La obediencia: la fuente de mi reposo

La obediencia: la fuente de mi reposo - Hebreos 3:16-19Escuchar audio de esta predica Hebreos 3:16 ¿Quiénes fueron los que, habiendo oído, le provocaron? ¿No fueron todos los que salieron de Egipto por mano de Moisés? 3:17 ¿Y con quiénes estuvo él disgustado cuarenta años? ¿No fue con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto? 3:18 ¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron? 3:19 Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad.

Debido a que el libro de Hebreos está fundado en la obra del sacerdocio Levítico, un entendimiento del libro de Levíticos es esencial para interpretar apropiadamente este libro.

El pecado de Israel continuamente había interrumpido la comunión de Dios con su pueblo escogido y de pacto. Por lo tanto, en su gracia Él soberanamente estableció un sistema de sacrificios que simbólicamente representaron el arrepentimiento interno de pecadores y su perdón divino. No obstante la necesidad de sacrificios nunca terminó debido a que el pueblo y los sacerdotes continuaban pecando. La necesidad de toda la humanidad consistía en tener a un sacerdote perfecto y un sacrificio perfecto que de una vez y para siempre quitará el pecado. La provisión de Dios de este sacerdote y sacrificio perfecto en Cristo este es el mensaje central de Hebreos.

Esta epístola es un estudio de contraste, entre las provisiones imperfectas e incompletas del antiguo pacto, dadas bajo Moisés, y las provisiones infinitamente mejores del nuevo pacto ofrecido por el Sumo sacerdote perfecto, el unigénito Hijo de Dios y el Mesías, Jesucristo. Incluidos en las provisiones "mejores" están: una mejor esperanza, testamento, promesa, sacrificio, sustancia, lugar para habitar, y resurrección. Aquellos que pertenecen al nuevo pacto moran en una atmósfera completamente nueva y celestial, adoran a un Salvador celestial, tienen un llamado celestial, reciben un don celestial, son ciudadanos de un país celestial, esperan con anhelo una Jerusalén celestial, y deben permanecer en un reposo celestial.

1. La obediencia a Dios es la única fuente de nuestro reposo.

Hebreos 3:18 ¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron?

El escritor de Hebreos toma como punto de referencia la historia que hallamos en libro de Éxodo y Deuteronomio en cuanto al pueblo de Israel quienes expresaron tal rebeldía para con el Dios que les había sostenido, que terminaron siendo excluidos de entrar en la tierra de Canaán que representaba su completo y tan anhelado reposo. Nosotros los cristianos al mirar el contraste que nos ofrece Hebreos en su capítulo 3 debemos comprender que así como el Señor pretendía que esta nación salida de los lomos de Abraham entrara en un profundo descanso, es de igual manera lo que él nos ofreció al enviar a su Hijo a morir por nosotros en la cruz del calvario. Cada persona que cree y acepta el sacrificio de Cristo en su corazón automáticamente entrara en el tan anhelado reposo eterno. Sin embargo la idea de quien escribe estas líneas es llevarnos a reflexionar que así como la obediencia produce reposo, la desobediencia nos conduce a una constante agonía que nos robara por completo la paz.

Josué 7:7 Y Josué dijo: ¡Ah, Señor Jehová! ¿Por qué hiciste pasar a este pueblo el Jordán, para entregarnos en las manos de los amorreos, para que nos destruyan? ¡Ojalá nos hubiéramos quedado al otro lado del Jordán! 7:8 ¡Ay, Señor! ¿qué diré, ya que Israel ha vuelto la espalda delante de sus enemigos? 7:9 Porque los cananeos y todos los moradores de la tierra oirán, y nos rodearán, y borrarán nuestro nombre de sobre la tierra; y entonces, ¿qué harás tú a tú grande nombre? Josué entro en un conflicto que le robo por completo su reposo, él había visto la mano de Dios actuar con tal poder en Jericó que esto le produjo un descanso total, pero la desobediencia trastocaría toda su tranquilidad.

Solo el vivir obedientes a los principios de Dios hace que permanezcamos con una total seguridad, no importa lo que pase a nuestro alrededor nuestra vida permanecerá tranquila, absolutamente reposada. El que desobedece nunca hallara reposo.

2. La incredulidad es la fuente de la desobediencia.

Hebreos 3:18 ¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron? 3:19 Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad.

La incredulidad es la causante de todos los pecados.

Cuando no le creemos a Dios negociaremos nuestros principios para darle paso a nuestra propia prudencia.

1 Samuel 13:11 Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? Y Saúl respondió: Porque vi que el pueblo se me desertaba, y que tú no venías dentro del plazo señalado, y que los filisteos estaban reunidos en Micmas, 13:12 me dije: Ahora descenderán los filisteos contra mí a Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Me esforcé, pues, y ofrecí holocausto. 13:13 Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tú Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre.

1 Samuel 16:23 Y cuando el espíritu malo de parte de Dios venía sobre Saúl, David tomaba el arpa y tocaba con su mano; y Saúl tenía alivio y estaba mejor, y el espíritu malo se apartaba de él.

1 Samuel 28:4 Se juntaron, pues, los filisteos, y vinieron y acamparon en Sunem; y Saúl juntó a todo Israel, y acamparon en Gilboa. 28:5 Y cuando vio Saúl el campamento de los filisteos, tuvo miedo, y se turbó su corazón en gran manera.

El no creerle al Señor termino conduciendo a Saúl a una cadena de desaciertos, si Dios le había dicho que espera al profeta el debió permanecer parado en la Palabra que Dios le había dado.

Por nada del mundo te muevas, no importa lo que pase, no importa la circunstancias frente a la que estés, no importa la presión persecución que enfrentes, ¡no te muevas!

3. Cuando amamos a Dios permaneceremos en obediencia y por tanto es su reposo.

Hebreos 3:16 ¿Quiénes fueron los que, habiendo oído, le provocaron? ¿No fueron todos los que salieron de Egipto por mano de Moisés? 3:17 ¿Y con quiénes estuvo él disgustado cuarenta años? ¿No fue con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto? Esa generación que salió de Egipto Jamás pudo experimentar el reposo de Dios.

Juan 14:15 Si me amáis, guardad mis mandamientos.

La obediencia es vivir dentro del cumplimiento de los propósitos Divinos para mantener una vida de reposo.

Los principios de Dios no evolucionan, el mundo creo que somos retrógrados.

Hoy podemos obedecer la Palabra, hoy podemos vencer el pecado, hoy podemos vencer nuestra carne, a nuestro enemigo.

Ninguno que no posea en su vida un conjunto de principios que sea necesario preservar, sobre los que pueda sobre edificar, que le sirvan de asidero y que proveen orientación frente al constante cambio del mundo podrá tener reposo jamás.

Hay que fundamentar la vida en principios inmateriales e intemporales y no en simples modas.

La mejor forma de saber si caminamos por la senda correcta es haciéndole la prueba de los principios sino la pasa deséchela así se corazón se resista. ¿Usted quiere que le vaya bien y mantener su reposo? Lo que diga Dios eso es sin justificaciones.

Conclusión

Marcos 5:2 Y cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo, 5:3 que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas. 5:4 Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, más las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar. 5:5 Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras. 5:6 Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió, y se arrodilló ante él. 5:14 Y los que apacentaban los cerdos huyeron, y dieron aviso en la ciudad y en los campos. Y salieron a ver qué era aquello que había sucedido. 5:15 Vienen a Jesús, y ven al que había sido atormentado del demonio, y que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio cabal; y tuvieron miedo.

Marcos 5:26 y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor, 5:27 cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. 5:28 Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. 5:29 Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote.

Juan 5:6 Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? 5:7 Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo. 5:8 Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda. 5:9 Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día.

Pregúntese hoy si ¿Usted ha podido experimentar alguna vez el reposo del Señor?, ¿Usted es el de los que considera que su futuro es incierto?, ¿O vive con el temor de volver atrás? Porque si es así llego el tiempo de sacar la desobediencia de su vida y entrar en el profundo reposo del Señor
 
Pastor: David Bayuelo
Octubre 8 de 2017

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