Mantente en expectativa

Mantente en expectativa - Samos 62:5Escuchar audio de esta predica Sal.62:5: Alma mía, en Dios solamente reposa, Porque de él es mi esperanza (Mi expectativa).

"Jamás desesperes aun estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecundante" (Miguel de Unamuno).

El no tener esperanza es uno de los sentimientos que más afectan a las personas en nuestra época. La esperanza parece tener una vida muy corta cuando nos falta la salud y el trabajo, o cuando nos sentimos acorralados por personas y situaciones que nos dañan, cuando nos sentimos solos y sin saber qué camino seguir.

En general se la considera como una gran virtud, incluso en la Biblia viene acompañada por la fe y el amor. Esperanza, fe y amor se consideran las virtudes que permanecen y resumen lo que es la vida de los cristianos.

Tres cosas hay que son permanentes: la fe, la esperanza y el amor; DHH. 1Co.13:13

1. QUE ES ESPERANZA

Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. Ro.5:5.

Del hebreo tiqwâh, significa "confianza", "expectativa", "seguridad", "esperanza", "deseo expectante "expectativa jubilosa". Las Escrituras la describe como:

Es segura y firme (Hebreos 6.19) el "ancla del alma". (18)Para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros.

Es "buena" (2 Tesalonicenses 2.16).Y buena esperanza por gracia

Es "viva" (1 Pedro 1.3). Dios nos hizo renacer "para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo".

Es la "plena certeza" (Hebreos 6.11) del hijo de Dios. Nos da valor para proseguir en la fe y en el amor "hasta el fin".

Es fuente de "alegría" (Proverbios 10.28) en el alma del justo, La esperanza de los justos es alegría; Mas la esperanza de los impíos perecerá.

Es "la esperanza bienaventurada" (Tito 2.13) que llena y alegra nuestras almas mientras esperamos confiadamente "la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo".

En contraste con el AT la esperanza tenía una expectación de bien pero hacia el futuro.

Hasta la ocupación o conquista de la tierra de Canaán el objeto principal de la esperanza era la posesión de la tierra prometida

Gén15:7: Y le dijo: Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los caldeos, para darte a heredar esta tierra.

Después de la ocupación, la esperanza en la protección de Jehová era tanto más viva cuanto más crecían los peligros que amenazaban la existencia de Israel. Por eso se esperaba el día de Jehová como un día expectación donde Dios interviene en la historia para cumplir su propósito. Amós 5:18: Ay de los que desean el día de Jehová! ¿Para qué queréis este día de Jehová? Será de tinieblas, y no de luz;

Ellos ansiaban, anhelaban este día como el día de su salvación, de su victoria, dado por sus circunstancias sentían que estaban como muertos, como quienes no tienen esperanza

Ez.37:11: Me dijo luego: Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo destruidos.

Dios le contesta:

Por tanto, profetiza, y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel. 13 Y sabréis que yo soy Jehová, cuando abra vuestros sepulcros, y os saque de vuestras sepulturas, pueblo mío. 14 Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová.

Contrario a esto el NT registra la esperanza desde la resurrección de Cristo col.1:13: el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,

Es texto de esperanza, esperanza para el tiempo presente, no dice Pablo que nos trasladara, afirma que la ha hecho estamos en un reino nuevo, en una posición nueva, en un lugar nuevo, Dios nos ha trasladado a un lugar a una nueva dimensión espiritual: el reino de su amado Hijo en tiempo presente y nos ha hecho aptos para participar no en el futuro sino ya en el presente de la herencia de los santos en luz verso.12

Los santos del AT tenían una perspectiva de esperanza enmarcada hacia el futuro. Mientras nosotros la tenemos para el presente.

En Romanos 5:5: y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. Esta es la clase de Esperanza a la que somos llamados. Es una Esperanza que no desilusiona, que no nos frustra ¿porque razón? porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. Para que aún en medio de las dificultades que podamos padecer, crezca la esperanza de recibir lo que Dios ha prometido.

Se trata de ajustar nuestra expectativa de bien y no negativa o neutral con miras a recibir respuesta a nuestra oración.

En el salmo 42:5: David le habló a su alma: ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí? Espera (ten expectativa) en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.

"La Esperanza es una expectativa del bien porque no se basa en la debilidad humana ni en la incertidumbre de los acontecimientos, sino que está garantizada por la acción de Dios. Por eso no puede fallar. Colma plenamente los anhelos del corazón y es tan segura como Dios mismo."

2. LA FUENTE DE NUESTRA ESPERANZA.

A quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria,

Porque quiso que su pueblo entendiera esa grandiosa y maravillosa verdad para todas las naciones, que antes no les había mostrado. El plan secreto es Cristo que vive en ustedes, que les da la esperanza de disfrutar la gloria. PDT (Palabra de Dios Para Todos) Col.1:27.

La Esperanza del creyente no se basa en las propias capacidades o en la fuerza de voluntad, ni tampoco depende de una decisión humana. Está anclada a una persona: a Cristo y su obra, por eso es viva, no son cosas, no son situaciones ni son acontecimientos. Cristo es la fuente de la esperanza verdadera y Aquel capaz de cumplir con sus promesas, que son en él Sí y en él Amén (2Co.1:20) a favor de los creyentes que ponen su fe y confianza en El. Es el Cristo de poder porque es Dios, mientras las cosas son temporales Cristo sigue siendo Dios porque es Eterno. La fe es creer lo que el Señor nos dice; la esperanza es creer lo que el Señor nos promete, y cuando creemos sus promesas, las esperamos... podemos decir, que la esperanza es la fe en sus promesas.

Pablo vivió circunstancias difíciles. La Biblia lo registra así: "De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado en lo profundo de la mar; En caminos muchas veces, peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los Gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en la mar, peligros entre falsos hermanos; En trabajo y fatiga, en muchas vigilias, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; Sin otras cosas además, Lo que sobre mí se agolpa cada día, la solicitud de todas las iglesias" (2 Corintios 11:24-28), a pesar de todo esto su esperanza se fortalecía, descubrió la Vida de Cristo en él, por esto decía:

"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece", Fil.4:13

"Y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí". Ga.2:20

"Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros," Ef.3:20

"Estando atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperamos; Perseguidos, mas no desamparados; abatidos, mas no perecemos" 2Co.4:8-9

Cristo en vosotros, la esperanza de gloria,

El secreto más glorioso de la historia ahora (está) revelado: ¡Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria!

Glorioso poder para llevar una vida piadosa.

Glorioso poder para obrar victoriosamente.

Glorioso gozo disponible.

Gloriosa paz para el alma.

Glorioso consuelo en (tiempo de) problemas.

Gloriosa victoria sobre la muerte.

Gloriosa vida eterna con Dios"

Esta expresión de Cristo en vosotros

Vosotros estáis en Cristo;

Dios está en vosotros;

Vosotros estáis en Dios;

El Espíritu Santo está en vosotros;

Vosotros estáis en el Espíritu Santo; La mente de Cristo está en vosotros;

La palabra de Cristo está en vosotros"

Las riquezas de la gloria de este misterio tienen que ver con todas las bendiciones que el evangelio trae a las personas.

Como creyentes, hemos recibido el Espíritu Santo como el depósito, poseemos ya la anticipación y la garantía de la plena realización de la salvación. La esperanza cristiana se contrapone tanto a una vaga expectativa, vacía de contenido, como a la posesión visible y completa del don de Dios.

Vivir con esperanza es tener confianza en Dios y perseverar con fidelidad en la fe.

Esperar es tener capacidad para ver, aun cuando nuestros ojos no vean.

Es recuperar nuestra capacidad de soñar.

Es entender que las circunstancias adversas no nos destruyen, ni nos derriban, pues ellas no tienen la última palabra ya que todo obra para bien a los que amamos al Señor; nos hacen madurar, crecer en fe.

Es saber que el fruto de la esperanza no se recoge cuando el aprieto ya ha sido superado, sino cuando logramos descubrir a Dios allí donde todo parece negar su presencia. Sal23:5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

La esperanza cristiana no es espera pasiva del futuro, ni resignación conformista, ni tampoco se reduce a un ingenuo optimismo. Nuestra esperanza brota de la confianza que ponemos en Dios que nos ha amado en Cristo, con la cual afrontamos la realidad serenamente, sin dejar que el peso de las dificultades nos aplaste e intentando cambiar lo que se puede cambiar. Nuestra esperanza se sostiene con la certeza que "si Dios está por nosotros, ¿quién podrá estar contra nosotros?" (Ro.8:31) y de que "ni lo presente, ni lo futuro... ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro" (Ro.8:39).

3. LA ESPERANZA ES EL ANTIDOTO A LA DESESPERANZA

Hay un dicho popular que dice: "Lo último que se pierde es la esperanza", dando a entender que en medio de una situación las posibilidades son remotas o poco probable a un final feliz o victorioso.

Contrario a esto la Palabra de Dios nos enseña que un hijo de Dios vive en esperanza con expectativa de bien ante las circunstancias adversas que pueda estar pasando.

Una persona en desesperanza es aquella que siente que no hay salida, está completamente perdida y sin recursos, cree que no hay esperanza alguna para su situación sea cual sea, han perdido la fe y tienen un rechazo a la Palabra. Su pensamiento es Dios incumple sus promesas y vuelcan su mirada a los recursos del mundo porque Dios no es suficiente. Su expectativa es negativa

El mismo Pablo tuvo problemas con la desesperanza y venció. Pablo les confeso a los corintios que casi "perdió la esperanza de conservar la vida", pero venció esta sensación por medio de confiar en Dios: "Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida. Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos; el cual nos libró, y nos libra, y en quien esperamos que aún nos librara, de tan gran muerte." (2ª Corintios 1. 8-10).

Pablo ante la circunstancia adversa que afrontaba como era la perder su vida y sumergirse en la desesperación enfoca su mirada en Dios confiando que solo el Señor podía sacarlo en victoria de tan gran muerte. Queriendo decir, que no había esperanza de sobrevivir.

La Escritura nos anima a llenar nuestra mente de la Palabra que es la única arma poderosa que tenemos para acatar y defendernos de toda circunstancia que nos haga escapar de Dios, enfocarnos en lo negativo, que el sentimiento de culpa nos acose, de enfocarnos en las personas, porque todo ello hace que se acrecente la situación y nos hundamos más en la desesperanza.

La esperanza en Dios, por tanto, nos mueve de nuestro lugar-sin-esperanza y nos hace caminar hacia la esperanza y confianza únicamente en la obra de Cristo. Encontramos sentido para nuestra vida cuando nos consagramos y nos dedicamos a vivir con esperanza el evangelio de forma a que otros puedan acercarse también a Cristo por nuestro ejemplo, palabras, decisiones y forma de vida.

El pensamiento de Dios es: Jer.29:11: Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo. DHH

Nos hace tener una esperanza de bien, una expectativa segura de saber que El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? Ro.8:32.

CONCLUSION:

Mantenernos en expectativa es saber que somos participantes de la gloriosa herencia en Cristo Jesús nuestro Señor, porque Cristo viviente hace posible tener una esperanza viva.
 
Pastora: Myriam Vargas
Junio 25 de 2017

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