La sujeción, la clave para llegar

La sujeción la clave para llegar - Efesios 5:24Escuchar audio de esta predica Efesios 5:24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

Yo me atrevo a afirmar que si hay un texto en las escrituras que no es de la preferencia de las mujeres es este, ya que a través de él se deja ver sin ser su intención algo así parecido a la segregación; "Así también las casadas estén sujetas a su maridos en todo" ¡Queeee! Acostumbran a decir ellas.

Pero para los varones se ha convertido en su bandera insigne con la firme intención de poder domar un alma, no muy dispuesta a dejarse dominar y mucho menos bajo la perspectiva de inferioridad que esta declaración puede parecer que tiene para las damas.

Pero ni lo uno, ni lo otro, es lo que persigue el autor de este verso, de hecho cuando miramos el texto pasamos por alto a pesar de que está a simple vista la intención del escritor y es revelar cuál es la condición de una iglesia que está representada en la figura de una mujer, cuyo deseo es para con su Marido al punto que está dispuesta sujetarse en todas cuales sean sus instrucciones y sobre todo porque tiene claro que lo que predomina en esta unión es el amor.

Una simple analogía que Pablo traslada a la practicidad de nuestra relación matrimonial y que lo que procura es que persistamos en un orden que comienza con la obediencia a nuestro esposo; ¡Cristo! y que se verá reflejado en la funcionalidad de un hogar donde hay una mujer y unos hijos que bajo la premisa del amor desinteresado que muestra el jefe de la casa están dispuestos a seguir fervientemente la dirección que el trace como propósito para sus vidas.

La sujeción es la clave para llegar al cumplimiento de nuestro propósito y a la obtención de todas las promesas que ya nos han sido dadas en Cristo Jesús. Con toda seguridad el que hoy veamos el barco de nuestra familia que parece que se hunde por la adversidad, no es más que el producto de la no aceptación de las indicaciones de quien ya nos probó que nos ama dando su vida por nosotros y que entre otras cosas lo hace Digno de nuestra absoluta confianza.

Ahora, la sujeción genuina consiste en la conciencia y voluntad de una persona para rendirse ante la autoridad de Dios o ante la autoridad que el Señor le ha delegado a otra persona. Esta sujeción es un acto voluntario y natural, en donde rendirse no es sucumbir ante el otro a través de la manipulación o el temor, sino por el contrario es experimentar de manera fiel y consiente la autoridad delegada.

1. La falta de sujeción siempre producirá un desenlace fatal.

Efesios 5:24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

Como iglesia llevamos en la carne una Eva que en todo tiempo sale a relucir. En Génesis 3; 16 nos dice: Luego le dijo a la mujer: «Haré más agudo el dolor de tu embarazo, y con dolor darás a luz. Y desearás controlar a tu marido, pero él gobernará sobre ti».

El problema está en que el diablo, el mundo y la carne así como han llevado a la mujer a pensar que la sujeción es un acto que las hace inferiores, de igual manera esto ha acontecido con la iglesia en cuanto a la sujeción a Cristo. El asumir este engaño nos impide que la verdadera pretensión de Dios se cumpla en nuestras vidas, ya que su deseo nunca ha sido mantenernos subyugados o que experimentemos un sentido de inferioridad, sino por el contrario su voluntad es expresarse a través de nosotros en medio de la idoneidad, en este caso como su cuerpo. Él a través de su sacrificio nos dio una estima que no merecíamos y que debe hacernos sentir honrados, no deshonrados. Una mujer casada con un hombre que tiene a Cristo por cabeza debe sentirse honrada que el dirija los pasos en su vida.

1 Pedro 3: 5 Así es como lucían hermosas las santas mujeres de la antigüedad. Ellas ponían su confianza en Dios y aceptaban la autoridad de sus maridos. 6 Por ejemplo, Sara obedecía a su esposo, Abraham, y lo llamaba «señor». Ustedes son sus hijas cuando hacen lo correcto sin temor a lo que sus esposos pudieran hacer. (NTV) Para la iglesia de Cristo debe ser motivo de honra que Jesús haya decidido colocar sus ojos en nosotros para desposarnos y llamarle a través de nuestra obediencia Señor, esto siempre será un privilegio.

Génesis 3: 17 Y al hombre le dijo: «Dado que hiciste caso tu esposa y comiste del fruto del árbol del que te ordené que no comieras,

Imagínese esta escena en comparación con Cristo y su iglesia, aquí se ve mucho más clara la responsabilidad del hombre; la cabeza haciendo lo que el cuerpo determina, esto es total mente anti natural y anti espiritual. El Señor Jesús nunca ha actuado como lo hizo Adán, ni lo hará con su iglesia y esto es lo que está pasando hoy en nuestros hogares; mujeres que toman decisiones por encima de su cabeza y hombres que toman decisiones sin expresar sujeción a Cristo. Génesis 16:2 Dijo entonces Sarai a Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al ruego de Sarai. 16:3 Y Sarai mujer de Abram tomó a Agar su sierva egipcia, al cabo de diez años que había habitado Abram en la tierra de Canaán, y la dio por mujer a Abram su marido.

El resultado de no estar sujetos a la cabeza nos lo muestra Génesis: "la tierra es maldita por tu culpa. Toda tu vida lucharás para poder vivir de ella. 18 Te producirá espinos y cardos, aunque comerás de sus granos. 19 Con el sudor de tu frente obtendrás alimento para comer hasta que vuelvas a la tierra de la que fuiste formado. Pues fuiste hecho del polvo, y al polvo volverás»". (NTV)

Ya podemos ver por qué hay tantas cosas que no están funcionando bien en nuestras casas, que no han funcionado bien en el pasado y si no reorientamos nuestra manera de hacer funcionar nuestros hogares las cosas se van a poner peor.

Ahora el texto no quiere decir que no podamos atender lo que nuestras esposas nos dicen, sino que esto que escuchamos jamás deberá estar por encima de la voluntad de Dios.

En definitiva la disfuncionalidad dentro de un hogar cristiano se manifiesta cuando sus miembros cambian el orden establecido en las escrituras.

2. La sujeción genuina se expresa a través de la totalidad de nuestras acciones.

Efesios 5:24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

La sujeción total a Dios revierte los efectos producidos por el pecado, ya que así como la desobediencia fue fuente de escases, la obediencia produjo abundancia de bendición. Romanos 5. 17 Pues el pecado de un solo hombre, Adán, hizo que la muerte reinara sobre muchos; pero aún más grande es la gracia maravillosa de Dios y el regalo de su justicia, porque todos los que lo reciben vivirán en victoria sobre el pecado y la muerte por medio de un solo hombre, Jesucristo.

Solo la confianza absoluta en nuestro Esposo nos lleva a reposar en su voluntad y a cumplir por completo todos sus designios.

Si hiciésemos una encuesta a las mujeres casadas que se hallan en este lugar tratando de encontrar una razón por la cual no están dispuestas a sujetarse a sus maridos la respuesta que resaltaría sin duda sería; "La poca confianza que tienen en ellos y en sus decisiones". Si esculcáramos un poco más a fondo con lo que nos encontraríamos, es que esta desconfianza es generada por la pobre relación que tienen con Él que se supone que es el Señor y cabeza de sus vidas. Esta realidad describe a hombres que permiten que el Adán perezoso del huerto del Edén sea el que todo el tiempo gobierne sus vidas.

Efesios 5:25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,

Ahora cuando hablamos de Cristo no existe ni existirá ningún motivo para desconfiar de Él, Cristo se nos presenta en las escrituras como el postrer Adán, en este caso como Él que actuó con total diligencia que llego al punto de entregar su vida por la que sería su esposa. La pregunta es: ¿Cuantos de los hombres que aquí nos encontramos tenemos la disposición de dar nuestra vida por nuestras familias? Si esto es una posibilidad porque no estamos permitiendo que el orden de Dios se establezca en nuestras casas: Dios cabeza de Cristo, Cristo cabeza del varón, y el varón cabeza de la mujer. Eso es otra cosa, porque lo que quiere decir es que el hombre no impone ni sus deseos, ni sus gustos, ni su voluntad, sino que él es un siervo de Cristo, que hace la voluntad de Cristo, que quiere agradar a Cristo, que quiere llevar los deseos de Cristo a su casa. Y entonces lo que él trata de establecer en su casa es la voluntad de Cristo, la palabra de Cristo, los principios de Cristo, no sus caprichos.

3. La sujeción a Dios también se expresa a través de personas en las que Él ha delegado su autoridad.

Ahora la Biblia nos da indicaciones claras y concisas de todo aquello que representa una sujeción total para Dios, pero también nos muestra como el Señor ha delegado su autoridad sobre personas en esta tierra, pero desde ninguna perspectiva guarda la intención de que nos sintamos inferiores a ellos.

Romanos 13:1 Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. 13:2 De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.

Efesios 6:1 Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.

Efesios 6:5 Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo;

Efesios 5:21 Someteos unos a otros en el temor de Dios.

Efesios 5:22 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor;

Efesios 5:21 Someteos unos a otros en el temor de Dios.

Hebreos 13:17 Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.

El problema nunca será el estar en sujeto a alguien, sino que este alguien no esté sujeto a Cristo.

Conclusión

Para terminar quiero leerles una historia: Jueces 13:1 - 15 Los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová; y Jehová los entregó en mano de los filisteos por cuarenta años. 13:2 Y había un hombre de Zora, de la tribu de Dan, el cual se llamaba Manoa; y su mujer era estéril, y nunca había tenido hijos. 13:3 A esta mujer apareció el ángel de Jehová, y le dijo: He aquí que tú eres estéril, y nunca has tenido hijos; pero concebirás y darás a luz un hijo. 13:4 Ahora, pues, no bebas vino ni sidra, ni comas cosa inmunda. 13:5 Pues he aquí que concebirás y darás a luz un hijo; y navaja no pasará sobre su cabeza, porque el niño será nazareo a Dios desde su nacimiento, y él comenzará a salvar a Israel de mano de los filisteos. 13:6 Y la mujer vino y se lo contó a su marido, diciendo: Un varón de Dios vino a mí, cuyo aspecto era como el aspecto de un ángel de Dios, temible en gran manera; y no le pregunté de dónde ni quién era, ni tampoco él me dijo su nombre. 13:7 Y me dijo: He aquí que tú concebirás, y darás a luz un hijo; por tanto, ahora no bebas vino, ni sidra, ni comas cosa inmunda, porque este niño será nazareo a Dios desde su nacimiento hasta el día de su muerte. 13:8 Entonces oró Manoa a Jehová, y dijo: Ah, Señor mío, yo te ruego que aquel varón de Dios que enviaste, vuelva ahora a venir a nosotros, y nos enseñe lo que hayamos de hacer con el niño que ha de nacer. 13:9 Y Dios oyó la voz de Manoa; y el ángel de Dios volvió otra vez a la mujer, estando ella en el campo; mas su marido Manoa no estaba con ella. 13:10 Y la mujer corrió prontamente a avisarle a su marido, diciéndole: Mira que se me ha aparecido aquel varón que vino a mí el otro día. 13:11 Y se levantó Manoa, y siguió a su mujer; y vino al varón y le dijo: ¿Eres tú aquel varón que habló a la mujer? Y él dijo: Yo soy. 13:12 Entonces Manoa dijo: Cuando tus palabras se cumplan, ¿cómo debe ser la manera de vivir del niño, y qué debemos hacer con él? 13:13 Y el ángel de Jehová respondió a Manoa: La mujer se guardará de todas las cosas que yo le dije. 13:14 No tomará nada que proceda de la vid; no beberá vino ni sidra, y no comerá cosa inmunda; guardará todo lo que le mandé. 13:15 Entonces Manoa dijo al ángel de Jehová: Te ruego nos permitas detenerte, y te prepararemos un cabrito.

Qué diferencia nos deja ver la escritura entre la madre de sansón y Eva, las dos escucharon una voz pero la una actuó en pos de su propia prudencia, mientras la otra corrió a su marido para que le diera validez a lo que había escuchado. ¿Cuál es nuestra acción como iglesia, a quien estamos corriendo para que valide todo lo que escuchamos? Efesios 5:24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

Dios ha venido hablándome y quiere hacer una advertencia en medio de su amor. Él dice así: ¿Te sientes muy seguro en tu vivir?, satanás me ha pedido para zarandearte y eso es imposible que pase mientras permanezcas bajo mi sujeción, pero si sigues haciendo las cosas en tu prudencia, él hará que lo que has vivido en tu pasado que te produjo tanto dolor sea muy inferior frente a lo que ahora ha preparado para ti, solo regresa debajo de mi nube de protección y deja que sea Yo el que guie tus pasos y te conduzca hacia el propósito que he establecido para ti, te has dejado enceguecer, viviendo para tu propio deseo, siguiendo cada cosa que el mundo establece, hoy ya no vives para el deseo de tu Esposo, ¡Mi Hijo Cristo!. Arrepiéntete y deja tu arrogancia con el que te desposo cuando no eras nada, ni tenías ningún valor, deja tu vana manera de vivir y regresa a Mí, a tu único esposo, a tu único Señor, Él único que siempre te ha amado.
 
Pastor: David Bayuelo
Septiembre 17 de 2017

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