Llenos

Llenos - Hechos 2:1-13Escuchar audio de esta predica Hechos 2:1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 2:2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 2:3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 2:4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. 2:5 Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. 2:6 Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. 2:7 Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? 2:8 ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? 2:9 Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, 2:10 en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de África más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, 2:11 cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios. 2:12 Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto? 2:13 Mas otros, burlándose, decían: Están llenos de mosto.

El texto que acabamos de leer representa uno de los momentos más cruciales en la historia de la iglesia. En apenas unos cuantos versículos Lucas nos permite recordar algo que el profeta Joel ya había profetizado cientos de años atrás y en donde Dios nos revelo que llegaría el día en que Él derramaría de su Espíritu sobre toda carne (Joel 2: 28 – 29) y este es el resultado del cumplimiento de dicha profecía. Ese día el Espíritu Llego sin poder ser visto, pero su llegada no pasaría desapercibida, sería inconcebible que Dios hiciera descender a su Espíritu sobre su iglesia y que el día de su llegada no fuera notado o dejara alguna evidencia externa de su presencia.

El día en que el Espíritu santo se manifestó señales sobre naturales aparecieron, hubo un ruido de un viento recio o impetuoso que descendió del cielo, hubo la aparición de lenguas de fuego y hombres hablando en lenguas que hasta ahora eran desconocidas para ellos. La llegada del día de pentecostés había sido profetizada por Juan el Bautista y lo hallamos en Lucas 3:16 respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego. Juan el bautista nos deja ver que este Espíritu nos es dado por Cristo y que cuando esto sucediera habría una señal que estaba relacionada con el fuego como nosotros pudimos ver en el pasaje que acabamos de leer.

El día de pentecostés es el cumplimiento de lo anunciado por el Señor Jesús antes de su ascenso al pedirles a sus discípulos que no salieran de Jerusalén hasta que llegara poder de lo alto y que reitero más adelante en Hechos 1: 8 al decirles que recibirían poder, cuando viniera sobre ellos el Espíritu Santo.

1. Llenos del Espíritu Santo a través de la fe.

Hechos 2:1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos.

El derramamiento del Espíritu Santo ocurrió en un día muy particular, un día llamado pentecostés, este era muy conocido por el pueblo Judío ya que hacia parte de las tres fiestas más importantes en todo el calendario religioso del pueblo de Israel. Era una fiesta ordenada por Dios como acción de gracias, que procuraba levantarle alabanza por la cosecha de los primeros frutos y se celebraba exactamente cincuenta días después de la pascua. Recordemos que Cristo muere en la fiesta de pascua en un día viernes el próximo sábado desde allí comienza el conteo, así que cincuenta días después de esto llego el Espíritu de Dios sobre la iglesia. Pentecostés podría ser considerado como el evento que sello todo lo que Cristo logro por medio de su vida, muerte y resurrección y como la manifestación de las primicias recibidas por su sacrificio. A partir de ese día los creyentes tendrían un poder que no habían conocido jamás y que sería determinante y esencial para el cumplimiento de la misión que se les había encomendado.

Ahora vamos al punto que nos compete en Hechos 1:4 nos dice: Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. 1:5 Porque Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días. Es importante el remitirnos a este pasaje porque algo que no podemos pasar por alto es que el día en que el Espíritu Santo llego sobre los discípulos ellos se hallaban unánimes juntos, antes solo estaban juntos pero ahora hay unanimidad, sin duda esta se centraba en las palabras que el Señor Jesús les había otorgado por mandato y lo que prueba que fue así es que ellos obedecieron al esperar en Jerusalén hasta que descendiera sobre sus vidas el Poder que venía de lo alto.

¿qué los hizo permanecer en unanimidad? El creer que lo que Cristo les había prometido era verdad y su fe los condujo a ver cumplido la promesa que había sido hecha por el Padre.

Este es un fiel ejemplo de que nuestras acciones siempre van a ser las que prueban nuestra credulidad, los discípulos permanecieron, no se movieron, obedecieron a lo establecido por Jesús y esto desencadeno en que ellos vieran cumplido aquello que había sido profetizado sobre sus vidas.

¿Cree usted en la necesidad de que se cumpla este mandato en su vida? La vida de uno siempre será el resultado no de lo que uno dice sino lo que uno cree.

2. La manifestación de la llenura del Espíritu Santo.

Hechos 2:2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 2:3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.

Notemos como Dios puntualiza que esto fue sobrenatural ya que esto que se manifestó vino del cielo, Dios uso tres elementos claves para hacer evidente la llegada de su Espíritu sobre toda carne, en primer lugar uso el viento: Tanto en el hebreo del antiguo testamento, como en el griego del nuevo testamento la palabra que es traducida como viento o como Espíritu es la misma palabra y aquí lo hallamos manifestándose como algo recio como algo que expresaba un gran poder y esto guarda sentido ya que Jesús anuncio que sería lo que recibiría su iglesia para poder ser sus testigos, esta manifestación no era para que la iglesia hiciese alarde, sino para ser sus testigos. Marcos 16:17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; 16:18 tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. Hechos 28:3 Entonces, habiendo recogido Pablo algunas ramas secas, las echó al fuego; y una víbora, huyendo del calor, se le prendió en la mano. 28:4 Cuando los naturales vieron la víbora colgando de su mano, se decían unos a otros: Ciertamente este hombre es homicida, a quien, escapado del mar, la justicia no deja vivir. 28:5 Pero él, sacudiendo la víbora en el fuego, ningún daño padeció. 28:6 Ellos estaban esperando que él se hinchase, o cayese muerto de repente; más habiendo esperado mucho, y viendo que ningún mal le venía, cambiaron de parecer y dijeron que era un dios.

El segundo elemento fue el fuego y este a lo largo de las escrituras ha sido identificado como un elemento que Dios usa para hacernos entender que Él está allí, así lo hizo en una zarza ardiente en medio del desierto en la que le hablo a Moisés, en una columna que guiaba al pueblo en medio de la noche en su travesía por el desierto, el día que Dios le dio la ley a Moisés en el monte Sinaí no solo hubo truenos, relámpagos, humo y temblor sino que también hubo fuego y ahora vemos como este se halla presente en la llegada del Espíritu Santo. Mateo 28:20B y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Esto es interesante porque la presencia de Dios en cada uno de estos pasajes nos lleva a concluir que una manifestación de su presencia en nuestra vida es la guía que podemos experimentar de manera constante, la revelación de su llamado, y el que alumbre nuestros sentidos para caminar todo el tiempo en su perfecta voluntad.

Finalmente lenguas y no había un mejor símbolo que este para representar lo que el espíritu venía a hacer, "Me seréis testigos en Jerusalén, Judea, Samaria y hasta los confines de la tierra", ¿cómo van a ser mis testigos? proclamando el evangelio y esto como va a poder ser hecho: "Con lenguas", esa es la señal que el texto está dejando ver: "Se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos" Ya el Espíritu de Dios no solamente estaría sobre algunos como aconteció en el antiguo testamento cuando se asentaba sobre profetas, reyes y sacerdotes de forma intermitente, ahora todos los que estaban allí y que eran creyentes recibirían el asentamiento del Espíritu Santo sobre ellos.

Yo llevo esto más halla y es que a través de este empoderamiento Dios nos da la habilidad sobre natural para que las demás personas a pesar de que hallan marcadas diferencias entre ellos y nosotros nos puedan entender.

3. La razón primaria por la que Dios envió su Espíritu.

Hechos 2:4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

La razón primaria por la cual Dios nos da la llenura de su Espíritu Santo es para ser testigos y esta gente empezó a cumplir esa misión hablando en las lenguas de las personas que se hallaban concentradas en el día de pentecostés, eran lenguas humanas que provenían del poder que les cubría y que los capacitaba para moverse en habilidades que iban más allá de lo natural.

Hechos 2:5 Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. 2:6 Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. 2:7 Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? En otras palabras no son gente simple, sencilla, campesinos. ? 2:8 ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? 2:9 Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, 2:10 en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de África más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, 2:11 cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios. Aquí hay como 15 regiones diferentes, múltiples idiomas representados y simples galileos que si había algo que los caracterizaba era que no acostumbraban salir de su región y estaban hablando un idioma de gente que viene de lugares apartados.

La primera vez que nosotros escuchamos hablar de lenguas en la escritura es aquí en este texto, incluso nunca leemos que el Señor Jesús lo haya hecho y no todas las veces que los discípulos fueron llenos del Espíritu Santo en el libro de hechos hablaron en lenguas, la última vez que estas se mencionan es en los capítulos 13 y 14 de primera de Corintios y estas a diferencia del día de pentecostés no guardan un sentido evangelístico sino de edificación personal o si hay interpretación para edificación de la iglesia. Ahora cuando vemos la controversia que hoy se genera en función así aquellos que hablan son creyentes o no el texto realmente no procura hacer referencia a ello.

Conclusión

Hechos 2:12 Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto? 2:13 Mas otros, burlándose, decían: Están llenos de mosto.

En medio de una manifestación enorme de la presencia de Dios, también podemos ver una manifestación enorme de incredulidad. Como podemos estar en un lugar donde entra un viento impetuoso que proviene del cielo, probablemente con todo el sol afuera, donde hay lenguas de fuego que se posan visiblemente sobre estas personas, donde estas personas están hablando un lenguaje que no es el suyo pero otros entienden y cómo se puede llegar a la conclusión que lo que les ha pasado es que están borrachos.

La verdad es que no importa si Dios abre el mar rojo, no importa si Dios hace llover mana y codornices del cielo para alimentarte, no importa si Jesús camina sobre las aguas, al final muchas veces hay en nuestro corazón una incredulidad dura de vencer y que nos impide el poder tener lo que el prometió sobre nuestras vidas. No son las señales las que convencen al hombre, Israel vio cuarenta años de milagros diarios y todos aquellos que salieron de Egipto mayores de veinte años murieron y fueron sepultados en la arena del desierto por su incredulidad. ¡Podemos creer eso!

Solo el creer en lo que Jesús nos dijo es su Palabra nos posibilita para experimentar el ser cubiertos con este gran poder, si usted ya experimento la obra monumental de la salvación a través de la cruz, porque no creer en la promesa hecha por el Padre que nos permitirá ahora ser llenos de su Espíritu Santo.
 
Pastor: David Bayuelo
Agosto 13 de 2017

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