En esto pensad

En esto pensad - Filipenses 4:8-9Escuchar audio de esta predica Filipenses 4:8-9. Pablo usa estas cortas palabras para proveer para a los oyentes una estrategia de cómo luchar en medio de sus batallas espirituales, que no es tanto como hoy se habla del tema, sino conforme el procura revelarlo aquí en Filipenses 4: 8 y 9. La manera como él nos lo hace entender es sabiendo que el verdadero campo de batalla es nuestra mente, ya que ninguna batalla se ha librado sin la participación de esta, no importa donde sea la batalla, como se halla librado, o quienes hayan participado, la realidad es que la mente siempre tendrá que ser involucrada en el conflicto si queremos vencer o si nuestro enemigo quiere derrotarnos en medio de sus engaños.

Los mercadologos de hoy en día han aprendido esta lección e invierten todo lo que sea necesario para capturar la mente de las personas y así poder mejorar la venta de sus productos, los vendedores de pornografía han capturado la misma idea y una de las cosas que se proponen es invadir la mente de nuestros niños pensando que si ellos logran hacer esto tienen consumidores de por vida.

Nosotros tenemos que aprovechar la oportunidad que nos brinda este texto para reflexionar un poco, acerca de que es lo que la Palabra me está llamando a hacer. El versículo ocho del texto me llama a la reflexión el siguiente versículo me llama a la práctica y esa es la razón por la cual el primer verso termina con la frase en esto pensad y el segundo esto haced o practicad. En otras palabras lo que el escritor nos intenta decir es que lo que yo pienso, lo que yo reflexiono, es lo que se va a convertir eventualmente en mis acciones. Santiago y Pablo estaban convencidos de la relación de lo que es mi mente y lo que es mi acción o mi practica de vida, por eso es que leemos en Santiago 1:22 que no solo seamos oidores de la Palabra, lo que tiene que ver no solamente con mi mente, sino que seamos también hacedores para que no nos engañemos a nosotros mismos.

Lo cierto es que nosotros pensamos y luego actuamos, nunca actuamos sin haberlo pensado antes. De tal forma que podemos decir que la mente gobierna nuestras vidas, nuestras vidas de santidad o nuestras vidas de pecaminosidad, según sea el caso.

Antes de yo errar al blando de palabras o de acción hace tiempos que yo he venido pecando en la misma área de pensamiento, toda acción es precedida de un pensamiento, no importa si el pensamiento era santo o pecaminoso en ambos casos nosotros hemos pensado primero lo que luego decidimos actuar, por tanto podemos concluir que nuestras batallas no son perdidas en el momento en que yo caigo en la tentación, sino que estas son pérdidas o ganadas en nuestra mente antes de yo ir a actuar. Nosotros primero granamos la batalla o perdemos la batalla y luego actuamos.

1. Si satanás logra tener acceso a mi mente muy difícilmente lograremos sobrevivir a su ataque.

Pablo esta consiente de esto por eso está trayendo la estrategia adecuada a través de estos versos en el libro de Filipenses y reconoce que desde el principio lo que satanás ha tratado de hacer es tener acceso a mi mente porque si él lo logra nos será imposible sobre vivir a su ataque.

2 Corintios 11:3 Pero temo que, así como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestras mentes sean desviadas de la sencillez y pureza de la devoción a Cristo. (LBA) Pablo está establece una relación en la manera como mi mente es desviada de la devoción pura y verdadera a Cristo, con la manera en que satanás desvió la mente de Eva cuando logro involucrarla en una conversación, él sabía que si lograba ese acceso con seguridad Adán y Eva terminarían perdiendo esa batalla.

Nuestro enemigo procurara ganar el acceso a nuestra mente de la misma forma que lo hizo en el caso de Adán y Eva, él lo llevo a cabo de una manera muy sutil, de una forma que parece ingenua, es por esto que lo hace en forma de pregunta, como si el no supiera la respuesta, como si hubiera algún tipo de ignorancia en él. ¿Es verdad que Dios dijo? ¿Con que Dios ha dicho esto o aquello? La pregunta que el introduce en la mente de Eva logra involucrarla en una conversación y desde entonces ese ha sido su modo de operar en todo tiempo, ¿Será cierto?, ¿Es verdad? ¿Dios dice eso? Si hay algo que el siempre procurara para lograr involucrarnos en un batalla metal es implantar en nuestro pensamiento la duda sobre veracidad de Dios y de su carácter inmutable.

Cristo sale del Jordan habiendo oído: "Este es mi Hijo amado en quien tengo complacencia" Y después de esto Satanás lo encuentra en el desierto y le hace una especie de pregunta: ¿Será verdad que tú eres el Hijo de Dios? Como tratando de ingresar a su mente y ponerlo en conflicto con las palabras que acaba de escuchar de la boca de su mismo Padre. Pero nota como Jesús conociendo sus artimañas no entra en una conversación para tratar de probar si él es o no el hijo de Dios, sino que simplemente lo reprende citando la Palabra.

Todos nosotros enfrentamos a diario situaciones que necesitan una respuesta y si permitimos que estas sean usadas por nuestro enemigo para acceder a nuestra mente y establecer fortalezas estaremos con seguridad expuestos a perder la batalla espiritual o por lo menos a salir heridos.

Pablo nos dice en 2 Corintios 10: 3 Pues aunque andamos en la carne, no luchamos según la carne; 4 porque las armas de nuestra contienda no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas; 5 destruyendo especulaciones[b] y todo razonamiento altivo[c] que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo. (LBA)

La mente es el verdadero campo de batalla. Estamos en una guerra espiritual que debemos pelear con armas espirituales. Usando estas armas, refutamos las mentiras del enemigo, los argumentos las teorías, los razonamientos y cualquier otra cosa que intente levantarse contra la verdad de la Palabra de Dios. Tenemos que llevar nuestros pensamientos cautivos y no permitirnos el lujo de recibir y meditar acerca de cualquier pensamiento que nos llega a la cabeza.

Ahora algo muy importante es que:

2. Si queremos saber lo que real mente somos la mejor forma es revisando nuestra mente.

Proverbios 23: 7 pues como piensa dentro de sí, así es.

Si queremos saber lo que somos la mejor forma de saberlo no es preguntándole a un amigo, a mi pastor, o preguntándole a alguien más, la mejor forma es revisando nuestros patrones de pensamiento, porque tal como yo pienso, así yo soy. Yo necesito revisar mi mente, mis pensamientos y así tendré la respuesta más acertada.

Mateo 16:22 Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. 16:23 Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. Pedro tenía una absoluta convicción de que su compasión por Cristo llenaba su corazón, que él era el más bueno de todos los discípulos, pero el Señor Jesús le descubriría realmente quien era, Él sabía que satanás ya había logrado acceder a sus pensamiento, es por esto que le dice: "me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres."

Si satanás logra acceder a nuestra mente prontamente seremos un Pedro, que en un momento Cristo tiene que reprender. Te das cuenta de que forma nosotros podemos ser usados y convertirnos en instrumentos del reino de las tinieblas siempre y cuando nuestra mente pueda ser capturada primero y dominada después.

Nuestras vidas son tan santas o tan pecaminosas como son nuestros pensamientos, Cristo nos dijo en Mateo 15: 18 y 19 de una manera muy peculiar, que no es lo que entra al hombre lo que lo contamina, sino lo que sale de él. Después de eso Él empieza a hacer una lista de las cosas que contaminan al hombre y en primer lugar lo que encontramos en ella es: "Malos pensamientos", y luego todo lo demás son acciones, pero esas acciones son precedidas por malos pensamientos, eso es lo que contamina al hombre. Mi mente es el filtro, por mi mente entra todo lo que llega a mi vida y por mi mente sale todo lo que yo voy a vivir, de manera que ese es mi campo prioritario de batalla, esencial para ser ganado, para ser cultivado, defendido, por nosotros. Nosotros pensamos el pecado primero y luego lo actuamos y si tú piensas en eso entonces podamos entender porque el estrago ha sido tan severo en la iglesia de Cristo en nuestros días.

La pregunta es: ¿De qué estoy llenado mi mente? Porque tal cual pienso, tal cual soy.

Uno muchas veces escucha persona hablar de lo firmes que es su fe, de lo pura que es su vida o de lo acertadas que son sus acciones. De hecho se atreven a cometer el error de concebir que hay que ver a los demás como inferiores dada su superioridad y lo que no notan es que su actuar solo les descubre de que está llena su mente y con toda seguridad esto no es el pensamiento de Dios. Hay envidia, orgullo, celos, una baja estima, un profundo espíritu religioso pero muy poco de Dios o de su Palabra. Si sé que todo esto está en mí como puedo creer que mis acciones son correctas para con migo y para con los demás.

3. Dios sabe que satanás quiere engañarme y por eso su deseo de que nuestra mente este saturada de Él.

Filipenses 4:8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.

La frase inicial: "Por lo demás" nos deja ver que Pablo ya está concluyendo su carta, pero no lo va a ser sin antes entregar a los Filipenses la estrategia espiritual que involucre su mente y que le permita usarla correctamente de tal forma que ellos puedan ganar la batalla espiritual en la que se encontraban y en la que nosotros contantemente nos encontramos.

El texto continuo con una descripción detallada del mismísimo Dios, ya que Él es todo lo verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, todo lo virtuoso, todo lo digno de alabanza. Pablo nos plantea la única estrategia efectiva para defendernos de los ataques de nuestro enemigo, aquí se halla y no necesitamos de nada más. Tan solo debemos llenar nuestro pensamiento de todo lo que es Dios.

Si yo quiero tener una apreciación congruente, verdadera, veraz entonces yo necesito ponerme los lentes de Dios y ver la vida y el mundo de tal forma que el día de mañana yo no concluya erróneamente que las cosas son de una manera y no como Dios lo dice. Esa es la razón por la que todo pensamiento toda acción, toda palabra que no esté alineada con la verdad establecida en las escrituras es digna de ser desechada.

Si nuestras mentes no están saturadas de la Palabra de Dios el mundo la va a saturar. Lo cierto es que nuestras mentes hoy en día están más saturadas de lo que viene vía internet y de la televisión que lo que es el conocimiento de Dios a través de su Palabra y allí está la razón de todos los estragos que satanás está produciendo el seno de la iglesia.

Cuando nosotros no saturamos nuestras mentes con la Palabra de Dios y yo necesito un concejo lo más común que suelo hacer es ir a mi interior y terminar hablando conmigo mismo, el problema es que no es sabio hablar con nosotros mismos, porque mi yo me terminara convenciendo que yo tengo la razón y soy quien está en lo correcto. Hay que tener mucho cuidado porque el yo siempre me dejara salir sintiéndome mejor, el yo siempre me justifica, siempre me da la razón y por tanto a quien es mejor ir, que a nosotros mismos. El problema es que por lo regular lo que nosotros concluimos no es la verdad y si no corresponde con la verdad, ¿A que corresponde?: A patrones de este mundo que han sido absorbidas por nosotros a través de nuestras vivencias y que ahora yo creo y por tanto yo práctico.

Nuestro yo nos lleva a ser muchas veces especulativos y es la forma como nos hace creer que la argumentación que usamos es correcta para finalmente salir bien librados. Pero la manera de destruir esos pensamiento que se convierten en fortalezas es trayéndolos cautivos a lo que es la obediencia a Cristo, porque yo he llegado a comparar el estándar de Dios, con la especulación de mi mente y he decidido no hacer caso a lo que mi mente especulo y seguir en obediencia a lo que la Palabra de Dios me manda.

Dios en su Palabra no nos ha llamado a hablar con migo mismo sino con Otro que tiene la verdad y ese Otro es Él, Dios no nos ha llamado a creer las mentiras que yo mismo me digo sino a creer la verdad que Él me ha revelado a través de su Palabra. Esto me obliga a observar con mucho cuidado las cosas que entran en mente, ya que mis acciones siempre serán el producto de aquello que he consumido. Así que necesitamos observar aquellas cosas que están contaminadas porque ellas tendrán un efecto terrible en mi manera de pensar y por ende en mi manera de vivir.

Conclusión

Un hombre llego a un pueblo y entro a un lugar donde se practicaba tiro al blanco y lo primero con lo que se encontró fue una pared donde se hallaba pintado un tiro al blanco y 10 dardos clavados en todo el centro, en el ojo del tiro al blanco y él dijo: "Wau quien habrá hecho esta hazaña" "Quien sería el que pudo darle 10 veces al mismo punto" Bueno él se fue y sigue su camino y estando a dos kilómetros decidió regresarse, ya que tenía una gran curiosidad, así que se acerca a alguien que se encuentra en el lugar pensando que tal vez se encontrara con una historia muy buena y le pregunta al señor si él sabía algo del hombre que logro esa hazaña y el hombre estalla de risa y le dice: "No, No, ese fue un señor hace muchos años, tiempo atrás que incrusto esos dardos en la pared y después que los clavo el dibujo un tiro al blanco en la pared.

Así hacemos nosotros, queremos vencer con nuestros pensamientos, deseamos ganar la batalla, pero estos nos se encuentran ajustados con la visión o el pensamiento de Dios sino con una prudencia que acomodamos a nuestra aparente conveniencia.

Lo que satanás dice hoy es: "No pienses tanto, lo que necesitas es sentir" "Lo que necesitas es sentir a tu Dios, sentir la emoción, sentir la pasión" De tal manera que ahora muchos de los creyentes decidieron no obedecer la Palabra porque yo no lo siento así, yo no siento que Dios me dice, yo no siento paz con esto, de tal forma que la medida, el estándar para medir la verdad, dejo de ser la Palabra y paso a ser mis sentimientos. Y ahora toda una generación que anhelaba prosperidad, comodidad, importancia, significado, sentido, poder, emociones, toda esa generación abrazo una mentira que dejo afuera su mente. Y la razón por la que eso ha ocurrido es porque no hemos consumido su Palabra. Tú has leído lo que Dios dice: "Meditad en mi ley" y eso requiere mi mente. Tú has leído el primer mandamiento de la ley de Dios: "Amaras a tu Dios con todo tu corazón, con toda tu fuerza y con toda tu mente" lo que Dios nos está diciendo es: "Yo quiero toda tu mente, deseo poseer toda tu mente, saturar tu mente con mi voluntad para que me ames de la manera como debes hacerlo"
 
Pastor: David Bayuelo
Julio 16 de 2017

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