Una larga espera

Una larga espera - Hechos 1:4-8Escuchar audio de esta predica Hechos 1:4 Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. 1:5 Porque Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días. 1:6 Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? 1:7 Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; 1:8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Después de la muerte y resurrección de Jesús él estuvo hablando durante cuarenta días a sus discípulos del Reino de los cielos, un Reino espiritual y no tan terrenal como ellos estaban esperando. Este es un Reino que comienza en los corazones de los que hemos creído, para luego se extiende una persona a la vez a lo largo del mundo entero. Un Reino que funciona bajo el calendario de Dios y no bajo el calendario de los hombres.

El texto que leímos está íntimamente ligado con el Reino de Dios y la manera como este se expande, y claramente su efectividad está ligada al poder atender cuidadosamente las indicaciones dadas por nuestro Señor.

1. Si queremos aprender a caminar con Dios tenemos que aprender a esperar.

Hechos 1:4 Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. Hechos 1:5 Porque Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.

En esta ocasión cuando Jesús se reunió con sus discípulos les mando a esperar, esto de ninguna manera fue una sugerencia y además les mando a esperar en un lugar específico; en Jerusalén. Ahora el Señor les dice hasta cuándo y porque motivo deben esperar y es por lo que el Padre les había prometido y el tiempo para estar allí era hasta el día en que el Espíritu Santo se manifestara.

Lucas 24:49 nos dice: He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.

El contexto de este pasaje nos muestra que Jesús les dice estas palabras a sus discípulos mientras comía con ellos, él se les apareció después de haber resucitado y ellos creyeron que era un fantasma, pero en medio de esta comida Él les ordena que esperen la promesa del Padre. Ahora Lucas hace una conexión de este suceso con el que hallamos en el verso cuatro cuando nos dice: que: "les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí". ¿Cuándo la escucharon? cuando estaban comiendo.

Hechos 1:5 Porque Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días. Lucas nos dará un poco más de detalles con respecto a la promesa que Dios les había hecho. Jesús antes de ascender les entrego mayor información sobre la tercera Persona de la trinidad ya que esto era necesario porque las cosas a partir de allí no serían iguales, Cristo no estaría con ellos, las demandas serian muchísimas, los desafíos serian enormes, las amenazas, las persecuciones aumentarían de manera que ellos necesitaban de algo especial para poder hacer frente a lo que estaba más allá de sus capacidades, necesitaban una cobertura como la de Dios para poder cumplir con cada desafío que les esperaba.

Si hay algo como seres humanos que no sabemos hacer es esperar y si hay algo que Dios sabe hacer muy bien es ponernos a esperar, Dios se deleita en hacernos esperar y no porque a Él le cause placer mientras yo sufro en la espera, sino porque Dios entiende lo que yo necesito entender y aprender en medio de ese tiempo y que no podría tenerlo sino exclusivamente a través de el.

Si miramos con cuidado la escritura descubriremos que este es el Dios que le dice a Abraham y Sara que van a tener un hijo cuando ellos ya no lo estaban buscándolo y lo que acontece es que pasan cinco años y el hijo no llega, diez años y el hijo no llega, 13 años y como no ha pasado nada Sara le dice Abraham: "Mira yo creo que ese hijo no va a llegar así que allí está mi sierva, para que tengas descendencia" Su mujer termina entregándole a alguien más. Ellos tomaron un atajo y el hijo de la promesa llego veinte cinco años después. Ahora después de que Dios le da el hijo le pide que lo sacrifique, ya Isaac tenía como 13 años así que entre la promesa y el que Abraham estuviera listo pasaron aproximadamente treinta y ocho años porque a este hombre al igual que nosotros Dios había determinado formarlo.

Dios le dice a Noé que fabrique un arca porque va a llover y si nosotros escuchamos eso hoy de inmediato sacamos una paraguas, pero Noé vio pasar 50, 60, 80, 100 años 120 para ver cumplido lo que Dios le había dicho.

Nosotros vemos la promesa de Jesucristo en Génesis 3: 15 y Jesús se aparece cuatro mil años después. Lo que debemos entender es que Dios vive fuera del tiempo y del espacio, si queremos caminar con Dios debemos aprender a esperar.

La mayoría de nuestros errores, tropiezos y fracasos ocurren porque actuamos fuera del tiempo de Dios. Sara actuó fuera del tiempo de Dios y desde que nació el hijo de Abraham con la esclava comenzaron los problemas, Moisés actuó fuera del tiempo de Dios matando a un egipcio y termino viviendo por ello cuarenta años en el desierto, David hablo sin que Dios se lo dijera con el copero del faraón y estuvo preso dos años más olvidado por él, refundido en la cárcel.

Si queremos caminar con Dios debemos saber esperar, porque esto es vital, sino nos va a corresponderá el asumir las consecuencias.

2. Dios es un Dios que cumple sus promesas.

Hechos 1:4 Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. 1:5 Porque Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.

Dios no es simplemente un Dios de promesa, Dios es un Dios de cumplimiento. Nosotros podemos hacer promesas y cada vez que lo hacemos eso es una posibilidad, pero cuando Dios hace una promesa es una realidad, porque sus promesas están ancladas a su carácter y dudar de las promesas de Dios es dudar de su carácter, es dudar de quien es Él, de su fidelidad.

Esta promesa que hallamos en estos versos fue anunciada antes que Cristo empezara a ministrar. Juan el Bautista nos dice en Mateo 3:11 Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.

Ahora si nos remitimos siglos atrás en el antiguo testamento ya Dios había anunciado lo que un día cumpliría. Joel 2:28 Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. 2:29 Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.

La noche anterior a la muerte del Señor Jesús el considero de tal importancia el tema de la promesa de la venida del Espíritu Santo que le dedico tiempo a conversarlo con sus discípulos. Juan 14:16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 14:17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. Juan 16:7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. 16:8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. Con toda seguridad a los discípulos les hubiese parecido mejor el que Jesús se hubiese quedado, pero él les dice que eso no es conveniente porque mientras el anduvo con ellos tuvo la oportunidad de formarles desde afuera, pero el que viene ahora lo hará de una manera más efectiva porque lo hará desde adentro. Sumado a eso él les habla del que el que tiene el poder para convencer al mundo de pecado, justicia y juicio es el Espíritu Santo, así que si ellos salen a predicar sin que el haya venido no podrán convencer a nadie. En otras palabras ustedes necesitan algo sobre natural porque el convencimiento de los hombres es algo sobre natural. Dios nos muestra lo importante que es el Espíritu Santo en nuestras vidas para el cumplimiento de nuestro propósito.

Juan 16:13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. 16:14 El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. Aquí está definida la obra del Espíritu Santo, él es el Espíritu de verdad y él nos guiara a toda verdad. Cuando estamos leyendo la Palabra Él es el que alumbra nuestro entendimiento, Él es el que nos permite discernir la verdad del error y revelarnos incluso las cosa que han de venir.

Hechos 2:1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 2:2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 2:3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 2:4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

3. El Reino de Dios no es terrenal y tiene un calendario que escapa a nuestra comprensión.

Hechos 1:6 Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? 1:7 Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad.

El pueblo de Dios conocía la historia, conocía el apogeo del reino bajo David, bajo Salomón, y conocía lo bajo que habían caído y ellos querían saber si Jesús después de resucitado les iba a devolver el esplendor al reino de Israel que había tenido. Esa es la pregunta que ellos están haciendo y Jesús no se las contesta. Más bien les enseña a pensar más espiritualmente y por eso les dice: "No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad". Los discípulos y nosotros tenemos que aprender a pensar menos terrenalmente y más en términos de la eternidad si queremos entender mejor lo que Dios está haciendo. La mayoría de las veces que los discípulos no entendían las cosas es porque estaban pensando de manera terrenal, eran tardos para entender. Para poder comprender lo que Dios está haciendo en mi vida, en la iglesia, tenemos que pensar más en términos de la eternidad.

La historia de nuestra vida, es una historia que definitivamente no tiene años de 365 días y días que no tienen veinte cuatro horas, porque Dios funciona es en la eternidad. Los cristianos de Tesalónica dejaron de trabajar porque Cristo estaba a la vuelta de la esquina y dos mil años después el aún no se aparece, porque su calendario está relacionado con la eternidad y no con lo terrenal.

Esto es sumamente importante comprenderlo porque el pensar en términos terrenales muchas veces nos desanima, nos desalienta y antes de fortalecer nuestra fe termina es derribándola. Comprendamos que mientras nuestros ojos están puestos en algo minúsculo y efímero, Dios está trabajando en algo mayúsculo y eterno.

Él ha decidido hacer un buen trabajo en nosotros y nuestro cálculo del tiempo que va a tardar no responde para nada con la ilógica de su eternidad.

Conclusión

Para cumplir la misión que se nos ha encomendado necesitamos, del poder, el equipamiento y la sabiduría del Espíritu Dios.

Hechos 1:8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Los discípulos le preguntan si Él va a restablecer el reino ahora y Cristo no le responde pero les coloca un pero; "Ustedes no necesitan saber eso, pero esto sí"
 
Pastor: David Bayuelo
Abril 2 de 2017

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