Inmutables

Inmutables - Mateo 5:37Escuchar audio de esta predica Mateo 5:37 Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede. NTV Simplemente di: "Sí, lo haré" o "No, no lo haré". Cualquier otra cosa proviene del maligno.

Este verso se halla contenido dentro del sermón más extenso y confrontativo expresado por el Señor Jesús en su paso por esta tierra (El sermón del monte), su contenido nos lleva a ver una clara exposición de las normas que le otorgarían una distinción a todos aquellos que dijesen ser sus discípulos, es decir a todos los que hicieran parte de su Reino.

Siendo este texto parte de él no es la excepción, ya que nos permite descubrir una característica que debe ser predominante en todos aquellos que hemos nacido de nuevo; como lo es la firmeza en todo lo que creemos y decimos, dado que uno de los atributos naturales de nuestro nuevo Padre es que Él nunca cambia.

La inmutabilidad de nuestro Señor desde las escrituras nos lleva a descubrirlo como el Dios que permanece para siempre, eternamente, como el único Dios que no cambia, como aquel en quien no hay variabilidad, ni siquiera la sombra de un cambio. Como el Dios inmutable en Su sabiduría. Sabe tanto ahora como siempre, ni más ni menos. Tiene la misma habilidad consumada, y la misma previsión infinita.

La Biblia también lo reconoce como el Dios inmutable en su justicia. Justo y santo fue Él en el pasado. Justo y santo es Él ahora. Justo y santo será por siempre. Él es inmutable en Su verdad. Él lo ha prometido y Su promesa se ha cumplido. Él lo ha dicho, y se hará. Él no cambia en Su bondad y generosidad y en la benevolencia de Su naturaleza.

Vamos a ver tres aspectos en los que Dios no cambia para hacer una comparación con lo que debe ser el ideal de nuestras vidas.

1. Dios no cambia en Su esencia.

Santiago 1:17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

El escritor de este libro lo que procura decirnos es que: Dios es perpetuamente el mismo. No está hecho de ninguna sustancia o materia, sino que es puro espíritu, un espíritu esencial y etéreo y, por tanto, Él es inmutable. Él permanece por siempre siendo el mismo. Nunca habrá arrugas en Su frente. La edad no lo ha debilitado, ni los años lo han marcado. Él ve que pasan las edades, pero en lo que a Él concierne, es siempre ahora. Él es el gran Yo Soy, el Gran Inmutable.

Ahora que es la inmutabilidad; esta es la cualidad de aquello que no cambia. Se dice que es inmutable lo que no está sometido a la condición temporal, requisito necesario del cambio. Es un atributo de Dios, de quien se dice que no cambia, ni Él ni sus designios: "El proyecto del Señor subsiste siempre, sus planes prosiguen a lo largo de los siglos" (Sal. 33:11 El consejo de Jehová permanecerá para siempre; Los pensamientos de su corazón por todas las generaciones).

1 Pedro 1:23 siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.

Pedro en su ejercicio por desenmascarar a los falsos maestros nos deja ver como estos en su esencia ostentaban una condición corruptible, la misma que procede de la naturaleza hallada en la simiente en la que fueron engendrados. Contrario a esto los verdaderos discípulos de Cristo heredarían en sus espíritus la incorruptibilidad producto de la única Semilla Pura que los trajo de la muerte espiritual a la vida eterna, dejándonos claro que lo incorruptible no sufre cambio, permanece en su estado original para siempre.

El Señor Jesús había establecido una afirmación en el mismo sermón del monte que corrobora las palabras del apóstol Pedro: Mateo 7:16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 7:17 Así, todo buen árbol (incorruptible) da buenos frutos, pero el árbol malo (Corruptible) da frutos malos.7:18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.

El que nos sea revelada esta verdad inmutable por el Espíritu santo nos debe conducir a entender que la obra perfecta hecha por el Señor en la cruz por nosotros es irreversible e inmutable, si lo que aconteció en nuestras vidas fue genuino, el árbol malo y la simiente de la cual procedía fue muerta y totalmente destruida para darle paso a un árbol procedente de una simiente incorruptible e inmutable y que nos deja con la capacidad de solo dar buenos frutos.

Ahora, todo esto aconteció en nuestra esencia; ósea en nuestro espíritu, pero nuestra alma necesita seguir siendo transformada a través de la renovación de nuestro entendimiento y nuestro cuerpo un día llegará a ser incorruptible al ser glorificado.

Un buen medidor del crecimiento de nuestra vida espiritual es preguntarnos: ¿Cuántas de las verdades aprendidas en la Palabra de Dios permanecen en nosotros siendo puestas por obra?

En conclusión usted y yo poseemos un espíritu inmutable, que nos capacita para mostrar a través de nuestras vidas este atributo Divino.

2. Dios es inmutable en Sus planes.

Números 23:19 Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará? 23:20 He aquí, he recibido orden de bendecir; El dio bendición, y no podré revocarla.

Recordemos que el contexto de este pasaje es el de un rey que contratado a un profeta mercenario llamado Balaam para que maldijera el pueblo de Dios, pero después de intentar maldecirlo sin éxito, porque lo único que salía de su boca eran palabras de bendición, Dios le envía este mensaje al rey Balac, revelándole que lo dicho por su boca sobre Israel era absolutamente inmutable.

Dios no altera sus planes. ¿Por qué habría de hacerlo? Él es Todopoderoso y, por lo tanto, puede realizar Su deseo. ¿Por qué habría de alterar Sus planes? Él lo sabe todo y, por lo tanto, no se puede equivocar en Sus planes. ¿Por qué habría de alterarlos? ¿Por qué habría de cambiar?

Hay quienes tenemos la consideración que Dios establece un plan y frente a nuestros fracasos nos atrevemos a concebir la idea temeraria que el Señor cambio el rumbo de estos. Recuerde la Roca nunca se mueve los que temblamos somos nosotros.

Mateo 27:46 Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?

Este debió ser uno de los momentos más impresionantes y duros en la eternidad de Dios, ver el sufrimiento de su Hijo a tal magnitud y a pesar de ello no cambiar su plan el que había declarado a los hombres hacía cuatro mil años en el Edén. Esto también nos habla de la inmutabilidad del amor de Dios por nosotros que a pesar del grito desgarrador de su Hijo el siguió adelante con la ruta que había trazado para poder rescatar a la humanidad de su infierno eterno. Si Dios no mostro ningún alteración en este instante tan crucial, debemos considerar que entonces no existe ninguna posibilidad que esto pueda pasar con ninguno de los planes trazados para nuestras vidas.

Hay personas que dicen: "Es que Dios se lo llevo porque necesitaba otro ángel cantándole en el cielo". Como si Dios hubiese cambiado el plan en la vida de esa persona porque él tiene alguna necesidad.

Es por esto que se hace esencial el que seamos guiados en todos nuestros planes por el Espíritu Santo de Dios a través de su palabra, es la única forma de dar pasos seguros y que nos conduzcan al cumplimiento de la perfecta voluntad de Dios. Hay muchos cristianos caminando en sus vidas recurriendo a señales, profecías, sueños, coincidencias o aun peor emociones y debe quedarnos claro que lo único seguro es la Palabra de Dios revelada a través del Espíritu Santo.

Un cristiano almatico es presa fácil de un diablo que siempre tendrá la oportunidad de confundirlo para que no camine en los planes expresos de Dios. ¿Quiénes son estos? Los que su carácter no se asemeja al de Dios porque todo el tiempo son arrastrados de acuerdo a lo circunstancial. Hay una frase coloquial que dice que: "Bailan al son que les toquen"

No se nos debe olvidar que Dios al ser inmutable guarda un solo plan, por lo tanto su voluntad es una sola y la escritura la describe como: Buena, agradable y perfecta, la falsa voluntad permisiva de la que muchas veces hablamos no cabe dentro de la naturaleza de un Dios que no cambia.

3. Dios es inmutable en Sus promesas.

Hebreos 6: 13 Por ejemplo, estaba la promesa que Dios le hizo a Abraham. Como no existía nadie superior a Dios por quién jurar, Dios juró por su propio nombre, diciendo: 14 «Ciertamente te bendeciré y multiplicaré tu descendencia hasta que sea incontable». 15 Entonces Abraham esperó con paciencia y recibió lo que Dios le había prometido. 16 Ahora bien, cuando las personas hacen un juramento, invocan a alguien superior a ellas para obligarse a cumplirlo; y no cabe ninguna duda de que ese juramento conlleva una obligación. 17 Dios también se comprometió mediante un juramento, para que los que recibieran la promesa pudieran estar totalmente seguros de que él jamás cambiaría de parecer. 18 Así que Dios ha hecho ambas cosas: la promesa y el juramento. Estas dos cosas no pueden cambiar, porque es imposible que Dios mienta. Por lo tanto, los que hemos acudido a él en busca de refugio podemos estar bien confiados aferrándonos a la esperanza que está delante de nosotros.

Si hay algo de lo que nos agrada hablar es acerca de las promesas de Dios; pero si pudiéramos suponer alguna vez que una de ellas pudiera cambiar, no las volveríamos a mencionar más. Si sospecháramos que los billetes que alguien nos va a dar son falsos con seguridad no aceptaríamos recibirlos. Y si pensáramos que las promesas de Dios no se van a cumplir, o que Dios no tendría ningún problema en alterar alguna palabra de Sus promesas, ¡entonces con seguridad diríamos adiós a las Escrituras! Nosotros necesitamos cosas inmutables en las que creer: y encontramos que el escritor de Hebreos nos dice: que tenemos promesas inmutables cuando abrimos la Biblia y leemos: " Estas dos cosas no pueden cambiar, porque es imposible que Dios mienta. Por lo tanto, los que hemos acudido a él en busca de refugio podemos estar bien confiados aferrándonos a la esperanza que está delante de nosotros".

Jesús dijo en Juan 14:1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 14:2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 14:3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.

El Señor dijo que volvería y tal cual lo dijo; Él volverá. ¡Cristo viene pronto!

Mateo 5:37 Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.

Jesús estaba diciendo: "Si realmente eres hijo de Dios cada una de las promesas que sale de tu boca deben cumplirse, porque si no es así, no eres hijo de Dios sino que procedes del maligno" ¿Cuantas promesas hacemos y no las cumplimos? "Préstame que yo te lo pago", "Vamos a ir a comer", "Te voy a regalar esto", "Te aseguro que yo llego", "Ahora si es verdad que voy a cambiar", "Ahora que tenga plata te cumplo mi promesa" ¿A escuchado alguna de estas frases salir por su boca? Y ni que decir de lo que le prometemos a Dios: "Ahora si voy a orar", "Prometo alejarme de ese pecado", "Te aseguro que voy a abandonar esta pereza espiritual", "Te voy a servir así me muera", ¿De qué me leo la Biblia me la leo? ¿Ha escuchado lo que le canta a Dios cada domingo?

Lo que representa el "No" es que si no voy a hacerlo, entonces no lo prometo. Dios nunca prometería algo que va en contra de su esencia Santa.

¿Cuántos de nosotros podemos decir como dijo el Señor Jesús en Mateo 24:35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán? Es hora de empezar a cumplir nuestras promesas, no dejemos por el suelo el testimonio de Dios por nuestro incumplimiento. El Evangelio no es "sí y no", no es prometer algo hoy y negarlo mañana. El Evangelio es "sí, sí", para la gloria de Dios.

A veces creemos que todas las promesas de Dios para los hombres solo son agradables pero escucha lo que nos dice el escritor de Gálatas No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. O el mismo Señor Jesús en Mateo 6:15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas. Y en Marcos 16:16 El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Así que entendiendo la inmutabilidad de Dios debemos saber que cada una de sus Palabras se cumplirá.

Si deseamos que las promesas de Dios se cumplan en nuestra vida debemos permanecer en su Palabras, no importa cuán fuerte pueda ser la adversidad, sin duda esto nos exige esfuerzo y valentía. Josué 1:6 Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. 1:7 Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. 1:8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

Conclusión

Después de un naufragio en una terrible tempestad, un marino pudo nadar hasta llegar a una roca que se levantaba en medio del mar y escalarla, y allí permaneció durante muchas horas. Cuando al fin pudo ser recatado, un amigo suyo le preguntó: - ¿No temblastes de espanto al estar tantas horas en tan precaria situación? ¡Sí! Contesto el náufrago, la verdad es que temblé mucho; pero a pesar de la braveza del mar y lo difícil de la situación... ¡LA ROCA NO! Y esto fue lo que me salvó.

Nosotros debemos llegar al mismo estado de la Roca sobre la que estamos parados en todos los aspectos de nuestras vidas, si Ella no se mueve, nosotros tampoco tenemos por qué hacerlo. Así que el entender la naturaleza que ahora poseemos y la cual procede de la genética adquirida a través de nuestro Padre Dios esto debe conducirnos a ser dignos representantes de uno de sus atributos como lo es su gran inmutabilidad.
 
Pastor: David Bayuelo
Noviembre 19 de 2017

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