La cena esta servida

La cena estas servida - Romanos 12:11-12Escuchar audio de esta predica Romanos 12:11 En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor; 12:12 gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración.

El libro de Romanos es considerado como una biblia en miniatura, de hecho en el hallamos todo lo que tiene que ver con la salvación y la santificación. Es un libro en su gran mayoría suscrito a doctrina y que guarda poca concordancia con las demás cartas de Pablo en las que hallamos constantemente que se refieren a problemas prácticos que necesitaban una inminente solución. Esto al parecer es producto de un hecho base: Y es que la iglesia en Roma es un lugar donde el apóstol no había tenido arte ni parte en su fundación, otorgándole un sentido impersonal; esto hace que sea la que más se parece a un tratado teológico.

Romanos fue escrito hacia el año 58 después de Cristo poco antes de la muerte de Pablo en manos del imperio Romano y esto deja al lector la idea de haber sido el testamento o la última voluntad de Pablo, como si hubiese dejado en sus líneas la esencia de cada cosa en la que creía y predicaba.

En los tiempos en que esta carta fue escrita Roma era la ciudad más grande del mundo, la capital del imperio más grande que se había conocido. Pero al escribir a la iglesia de tal ciudad, era comprensible que expusiera la esencia y el corazón de su fe, procurando que tuvieran en la verdadera Palabra de la doctrina cristiana una defensa poderosa y efectiva.

Pablo estaba a cortas de morir y con ello podríamos decir que había alcanzado su más alto grado de madurez que lleva a producir en sus lectores una fascinación por esta carta, siendo hoy en día un tratado imposible de pasar por alto y aún más tenemos la obligación de entrar en el con una profunda meditación.

Hoy debemos saber que Romanos es el libro que ha estado detrás de los más grandes avivamientos de la historia, hombres como Agustín (Romanos 13: 13 – 14), Martín Lutero (Romanos 1: 17) y Jhon Wesley (Introducción escrita por Martín Lutero del libro de Romanos) fueron impactados por Dios a través de el.

Ahora cuando nos remitimos al pasaje que concretamente estudiaremos, hay que decir que después de los primeros once capítulos Aquí tenemos a Pablo siguiendo su esquema habitual de escribir a sus amigos con consejos prácticos. Así que lo que desea es

que entendamos que toda acción del creyente se basa en la acción previamente ejecutada por Dios en Cristo. Es precisamente por lo que Dios ha hecho en Jesús por lo que los cristianos son llamados a responder en una fe que se manifiesta en la vida y el servicio. Esto significa que las exhortaciones de Pablo a la vida cristiana son realmente otra manera de expresar el evangelio de salvación en Jesucristo.

Romanos 12: 11 No sean nunca perezosos, más bien trabajen con esmero y sirvan al Señor con entusiasmo.12 Alégrense por la esperanza segura que tenemos. Tengan paciencia en las dificultades y sigan orando. NTV

1. En lo que requiere diligencia.

Romanos 12:11 En lo que requiere diligencia.

Esta frase aunque corta encierra un sin número de cosas en las que nosotros debemos ser solícitos, el apóstol Pablo en los versos anteriores y los que continúan nos coloca frente acciones que deben desprenderse de la obra efectuada por el Señor Jesús en la cruz en la vida de sus discípulos. Él comienza desde el verso uno de este capítulo respondiendo la pegunta ¿En qué debemos ser diligentes?; Debemos presentar nuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, no conformarnos a este mundo, ser transformados a través de la renovación de nuestro entendimiento para comprobar la buena voluntad de Dios agradable y perfecta, no tener más alto concepto de nosotros mismos del que se debe tener, pensar de nosotros con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno, servir conforme al don que no has sido dado, amarnos los unos a los otros sin fingimientos o hipocresía, aborreced lo malo y seguid lo bueno (Sansón y Dalila), preferirnos los unos a los otros dentro de la familia de la fe, no perezosos, fervientes en espíritu sirviendo al Señor, gozosos en la esperanza, sufridos en la tribulación (Paciencia en las dificultades ), constantes en la oración, compartiendo para la necesidad de los santos, practicando la hospitalidad, bendiciendo a los que nos persiguen, gozándonos con los que se gozan, llorando con los que lloran, teniendo unanimidad con nuestros hermanos, no altivos, no sabios en nuestra propia opinión, no pagando mal por mal, procurando lo bueno delante de todos los hombres, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres, no debemos ser vengativos, dándole de beber y comer a nuestros enemigos y el apóstol cierra esta lista recomendándonos que no seamos vencidos de lo malo, sino que debemos vencer con el bien el mal.

Jesús llamo a sus discípulos a la diligencia y les mostro las consecuencias de no serlos Mateo 26:40 Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? 26:41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.

La diligencia nos mantiene alertas, porque la falta de esta nos sumerge en un letargo que tarde o temprano sofocara el fuego que Dios ha puesto en nosotros permitiendo que la tentación propiciada por nuestro enemigo tome partida en nuestras vidas. Nadie tropieza y cae de manera repentina, hay cosas que se van descuidando poco a poco hasta terminar lejos del lugar que Dios nos ha otorgado y que nos mantiene resguardados de la destrucción a la que nos quiere conducir nuestro enemigo.

¿Ha escuchado alguna vez el término micro sueño? Prácticamente todos los accidentes de tránsito son evitables o por lo menos la gran mayoría, y unas de las causas más frecuentes es cuando el conductor se queda dormido. Esto suele suceder, por conducir largos trayectos que toman mucho tiempo, produciendo tal estado de cansancio que terminan perdiendo ciertas habilidades habituales que tiene una persona en condiciones normales y esto por que empieza a "atacarlos" el sueño. Según afirman los científicos esto se produce en el cerebro por unas "células llamadas "astrocitos", las que liberan "adenosina", un químico conocido por provocar el sueño." Y el cual puede ser inhibido con algunas sustancias como la cafeína.

Cuando vemos la descripción de todo aquello en lo que debemos ser diligentes Dios solo procura una cosa en nuestras vidas y es inhibir el sueño al que nos quiere llevar nuestro enemigo para meternos en tentación, sofocando así el fuego puesto en nuestro corazón.

2. No perezosos.

Romanos 12:11 En lo que requiere diligencia, no perezosos;

Recordemos como vimos en el enunciado anterior que Pablo viene hablando de todo aquello en lo que debemos guardar diligencia, así que la palabra: "Perezosos" dentro de este contexto se suscribe a la acción antagónica, es el descuido consiente de todo aquello que Dios nos demanda a los que hacemos parte de su cuerpo.

La palabra perezosos desde el griego es Oknerós que significa; tardo, indolente, fastidioso, negligente, molesto. Esta proviene de la palabra oknos que significa; vacilación, titubeo; ser lento, holgazanear, tardar.

Esto es como tener las semillas en nuestra mano pero esperar tener una abundante cosecha sin sembrarlas. Esto es como querer que nuestro cuerpo funcione bien pero sin comer el alimento que se nos ha servido en la mesa.

Pablo nos dice en 1 Tesalonicenses 5:6 Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios. El apóstol habla de este sueño con tristeza, es para enseñarnos que hay algunas personas, a quienes él llama "los demás," por quienes debemos lamentarnos, porque ellos duermen y no velan y no son sobrios. Si revisamos el original, encontraremos que la palabra que es traducida como "los demás" tiene un significado más enfático e incluso fuerte. Ya que puede ser traducida como "el desecho," "Por tanto lo que Pablo nos dice es que no durmamos como el desecho," Ósea los que no tienen la capacidad de elevarse sobre los problemas de la tierra "por tanto, no durmamos como los demás," Hace referencia a la multitud que no se halla viva. La palabra "durmamos," en el original, tiene también un sentido más enfático. Significa un sueño profundo, una pérdida de conciencia casi extrema; y el apóstol indica que el desecho de la humanidad se encuentra ahora sumido en ese sueño profundo. Así que lo que el apóstol nos muestra; es que la humanidad sin Cristo que se halla en un estado deplorable de ignorancia. Quienes duermen no saben nada. Puede haber muerte en la familia, pero ninguna lágrima rueda por la mejilla del que duerme. Grandes eventos pudieron haber acontecido en la historia mundial, pero él los desconoce. Un terremoto pudo haber desplomado toda una ciudad debido a su magnitud, o una guerra pudo haber devastado una nación, pero él desconoce todo eso. Si somos santos, no podemos ser ignorantes como los demás. Debemos escudriñar las Escrituras, pues en ellas tenemos la vida eterna, porque ciertamente ellas dan testimonio de Jesús. Debemos ser diligentes; no permitiendo que la Palabra se aparte de nuestros corazones; meditemos en eso tanto de día como de noche, para que podamos ser como el árbol plantado junto a corrientes de aguas. "Por tanto, no durmamos como los demás."

Además, el sueño describe un estado de insensibilidad. Puede haber mucho conocimiento en quien duerme, escondido, almacenado en su mente, que pudiera ser desarrollado si pudiera ser despertado. Pero él que duerme no tiene ninguna sensibilidad, no tiene conocimiento de nada. El ladrón se introduce en su casa; todas sus riquezas dadas por Dios terminan en las manos del ladrón; sus hijos están siendo asesinado por la crueldad del que se ha metido en la casa; pero el padre duerme, aunque todas las riquezas que posee y su hijo más preciado, se encuentren en las manos del destructor. Está inconsciente; ¡Cómo podremos sentir, cuando la pereza ha sellado completamente nuestros sentidos!

Hay cosas que nunca alcanzaremos en nuestra vida a pesar de estar servidas y la razón es que la pereza no nos permite hacer verdaderas acciones de fe que nos lleven a manifestar nuestro deseo a Dios por ellas.

El pueblo de Israel nunca procuró una relación con el Señor que los condujera a reclamar su herencia. Nuestra actitud diligente es determinante para poseer lo que Cristo conquisto en la cruz del calvario.

Dios estableció provisión de alimento para el pueblo en el desierto, pero ellos tuvieron que levantarse para ir por ella cada mañana y el que creía que podía guardarse y no volver por más para cada día se le podría y prueba de que Dios estaba en el asunto era que para el séptimo día si se podía guardar sin que se pudriera. (Éxodo 16:19 Y les dijo Moisés: Ninguno deje nada de ello para mañana. 16:20 Mas ellos no obedecieron a Moisés, sino que algunos dejaron de ello para otro día, y crió gusanos, y hedió; y se enojó contra ellos Moisés. 16:21 Y lo recogían cada mañana, cada uno según lo que había de comer; y luego que el sol calentaba, se derretía.)

Hay quienes estamos esperando cosas en el lugar equivocado, porque Dios necesita que nos movamos a ejercitar nuestra fe.

Proverbios 13:4 dice, "El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada."

3. Fervientes en espíritu, sirviendo al Señor.

Romanos 12: 11 fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;

Ferviente: zéo su significado desde el griego es: Estar caliente. Cuando se trataba de un líquido significaba; hervir y cuando se trataba de un sólido; brillar. Alguien ferviente dentro de este contesto es alguien que hierve, que brilla, que arde, que anhela el servicio al Señor.

En este texto hallamos una relación con uno de los pensamientos favoritos de Pablo acerca de la iglesia Cristiana y es que esta es como un cuerpo (1 Corintios 12: 12 – 27). Los miembros del cuerpo no discuten, ni se envidian, ni se pelean unos con otros. Cada parte del cuerpo realiza sus funciones, ya sean prominentes o humildes. Pablo estaba convencido de que así debería suceder en la iglesia de Cristo. Cada miembro tiene una tarea; y es sólo cuando todos cumplen con su función con fervor cuando el cuerpo de la iglesia funciona como Dios manda.
 
En este pasaje de Romanos doce encontramos reglas para para la vida común en cuanto nuestro servicio y la primera de todo esto es conocernos a nosotros mismos; ya que no llegaremos muy lejos en nada hasta que no sepamos lo que podemos y lo que no podemos hacer. El tener clara nuestra capacidad, sin presunción, ni falsa modestia, es una de las primeras cosas esenciales para la vida útil. Segundo, nos anima a aceptarnos a nosotros mismos y a usar los talentos que Dios nos ha confiado. No tenemos que envidiar lo que tengan otros, ni lamentar no tenerlo. Tenemos que aceptar lo que nos corresponde y usarlo con un espíritu ferviente. Tercero; Pablo está diciendo que todos los dones viene de Dios, el los llama "jarísmata". Desde el griego es algo que Dios le da a una persona que no podría adquirirlo por sí misma y en Cristo Jesús no hay nadie que no tenga un don dado por Dios para su ejercicio. Y cuarto y último; Se cual sea el don que uno tenga, debe usarlo no para su beneficio personal, sino porque está convencido de que es tanto su deber como su privilegio el hacer su contribución al bien común. La parábola de los talentos nos advierte, además que el no usarlos traerá consigo una serie de consecuencias. Sin duda una iglesia que no tiene interés en descubrir sus dones y procurar cada ocasión para ejercitarlos fervientemente se empobrece a sí misma y al mundo.

Hechos 21:10 Y permaneciendo nosotros allí algunos días, descendió de Judea un profeta llamado Agabo, 21:11 quien viniendo a vernos, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al varón de quien es este cinto, y le entregarán en manos de los gentiles. 21:12 Al oír esto, le rogamos nosotros y los de aquel lugar, que no subiese a Jerusalén. 21:13 Entonces Pablo respondió: ¿Qué hacéis llorando y quebrantándome el corazón? Porque yo estoy dispuesto no sólo a ser atado, más aun a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús. 21:14 Y como no le pudimos persuadir, desistimos, diciendo: Hágase la voluntad del Señor.

Pablo era alguien que servía con tal fervor al Señor que aún no guardaba ningún aprecio por su vida por el servicio a Cristo.

Conclusión

La vida cristiana siempre debe guarda cierta intensidad, en ella no hay lugar al letargo. Debemos mantener el espíritu al rojo vivo.
 
Pastor: David Bayuelo
Mayo 7 de 2017

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