Un pecado oculto, que se hace manifiesto

Un pecado oculto - Proverbios 28:13Escuchar audio de esta predica Proverbios 28:13 El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.

Durante los servicios de culto en el antiguo testamento los sacerdotes oficiantes llevaban unas vestiduras especiales que constaban de cuatro prendas: Calzones cortos hechos de algodón, sino de lino blanco fino. Sobre estos, un largo vestido que llegaba hasta los pies, más bien ceñido y con mangas estrechas, hecho así mismo de lino blanco fino.

Este vestido iba sujeto hacia el pecho mediante un ceñidor, hecho también de la misma tela, pero entreverado de hilos de púrpura y adornos de colores escarlata y azul. Era, por tanto, la única nota de color sobre el fondo completamente blanco de los restantes ornamentos sacerdotales. Y finalmente una especie de gorro o turbante que servía para cubrir la cabeza. Nunca se menciona el calzado, y ha de darse por seguro que los sacerdotes oficiaban descalzos.

La exigencia de los ornamentos blancos era por ser este el color simbólico de la pureza, sobriedad y limpieza ritual. No se les permitía mientras les tocara oficiar su turno el vino o los licores (Lv 10,8-11; Ez 44,21). No se permitía entrar en el atrio para tomar parte en el culto al que no estuviera ritualmente puro, y quienes lo estaban ya debían tomar sin excepción un baño ritual antes de iniciar los servicios cotidianos y por ningún motivo podían tener algún tipo de contacto con alguna persona o animal vivo o muerto que los pudiera contaminar. Estaban obligados además a lavarse las manos y los pies en el gran recipiente de bronce colocado al aire libre entre el santuario y el altar de los holocaustos.

Ahora; El colocar nuestros ojos sobre estos rituales que debían seguir de manera estricta los sacerdotes al oficiar en la presencia de Dios en el antiguo testamento, nos brinda un mensaje claro de la obra que Jesús tendría que hacer en nuestro interior para que así un día los hombres pudiéramos presentarnos con toda la pureza que se requería ante la presencia de un Padre absolutamente Santo.

El que estos rituales no deban ser llevados a cabo dentro del tiempo en el que nos hallamos ya que se cumplieron a conformidad en el sacrificio de Cristo, no quiere decir que no nos corresponda guardar con extremada rigurosidad una santificación por la que nosotros no pagamos, pero que tuvo un alto precio y que nos permite tener la vida avivada que todos los hijos de Dios debemos desear. Lo cierto es que la responsabilidad sigue vigente ya que hoy nuestra vida al ser liberada del dominio del pecado nos brinda la capacidad de poder establecer una elección fundamentada en la obra hecha por Cristo y en donde a pesar que todo es bajo mi iniciativa debo elegir con cuidado porque todo aquello que se halla fuera de la voluntad de Dios no terminara siendo de mi conveniencia o para mi beneficio.

1. Una vida en constante santificación nos garantiza un fuego vivo en nuestro corazón.

Colosenses 3:5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; 3:6 cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, 3:7 en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 3:8 Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. 3:9 No mintáis los unos a los otros, (Una lista que parece que no hiciese daño si está presente en nuestras vidas) habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, 3:10 y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno. Una transformación continua a través de la exposición al carácter de Cristo por la Palabra es lo que debe ocurrir en una vida que ha tenido un encuentro genuino con Jesús, Pablo establecerá que la liviandad no puede ser el distintivo de alguien expuesto a la gracia Divina como querían hacer parecer los Gnósticos en medio de sus falsas doctrinas en la iglesia de Colosas. Su concejo es práctico: "Haced de morir" y no es Dios el que tiene que hacerlo sino nosotros.

Josué 3:5 Y Josué dijo al pueblo: Santificaos, porque Jehová hará mañana maravillas entre vosotros. Esto representaba una acción o rito externo pero que le correspondía a cada miembro del pueblo ejecutar, ya que así se garantizaba la victoria por la presencia viva de un Dios con todo el poder.

Éxodo 19:10 Y Jehová dijo a Moisés: Ve al pueblo, y santifícalos hoy y mañana; y laven sus vestidos, 19:22 Y también que se santifiquen los sacerdotes que se acercan a Jehová, para que Jehová no haga en ellos estrago. El Señor tanto en el pacto viejo como en el nuevo se ha movido solo en medio de un pueblo santo, la falta de santidad aleja su presencia o en este presente contrista a su Espíritu. Dios a pesar de que estamos en el tiempo de su gracia, sigue siendo Dios Santo, nada ha cambiado como algunos creen, jugando continuamente con una vida de pecado. Ananías y Safira son un fiel reflejo de esto ya que murieron tratando de engañar a Dios.

El trasfondo para nosotros de esta práctica efectuada por el pueblo de Dios en la antigüedad está sujeta a morir cada día a todo aquello que pueda ensuciar la santidad adquirida a través de la persona del Señor Jesús.

- Romanos 6:15 ¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera.

- El pecado es equivalente al agua que apaga el fuego.

2. Dejar que el pecado sea descubierto es indispensable para que el fuego vuelva a arder.

Hebreos 4:12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. 4:13 Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.

El escritor de Hebreos nos coloca frente a un texto confrontador, porque si hay alguien que tiene la capacidad de ver más allá de nuestras acciones es el Espíritu Santo de Dios y si hay algo que Él utiliza para dejarnos desnudos es su Palabra, Ella tiene el poder para discernir nuestros pensamientos es intenciones.

2 Samuel 12:7 Entonces dijo Natán a David: Tú eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Yo te ungí por rey sobre Israel, y te libré de la mano de Saúl, 12:8 y te di la casa de tu señor, y las mujeres de tu señor en tu seno; además te di la casa de Israel y de Judá; y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más. 12:9 ¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Urías heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada de los hijos de Amón. 12:10 Por lo cual ahora no se apartará jamás de tu casa la espada, por cuanto me menospreciaste, y tomaste la mujer de Urías heteo para que fuese tu mujer. 12:11 Así ha dicho Jehová: He aquí yo haré levantar el mal sobre ti de tu misma casa, y tomaré tus mujeres delante de tus ojos, y las daré a tu prójimo, el cual yacerá con tus mujeres a la vista del sol. 12:12 Porque tú lo hiciste en secreto; más yo haré esto delante de todo Israel y a pleno sol.

El Espíritu santo es el profeta que hoy nos descubre a través de su Palabra.

Debemos tener cuidado porque hay quienes creemos que estamos inmunes a la acechanza del pecado y a su poder corruptivo y destructivo, pero si le damos oportunidad él nos va a derribar. Como podemos ver la Biblia nos prueba que hasta los más altos como David cayeron.

3. El pecado tiene la capacidad de adormecernos hasta conducirnos a una vida apagada que desagrada a Dios.

Romanos 11: 22 Fíjate en que Dios es bondadoso pero también es severo. Es severo con los que desobedecen, pero será bondadoso contigo si sigues confiando en su bondad. En cambio, si dejas de confiar, tú también serás arrancado por completo. NTV

El pecado actúa como un anestésico que nos lleva a que cuando se nos pasa todo efecto nos despertemos con una vida espiritual con un fuego instinto y totalmente alejada de la perfecta voluntad de Dios.

Gálatas 6:7 No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 6:8 Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. Como podemos auto engañarnos creyendo que Dios no ve lo que los hombres no pueden ver, como podemos pensar que Él tiene ese limitante. 2 Crónicas 16:9 Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él.

Santiago 4:16 Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala; 4:17 y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado. Hay acciones que efectuamos que de manera externa se ven bien, pero desde el carácter de su motivación están muy mal. Los Fariseos en todas sus prácticas de devoción a Dios se mostraban justos pero todo estaba corrompido en su interior. Como estamos sirviendo al Señor con hipocresía, porque si la motivación con la que la hacemos no es la correcta sabiéndolo hacerlo bien entonces estamos en pecado.

Los Fariseos tenían su propio racero para medirse y la verdadera medida estaba en la Palabra de Dios.

Debemos ser continuamente vigilantes de nuestra doctrina, cristiano, el maduro aprende a discernir casi instintivamente cualquier cosa que valla en contra posición con la Palabra.

La mala doctrina procurara corromper las bases de la verdad sembrada en nuestros corazones y llevarnos a la esclavitud del pecado.

Mateo 5:44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 5:45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Como podemos tratar de engañar al que cierra y abre las compuertas de los cielos.

Conclusión

Colosenses 3:5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros.

Josué 7:1 Pero los hijos de Israel cometieron una prevaricación en cuanto al anatema; porque Acán hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Judá, tomó del anatema; y la ira de Jehová se encendió contra los hijos de Israel. 7:2 Después Josué envió hombres desde Jericó a Hai, que estaba junto a Bet-avén hacia el oriente de Bet-el; y les habló diciendo: Subid y reconoced la tierra. Y ellos subieron y reconocieron a Hai. 7:3 Y volviendo a Josué, le dijeron: No suba todo el pueblo, sino suban como dos mil o tres mil hombres, y tomarán a Hai; no fatigues a todo el pueblo yendo allí, porque son pocos. 7:4 Y subieron allá del pueblo como tres mil hombres, los cuales huyeron delante de los de Hai. 7:5 Y los de Hai mataron de ellos a unos treinta y seis hombres, y los siguieron desde la puerta hasta Sebarim, y los derrotaron en la bajada; por lo cual el corazón del pueblo desfalleció y vino a ser como agua.

Josué 7:10 Y Jehová dijo a Josué: Levántate; ¿por qué te postras así sobre tu rostro? 7:11 Israel ha pecado, y aun han quebrantado mi pacto que yo les mandé; y también han tomado del anatema, y hasta han hurtado, han mentido, y aun lo han guardado entre sus enseres. 7:12 Por esto los hijos de Israel no podrán hacer frente a sus enemigos, sino que delante de sus enemigos volverán la espalda, por cuanto han venido a ser anatema; ni estaré más con vosotros, si no destruyereis el anatema de en medio de vosotros.

7:22 Josué entonces envió mensajeros, los cuales fueron corriendo a la tienda; y he aquí estaba escondido en su tienda, y el dinero debajo de ello. 7:23 Y tomándolo de en medio de la tienda, lo trajeron a Josué y a todos los hijos de Israel, y lo pusieron delante de Jehová. 7:24 Entonces Josué, y todo Israel con él, tomaron a Acán hijo de Zera, el dinero, el manto, el lingote de oro, sus hijos, sus hijas, sus bueyes, sus asnos, sus ovejas, su tienda y todo cuanto tenía, y lo llevaron todo al valle de Acor. 7:25 Y le dijo Josué: ¿Por qué nos has turbado? Túrbete Jehová en este día. Y todos los israelitas los apedrearon, y los quemaron después de apedrearlos. 7:26 Y levantaron sobre él un gran montón de piedras, que permanece hasta hoy. Y Jehová se volvió del ardor de su ira. Y por esto aquel lugar se llama el Valle de Acor, hasta hoy.

El pecado fue vencido por eso estamos muertos al pecado, así que solo nuestra elección le permitirá ejercer dominio sobre nosotros
 
Pastor: David Bayuelo
Septiembre 22 de 2017

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