Bajo el mismo techo

Bajo el mismo techo - Salmos 127:1Escuchar audio de esta predica Sal 127:1 Si el SEÑOR no construye la casa, el trabajo de los constructores es una pérdida de tiempo. NTV

En este Salmo se destacan tres asuntos que a menudo son motivo de preocupación en cualquier persona común: la vivienda, la seguridad y la familia.

Si queremos que nuestros sueños se realicen debemos saber que la prosperidad, la seguridad y la familia vienen de Dios.

La Obra que se lleva a cabo en nuestro hogar, es de Dios, no nuestra.

Él es el Arquitecto, nosotros somos solamente sus obreros.

Él es el dueño nosotros los que seguimos sus planes.

Cuando pretendemos edificar por nosotros mismos, nuestro trabajo es en vano. Pues sin el fundamento de Dios que es Cristo Jesús, en nuestras vidas, todo lo que construyamos se derrumbara, no permanecerá.

Dice su palabra que separados de El nada podemos hacer.

Como cuerpo de Cristo somos un organismo vivo, una comunidad, una familia que está compuesta de muchos miembros -así como nuestra familia natural- donde nos reunimos, crecemos, nos fortalecemos, en función y en conexión con Dios como nuestro Padre, bajo su mismo techo. Para ello tengamos en cuenta 3 aspectos que hacen posible esta conexión que son: Comunión, protección y servicio:

1. COMUNION

1Co.1:9: Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor.

La intimidad jamás involucra sólo a una persona. Como dice el antiguo adagio: "Se necesitan dos para bailar tango." Dios fue el primero en bailar con la humanidad. Desde el tiempo en que caminó con Adán en el Edén hasta hoy, Su deseo no ha disminuido, ni cambiado, Él es quien tomo la iniciativa de abrir el baile de la salvación.

Ahora bien, el mayor obstáculo que se enfrenta en las relaciones personales, de parejas y en las relaciones familiares es intimidad ya que este término lleva un término más implícito: Profundidad. Normalmente algo íntimo es algo profundo, no superficial, ni vago, sino algo que recobra importancia.

La relación con Dios y las relaciones interpersonales no son "cosas" que deban ser logradas, son más acerca del "ser" que del "hacer", necesitan atención, intercambio mutuo, y atención para que prosperen. Las relaciones no pueden ser fuentes de fuerza vivificante si no estamos presentes en ellas y para ellas.

La intimidad va en relación a dos aspectos: intimidad con nosotros mismos y en relación a otros.

Lo íntimo es lo preservado de la invasión de los otros... es un terreno "confidencial", subjetivo que decidimos, desde nuestra libertad personal, compartir con algunas personas, no con todas, Por eso es que hablamos de la relaciones de intimidad (amigos, pareja, familia, y sobre todo con Dios) de ahí su significado: Amistad íntima, estrecha. Pensamientos y sentimientos más profundos de una persona. Carácter privado o reservado. Zona espiritual íntima y reservada de una persona o de un grupo, especialmente de una familia. RAE.

La intimidad se desarrolla como resultado de un contacto íntimo con alguien por un periodo de tiempo. Se crea la confianza, crece la seguridad, y los corazones cambian, llegando a amarse el uno al otro. ¿Alguna vez ha pensado en el hecho de que Dios está esperando por usted en este momento para tener intimidad?

Unión vs. Comunión:

Solo los hijos podemos disfrutar de esta comunión con Dios, ya que por su Espíritu estamos unidos a Cristo así como las ramas a la vid. Nuestra unión no se basa en nuestra capacidad de guardar los mandamientos, nuestra obediencia no hace que Dios nos ame, más o menos. Estamos seguros en el amor de Dios pues nos encontramos en Cristo (Gal.3:26: pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús) La unión tiene que ver con la obra terminada de Cristo y no con lo que podríamos sentir o hacer en un día determinado.

Mientras que nuestra unión con Cristo no crece ni disminuye, nuestra experiencia de comunión puede, y de hecho lo hace. Así, mientras que nuestras oraciones o falta de oraciones no nos hacen más, o menos, unidos a Cristo, si hacen una diferencia real en nuestro disfrute en Dios y nuestra comunión con Él.

La unión establece la relación; la comunión es la comunicación mutua y la experiencia de lo que sucede dentro de esa relación.

Sal.25:12-14: ¿Quién es el hombre que teme a Jehová? Él le enseñará el camino que ha de escoger. 13 Gozará él de bienestar, Y su descendencia heredará la tierra. 14 La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, Y a ellos hará conocer su pacto.

Dios revela su consejo en una íntima relación con aquellos que cultivan una comunión con Él. Ej. Abraham Gn18:17-19: Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer, 18 habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra? 19 Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que

guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él.

A veces fallamos en que tenemos zonas reservadas para nosotros, como si Dios no hiciere parte de esas relaciones de intimidad que acudimos a otros, pero su palabra nos dice a modo de pregunta si sería capaz de encubrir su plan a Abraham?

"La intimidad para la que fue diseñado el matrimonio ha sido reemplazada por un aislamiento que podría ser descrito como 'dos extraños viviendo juntos'." -Timothy Witmer

Dios no es como un marido negligente que puede estar unido a su mujer en el matrimonio, pero eso no significa que su relación esté prosperando. Su unión legal no significa que una comunión vivificante esté teniendo lugar. Los beneficios que pueden ser experimentados a partir de esa unión, no se disfrutan totalmente cuando se produce tal desprecio. Los esposos que descuidan la comunicación, la atención y el cuidado de sus esposas no solamente dañan a sus cónyuges; se hacen daño a sí mismos también. Los creyentes que son descuidados en su comunión con Dios son como cónyuges que ignoran al que dicen amar. Dios nos invita no solo a estar seguros de nuestra salvación, sino a prosperar en nuestra relación con Él, fuimos Llamados a la comunión con Dios con su Hijo Jesucristo nuestro Señor.

2. PROTECCION

Salmo 121:5: Dios te cuida y te protege; Dios está siempre a tu lado. TLA

Todas las personas tenemos un sentimiento de búsqueda de seguridad que les lleva a tratar de sentirse lo más protegidos posibles sin importar el lugar donde se encuentren. En el hogar suele ser donde más confiados nos encontramos, porque es nuestro territorio personal y donde sabemos que no nos puede ocurrir nada que no tengamos controlado dentro de unos límites.

De ahí la frase "No hay mejor lugar como el hogar", describiéndolo como un lugar que resguarda o ampara a alguien ante un peligro, más que la edificación en sí, son los miembros con quienes compartimos.

Expresiones como: ¿vas a estar cuando llegue? ¿Te demoras? Dan la idea de que es de suma importancia para esa persona que estemos presente.

Este Salmo enfatiza el poder del Señor para guardar, librar, edificar y dar esperanza. Muchas veces durante la vida, las familias atraviesan por diferentes situaciones dolorosas, enfermedades, escasez de trabajo, pérdidas, separaciones o enfriamiento espiritual y aunque no todos tengan la misma expectativa de lo que Dios está haciendo en nosotros, es necesario que con paciencia y amor podamos hacerlos parte. De esta manera ellos también, poco a poco, podrán experimentar grandes cosas de parte del Señor.

De los versos 1 al 4 nos hablan de la confianza en saber que la ayuda solo viene de Él porque es Todopoderoso y el verso 5 Dios te cuida y te protege; Dios está siempre a tu lado Nos da la seguridad que él nos guarda y nos guardara aún más allá de la muerte, por la eternidad. Pablo escribió: "Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día". (2ª. Timoteo 1:12)

Su poder protector nos sostiene aun en la adversidad de tal manera que saldremos adelante en medio de ellas y alcanzaremos la victoria

"No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia". "Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo". (Isaías 41:10, 13)

Su Palabra nos da ánimo como miembros de una familia a la que pertenecemos en protegernos los unos a los otros en todas las áreas de nuestras vidas espiritual, emocional y física sobre todo en lo espiritual ya cubre las demás y nos hace tener presente que estamos bajo un ataque espiritual.

2Co.10:4-6: porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, 5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, 6 y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.

Una situación donde vemos la protección de Dios se encuentra en el pasaje de 2R.6: cuando los sirios tienen sitiada a la ciudad y el siervo de Eliseo se turba ante esa situación y le dice ¿señor que haremos?

A lo que Eliseo dijo: No tengas miedo porque más son los que están de nuestro lado que los que están con ellos y oró Eliseo y dijo: Te ruego oh Jehová que abras sus ojos para que vea y vio... y sus enemigos fueron heridos con ceguera Ef.1:16-17: para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,18 alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,

Recordemos que Dios escogió a cada miembro de la familia a la que pertenecemos para tener su protección y protegernos los unos a los otros.

3. SERVIR

Pero yo y mi casa serviremos a Jehová. Jo.24:15

La armonía familiar supone que cada uno de sus miembros acepta y realiza, por amor, el servicio que le corresponde; cuando un miembro falla, daña a todos. Cuando ambos padres tienen que trabajar fuera del hogar se hace más necesario que los hijos aprendan a servirse y a servir a sus hermanos. De este modo, el hogar se convierte en la primera y verdadera escuela de hombres y mujeres útiles, llenos de un gran espíritu de servicio.

El que no vive para servir, no sirve para vivir La familia se construye en relación a Cristo como el fundamento de sus vidas, de la misma manera que el ladrillo, el hierro y las láminas construyen un edificio cada miembro realiza y desarrolla una función al resto de sus miembros.

En todas las familias sucede que un miembro se niega a ser útil y recibe el servicio de los demás con un cinismo que lastima al resto. Normalmente son personas enfermas que necesitan un tratamiento especializado para que reencuentren su papel en el hogar. Mientras tanto, la paciencia y la tolerancia son el servicio que se les debe brindar, pero nunca la complicidad. Es aquel que cuando se le pide un servicio, contesta: "¿Y yo qué gano?". El egoísmo es, pues, un impedimento para el servicio desinteresado.

Un ejemplo de que el concepto de servicio comienza en casa lo hallamos en el libro de Josué capitulo 24:14: Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad;

Es una familia que ha sido transformada por el poder de Dios, el Espíritu Santo la lleva a prestar un servicio con amor al Señor, demostrándolo llevando la palabra de salvación a los demás. No hay lugar para el egoísmo ni cinismo.

Y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová.

La verdadera transformación de una familia se evidencia, cuando los miembros del hogar, se santifican para agradar y obedecer a Dios, renunciando y sacando de su familia todo aquello que al Señor no le agrada.

15: Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.

Cuando una familia está siendo transformada por Dios, toma la decisión, más importante de su vida, que es servir y cumplir con su propósito.

Pero yo y mi casa serviremos a Jehová.

Una familia transformada por el poder y amor de Dios, da testimonio ante los demás, de que dentro de su hogar solo gobierna el Señor y que toda su familia está decidida a servir y cumplir el propósito de Dios.

Para tener en cuenta:

- Los padres han de ser ejemplo en servir porque con él le servimos a Dios y somos útiles a los demás. Desarrollamos los dones que Dios nos dio.

- Eviten pagar a sus hijos por un servicio al hogar porque destruyen la gratuidad del amor. Es un concepto económico: la dispensación de un bien o un servicio sin contraprestación o contrapartida aparente por parte del beneficiario, especialmente cuando no hay precio o éste no se sustancia en un pago o cargo pecuniario que éste haya de afrontar. (Hogar, iglesia)

- No carguen sobre alguno de sus hijos o miembros de su familia los servicios que deben repartir equitativamente entre todos.

- Como familia escojan algún servicio a la sociedad o a la Iglesia y cúmplanlo responsablemente.

- Las personas que nos ayudan en casa, seamos agradecidos con ella.

- La propina es un signo de agradecimiento.
 
CONCLUSION:

Bajo el mismo techo es ser una familia con bajo un mismo propósito y caminar enfocados en la meta de tener comunión, dar protección y servicio.
 
Pastora: Myriam Vargas
Septiembre 10 de 2017

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