prohibido; pero la primera acción es que él lo vio y a los ojos les pareció atractivo. Seguimos leyendo y llegamos al segundo libro de Samuel capítulo 12 versículo 2 y dice que

David vio una mujer que se estaba bañando y la mujer era de aspecto muy hermoso y la codicio y la tomo para él.

Los ojos no tiene deseos, pero permiten la entrada de información a nuestra mente que le provoca emociones, sentimientos, ideas, pasiones pecaminosas. Es esa realidad, es ese entendimiento el que lleva a Job a decir: Hice pacto con mis ojos; ¿Cómo, pues, había yo de mirar a una virgen? (Job 31: 1) Este hombre lo que nos intenta decir es: "No te expongas, los ojos son potencialmente mortales".

Es por eso que toda la tecnología de hoy en día es tan efectiva en las manos del enemigo, porque él ha logrado cautivar nuestros ojos y al cautivarlos ha logrado que entre información que procura dañarnos. Este ejercicio lo efectúa el mundo hoy a través de movimientos rápidos, de música y sonido todo al mismo tiempo capaz de pasear nuestro conciencia e ir directamente a nuestro centro cerebral de pensamiento activarlo y nuestra conciencia ni siquiera percatarse de que está siendo motivada. (Ya entendemos porque estamos tan endeudados con las tarjetas de crédito).

Ahora los ojos no solo hacen eso con la sexualidad, si vamos a un resort y llegamos al comedor: "Wuau, cuanta comida y todo luce bueno" Ya estas salivando, los colores, los brillos, la salsa. Vamos a un crucero y cuando llegamos al comedor y ves la mesa de postres: "Waau, ¿Tu viste la mesa de postres?, "increíble, voy a comer menos para comer de todos esos postres". Y lo único que ha pasado es que los ojos vieron, no ha pasado más nada y llega un momento en donde eso empieza a producir en nosotros un efecto que nos conduce a soñar despiertos con comer, al punto que sin probarlo ya estamos deleitándonos.

Lo que ocurre es lo siguiente: La pasión de los ojos funciona de la siguiente manera: Le atribuimos un valor externo a algo que puede ser la comida divorciado de su valor interno, porque vemos la comida que luce muy bien, y le agregamos un valor por la manera como lucia y se nos olvidó que tal vez no sea bueno para nuestra salud y terminamos consumiéndolo. Es como cuando una mujer ve un vestido en otra mujer o unos zapatos, sus ojos brillan por lo bien que se ve. Así que le otorga un valor externos pero cuando llega a casa y se lo coloca lo desecha porque su valor interno no corresponde con el externo, porque a ella no le queda tan bien como a la otra.

De esa misma forma Salomón nos habla en el libro de proverbios acerca de la ramera que había hecho caer a muchos hombres, estos jóvenes cayeron al ser seducidos porque ellos le atribuyeron a la ramera al verla un valor externo divorciado de su valor interno, que era ninguno. Eso es lo que pasa cuando hombres o mujeres deciden irse tras pasiones sexuales guiadas por sus ojos, ya que le atribuyen un valor que tarde o temprano descubrirán es ninguno frente aquella familia que Dios les ha dado. Así es que hoy las personas son atrapadas en pornografía y todo tipo de inmoralidades sexuales.

Los ojos tiene la propiedad de divorciar esos dos valores, llevándonos a ser muchas veces dominados por la pasión de ellos. ¿Qué necesitamos hacer?; No exponernos, no creer que somos inmunes, no creernos tan maduros, no creer que podemos exponernos y no ser afectados, en la medida de mis posibilidades no debo hacerlo; porque la Palabra nos dice: Aquel que crea estar firme vea que o caiga. Así que hay que Cuidar los ojos.

3. La arrogancia de la vida.

Finalmente Juan nos habla de la arrogancia de la vida y ¿Qué es la arrogancia de la vida? La arrogancia es el orgullo por aquellas cosas de las que el mundo se enorgullece. ¿Y cuáles son esas cosas? La lista podría ser interminable pero vamos a ver algunas: Apellidos, patrimonios, nuestros hijos, nuestra preparación, nuestros títulos, nuestras posesiones, nuestras posiciones, las personas que conocemos; "Ayer comí con fulano", lo que ganamos, la compañía para la que trabajamos, nuestra inteligencia, nuestro conocimiento y somos tan tales que llegamos al extremos de enorgullecernos de nuestra humildad, nos enorgullecemos de la seguridad que hemos alcanzado.

En 1929 en EU antes de la recesión el presidente recién electo acababa de decir que la bonanza era tal que en unos pocos años erradicarían por completo la pobreza de su país. La semana en que la bolsa cayó perdiendo el 90% de su valor un grupo de personas a bordo de un crucero salieron millonarios y regresaron en banca rota, sin posibilidad de hacer absolutamente nada, porque cuando Dios mueve su mano, no hay nada que sea seguro en este mundo. (Será que el sistema del mundo está por encima del de Dios) Yo me rio de ver cuán seguros a veces estamos de que el sistema usado por nosotros puede darnos seguridad.

Juan viene diciéndonos todo este sistema, todo este engranaje, toda esta manera de pensar, toda esta forma de sentirnos seguros y orgullosos, toda esa forma de comprar, de vender, de desear, de buscar, de deleitarnos es parte del mundo y la razones por las que no debemos amar al mundo son dos: número uno: porque esto no proviene de Dios sino del mundo y numero dos: todas esas cosas son temporales y el mundo pasa y también sus pasiones pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. El mundo pasa; la forma verbal usada allí está descrita de una manera que implica que ya está pasando, el mundo ya está pasando, se encuentra en una constante descomposición, va a la deriva, va cada vez peor, eso lo sabemos y nosotros lo sabemos incluso desde el punto de vista físico, los hombres de ciencia están alarmados por que la tierra cada vez se consume más dentro de sus recursos limitados. Hay quienes están prediciendo como este mundo terminara, pero la escritura nos da una descripción clara de estos sucesos.

2 Pedro 3: 10 Pero el día del Señor llegará tan inesperadamente como un ladrón. Entonces los cielos desaparecerán con un terrible estruendo, y los mismos elementos se consumirán en el fuego, y la tierra con todo lo que hay en ella quedará sometida a juicio. 11 Dado que todo lo que nos rodea será destruido de esta manera, ¡cómo no llevar una vida santa y vivir en obediencia a Dios, 12 esperar con ansias el día de Dios y apresurar que este llegue! En aquel día, él prenderá fuego a los cielos, y los elementos se derretirán en las llamas.13 Pero nosotros esperamos con entusiasmo los cielos nuevos y la tierra nueva que él prometió, un mundo lleno de la justicia de Dios. 14 Por lo cual, queridos amigos, mientras esperan que estas cosas ocurran, hagan todo lo posible para que se vea que ustedes llevan una vida pacífica que es pura e intachable a los ojos de Dios.

Como este mundo está pasando, como en último caso este mundo será consumido por fuego intenso, al punto de que esta tierra como la conocemos desaparecerá y los cielos como los conocemos desaparecerán en medio de un gran estruendo: Pedro nos plantea ¿Qué clase de personas deberíamos ser? ¿Qué clase de vida deberíamos llevar?

¿Por qué somos guiados por deseos tan efímeros, porque hay cosas que anhelamos tan vehemente mente sin importarnos vulnerar los principios Divinos si todas ellas finalmente son pasajeras? No le ha quedado la sensación de gastar en algo su dinero y en corto tiempo se decepciona. Porque buscamos estas cosas con tanta pasión, porque estamos tan aferrados a ellas. Por eso es que nos hemos convertido en una generación con un apetito insaciable por las cosas de este mundo.

Conclusión

Debemos recordar que aquí solo estamos de paso y yo debo darle a esta vida otra connotación que no sea la forma superficial como la he venido viendo a través de formas caídas, recordemos que nuestros cuerpos caídos tienen deseos caídos que buscan formas caídas de ser satisfechos y Dios dice: "Yo soy tu satisfacción, Yo soy tu suficiencia" Yo creería que ahora podemos entender mejor porque Juan nos está diciendo que debemos mantenernos lejos del mundo, no lo podemos amar, que tenemos que cuidarnos de la pasión de la carne, de la pasión de los ojos y de la arrogancia de la vida, nada de eso proviene de Dios, si eso está en mí, el amor de Dios no está en mí, si el amor de Dios no está en mí, no hay una genuina conversión o en el mejor de los casos me hallo tan envuelto en el mundo que me es difícil poderlo ver y cuando eso ocurre Dios que nos ama romperá ese papel y a veces de formas que no nos resultan tan agradables.

¿Por qué el titulo una generación de leños mojados? Dios me dijo que se los dijera: porque somos una generación que se decepciona con facilidad, y lo único que espera es que las cosas funcionen a la primera, sino es así la opción más rentable es desechar y abortar.

Esta es la generación que quiere triunfar sin Dios, sin su Palabra, sin una comunión con Él.

Esta es la generación que procura levantar una vida sin Dios, caminando en su propia prudencia.

Esta es la generación que no despierta, estamos frente a un profundo letargo, Dios está enviándonos electroshock y nada nos despierta, nuestra siguiente acción es igual a la anterior, no hay cambio.

Esta es la generación donde somos tan sensoriales, lo que no se siente no es real, somos puro sentimiento no son experiencias que pasen del alma y por ello terminamos desechando cada día algo incluyendo las personas, no hay nada que subsista para seguir acrecentándolo al día siguiente.

Esta es la generación que nos gusta lo superficial, nada que traspase del alma. Solo pensamiento nada de meditación.

Somos una generación impermeable a las verdades de Dios.

Esta es la generación que ha preparado sus pócimas particulares para salir de cada atolladero, segados totalmente, y no dándonos cuenta que no hay manera de acabar nuestros tormentos en nuestras propias capacidades. Esto es nuestra carne tratando de vencer a la carne.

Esta es la generación donde niños, jóvenes, adultos y viejos todos viven de la misma manera, esto está pasando en la iglesia de Dios al punto que se ha hecho muy difícil discernir quien es quien, no se hacen evidentes con facilidad las características que deben diferenciar los hijos de Dios a los hijos del diablo. Somos una generación infiel, impura, perezosa espiritual mente, con los mismos anhelos, deseos y concupiscencias de los que están sin Cristo, con la misma visión de la vida, nada críticos frente a lo que ven nuestros ojos, desalmados, egocéntricos, irreverentes, irrespetuosos, intolerantes, nada sujetos, sin respeto por la autoridad, sin dominio propio, cobardes, arrastrados por la corriente con facilidad, sin un espíritu de lucha, nada radicales.

Esta es la generación que desea tener vidas espirituales esbeltas y lucir bien comiendo la basura del mundo, esto no va a pasar nosotros somos la evidencia de lo que comemos, nada de oración, nada de Palabra, nada de meditación, pero pretendemos ser sostenidos espiritualmente, cuando solo le damos de comer a nuestra carne. Vivimos un profundo raquitismo espiritual.

Somos una generación conformista en extremo, solo arrastrada por el sistema imperante en el mundo, sin ninguna crítica u oposición, vencidos por su poder y sistemas, corriendo vertiginosamente en su misma dirección. Tan débil, tan frágil, tan inútil, tan servil.

Esta es la generación que tiene una visión tan apegada a lo tangible, tan sujeta a lo que se puede controlar, a lo que se puede sujetar en nuestras fuerzas. Totalmente natural y alejada por completo de lo sobrenatural, Dios se ha convertido en una varita mágica, solo es eso y nada más.

Esta es la generación sin fe.

Esta es la generación con un profundo despotismo y orgullo por los demás pero que todo el tiempo demanda para sí.

Esta es la generación intolerante con la frustración, que no tolera la Palabra porque le causa un profundo escozor, con tanta arrogancia que da la vuelta y se va, como si Dios se perdiera de algo con nuestra acción.

Pero en medio de todo este panorama tan difícil Dios sigue siendo bueno. 1 Reyes 18:36 Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas. 18:37 Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos. 18:38 Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja. 18:39 Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: ¡Jehová es el Dios, Jehová es el Dios!
 
Pastor: David Bayuelo E.
Marzo 5 de 2017

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