La fuente del gozo

La fuente del gozo - Fil 1:21 y Fil 4:4Escuchar audio de esta predica Hay dos textos que ilustran de manera perfecta lo que es el objeto de esta carta, ellos nos resumen la intensión de su autor. Fil 1:21 Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia y Fil 4:4 Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!

Esta es una carta conocida por algunos como la carta del gozo y la razón es la forma victoriosa como Pablo vive estando en prisión en Roma. La pregunta que todos se hacen es: ¿Cómo es posible que alguien pueda estar en una prisión, su libertad completamente restringida y escribir una carta que luego algunos han bautizado como la carta del gozo? ¿Qué es lo que este hombre conocía que nosotros no hemos llegado a descubrir?

Cuando leemos esta epístola nos quedamos con un sabor de que el Apóstol estaba viviendo uno de sus mejores momentos, lo cual no era cierto, pero si no conociéramos nada de sus circunstancias esa sería una conclusión natural, parece que Pablo estuviera viviendo los mejores instantes de la historia de su vida y ministerio. ¿Cómo puede una persona genuinamente experimentar gozo en medio de las peores circunstancias?

El deseo de Dios a través de esta epístola es que podamos descubrir eso que Pablo se encontró y a lo que se aferró y que aun después de 2000 años de sacrificado Cristo muchos de los hijos de Dios no hemos podido experimentar.

Algo que debe generarnos preocupación es que la mayoría de los hijos de Dios no vivimos conforme al gozo que Dios nos ha otorgado a través del sacrificio que Cristo efectuó y cultivo en nosotros, siendo la vida cristiana con frecuencia más el resultado de un esfuerzo de obediencia que tiende a cansar, a desgastar, a pesar, en vez de ser algo gratificante que continuamente está motivando al creyente a seguir a su Señor.

Sería interesante el que la ciencia desarrollara un GOZOMETRO, que nos permitiera medir las variabilidades del gozo de los hijos de Dios. Que lo usáramos todo el tiempo siendo colocado en nuestros rostros mientras vivo, sirvo, mientras hablo, yo creía que veríamos ese aparato enloquecido continuamente moviéndose hacia arriba y hacia abajo. Porque si somos honestos y vemos con frecuencia el rostro de los que decimos confiar en Dios, es un rostro de preocupación, de ansiedad, un rostro abrumado, un rostro que está apagado, un rostro de dudas y ese no es el espíritu del autor de esta carta que esta encadenado a un soldado romano las 24 horas del día.

La pregunta es: ¿Qué es lo que este hombre conocía que quizás nosotros no conocemos?

Cuando tenemos dificultad de prescindir de cosas en este mundo pasajero, lo que se revela es que Dios no es suficiente como fuente de gozo.

En el caso de las circunstancias estas no debieran robarnos el gozo, porque ellas nunca han sido la fuente del mismo, Cristo es la fuente y él siempre está allí para producirlo. De tal forma que debo reflexionar en que no estoy haciendo, conociendo, viviendo, entendiendo que necesita ser cambiado en mí.

Persecuciones, naufragios, latigazos, las falsas acusaciones, los hermanos que desertaron, las carencias, pero nada de eso le robo el gozo a Pablo. De manera que esto nos recuerda que es posible vivir de esta forma, y cuando no lo hacemos es porque quizás no se me ha revelado lo que él apóstol encontró.

Filipenses 4:11 No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. 4:12 Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. 4:13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Cuando hacemos de Cristo y solo Cristo mi fuente de gozo, entonces no habrá nada que me lo pueda variar, porque Él siempre está allí para mí. Entre yo más medito en la vida cristiana y en esta experiencia de gozo, más me convenzo que esté es directamente proporcional a la distancia en que yo vivo de la presencia de Dios y de esta misma manera mi gozo es directamente proporcional a cuanto estoy yo viviendo en la carne o en el espíritu ya que lo uno es resultado de lo otro.

Lo que resulta es que cuando yo estoy viviendo en la carne las circunstancias afectan a la carne continuamente y eso hace que mi gozo se valla. Como el apóstol Pablo había aprendido el secreto de que en Cristo todo lo podía, estaba viviendo muy cerca del trono de la gracia y por tanto todo el tiempo en el espíritu y por eso las circunstancias que ocurrían no tenían efecto sobre su espíritu, porque el espíritu no puede ser encadenado, solamente la carne puede serlo, Pablo lo estaba, sin embargo se hallaba más gozoso que muchos de nosotros que estamos libres.

Entonces parecería que los libertos somos los que estamos encadenados y el encadenado era quien realmente estaba disfrutando de libertad.

Mira como ocurre: Hay quienes rogamos al Señor un día para llegar a su servicio; Dios en medio de su gracia nos lo concede, pero desde que arrancamos empezamos a sufrir persecución, malos entendidos, personas difíciles de carácter, necesidades económicas y parece que esto es suficiente para amargarnos, deprimirnos, entristecernos o airarnos, pero a mí se me olvida que la fuente de mi gozo no está ni en mi servicio, ni en las dificultades que se puedan presentar sino en Dios. Y como yo he estado viviendo en la carne, yo no puedo gozarme mi servicio como parte del plan concreto que Dios tiene para mi vida.

Cuando Pablo escribe esta carta él se halla en un momento circunstancial adverso, incluso él se halla solo. (Fil 2:20 pues a ninguno tengo del mismo ánimo, y que tan sinceramente se interese por vosotros) En medio de esto es que el escribe una carta que ha sido denominada como El himno del gozo. ¿En qué dimensión camina este hombre? Para empeorar las cosas dos de sus mejores colaboradoras se hallan en pleitos (Evodia y a Síntique) y él manda que las ayuden a reconciliarse, pero a pesar de eso nada pudo robarle el gozo que Dios había producido en él y que había cultivado por medio su Espíritu, el no necesitaba estar en libertad para experimentarlo, en medio de la aflicción, en medio de la cárcel y el seguía gozoso.

Y pensar que nosotros a veces perdemos el gozo por cosas sin ningún tipo de trascendencia. Y eso es lo que hace que frecuentemente ese estado de ánimo, de falta de motivación, produzca que en consecuencia los hijos de Dios empiecen a escarbar las algarrobas del mundo, en busca del gozo, o de la satisfacción o la plenitud que Dios no ha podido darle.

El problema está en tener una mente terrenal y tratar de vivir con ella una vida eterna, la vida que ya Dios nos ha otorgado y eso representa un conflicto continuo en nuestro interior y que muchas veces se expresa de igual manera en nuestro exterior.

Hay que aprender a disfrutar cada cosa que hacemos, hay que preguntarnos si nuestro estado de ánimo bajo cualquier circunstancia es uno permitiéndonos disfrutar todo en nuestras vidas. Porque si hay personas en el planeta tierra que deberían disfrutar toda en su vida somos los hijos de Dios, porque si nosotros no lo podemos hacer nadie lo podría hacer.

El libro de los hechos en su último capítulo nos habla del arresto domiciliario del que Pablo fue objeto por dos años siendo aquí donde escribió esta carta, ya que el tubo luego un nuevo arresto, él no está experimentando su mejor libertad, él no está rodeado de sus mejores compañeros, él no está en sus mejores momentos, pero su espíritu no ha cambiado. Definitivamente la cadena no le pudo quitar lo que el apóstol había adquirido sin ella.

Así que la carta a los filipenses nos va ayudar a entender lo que está pasando, el apóstol Pablo escribe en esta carta en 16 ocasiones de gozo o regocijo en sus diferentes formas verbales, 16 veces en cuatro capítulos y luego el habla y menciona en el mismo número de veces la palabra mente o actitud dependiendo la traducción que usemos, de manera que aquí hay una relación entre la experiencia de gozo y regocijo y la mente o actitud que yo poseo. Si hay algo de lo que debemos estar convencidos es que mi estado de mente, mi actitud frente a la vida cristiana debe estar entera y exclusivamente relacionada con el gozo, esto es tener la verdadera certeza que todo para nosotros es ganancia, que para los que amamos a Dios todas las cosas nos ayudan para bien.

Cuando el apóstol Pablo le escribe a los Romanos les habla de ser transformados por medio de la renovación de vuestra mente, de lo que Pablo está hablando en Filipenses es que si esa renovación de la mente no se está produciendo yo no estoy siendo transformado, así que yo no me estoy comportando como un ciudadano del Reino de los cielos y por tanto el conflicto surge inmediatamente en mi interior y en mi exterior, porque yo ahora tengo una nueva ciudadanía pero sigo con una mente vieja. La necesidad de la transformación es vital ya que la falta de esta genera que el cristiano que ahora tiene un nueve estándar frecuentemente piense tan similarmente al no cristiano, porque no ha ocurrido una transformación suficiente para que él pueda disfrutar la vida que le ha sido dada.

No sé cuántas veces he escuchado que la vida cristiana no es fácil; hermano yo tengo años que no entiendo esto, yo no entiendo cómo se puede decir eso o experimentar eso, yo no conozco nada más fácil que la vida cristiana. Literalmente hablando yo no conozco nada más fácil que llevar la vida cristiana, ya que yo solo tengo una sola motivación y es complacer a mi Dios y el me da el poder, coloca en mí el querer como el hacerlo, me dice cómo hacerlo, me pone el Espíritu Santo para iluminarme cuando no estoy en lo correcto, Él está interesado en mi vida, Él quiere bendecir mi vida, aun cuando me disciplina es una bendición para mí. ¿Dónde está la dificultad? En que mi mente continúa en el reino terrenal, pero resulta que mi vida ya la transfirieron a la vida eterna y vivir la vida eterna con una mente temporal es completamente una contradicción.

Lo práctico de esto es: Se alteró mi trabajo, mi familia, mis finanzas, mi ministerio y se alteró mi gozo, si el trabajo va bien y mis ingresos van bien esto me da una razón para decir que todo está bien y así en las diferentes áreas de mi vida. Esto me devela la fuente de mi gozo. Pero Pablo decía: "para mí el vivir es CRISTO". El problema es que para algunos la vida cristiana tan solo es un hobby.

Para muchos el gozo es disfrutar de las cosas de este mundo por tanto cuando las cosas de este mundo se afectan eso nos afecta enormemente nuestro gozo, el problema está en que mi mente sigue aquí abajo, si yo me vivo preguntando continuamente y que tiene esto de malo y que tiene aquello, realmente lo que quiero saber es: ¿cuánto yo puedo disfrutar de las cosas de este mundo sin llegar a pecar? y Pablo dice: "Que clase de pensamiento es este" Ahora las cosas que hacemos tienen que estar en relación con la causa de Cristo, porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia. (Hay gente peleando si toman vino o no)

Nosotros tenemos que aprender a vivir más en el Espíritu, tenemos que aprender a vivir la vida eterna que ya se nos entregó, debemos aprender a vivir en otra dimensión. Él apóstol Pablo tenia tal conciencia de lo eterno que él decía: "para mí el morir es ganancia, total mi mente esta halla yo lo que voy a hacer es juntarme con mi mente, mi mente ya se fue hace mucho tiempo y este mundo no produce en mi ninguna satisfacción, yo me voy a quedar por causa de ustedes y lo voy a disfrutar también, pero no es porque este mundo me produce ninguna satisfacción" y Cristo dijo algo similar cuando hablaba de los tesoros: Él decía que nosotros no debíamos acumular tesoros en esta tierra sino en la vida eterna, de tal manera que cuando las cosas cambien aquí nosotros no fuéramos tan afectados, porque donde esta nuestro tesoro allí también esta nuestro corazón y eso es lo que ocurre que nuestros tesoros están aquí y cuando esas cosas son afectadas inmediatamente yo cambio, yo pierdo mi gozo. Pablo no tiene ese problema su mente esta en otro mundo, en otra dimensión.

Si queremos disfrutar la vida como Pablo la disfruto necesitamos tener características de una mente enfocada que pueda decir: "para mí el vivir es Cristo", pero también una mente desprendida que pueda decir: "Y el morir es ganancia" (FIL 1: 21), necesitamos tener una mente humilde que considere al otro como superior (FIL 2: 3), Necesitamos tener una mente de siervo que fue la que se halla en Jesús que no estimo el ser igual a Dios como a cosa a que aferrarse, sino que se despojó de sí mismo (FIL 2: 5), Yo debo tener una mente futurista que olvida lo que esta atrás y se esfuerza hacia lo que esta adelante (FIL 3: 13), yo necesito una mente agradecida, de tal forma que yo pueda darle gracias a Dios en medio de las circunstancias cualquiera ellas sean (Fil 4: 6) y necesito una mente confiada en los propósitos de Dios de tal manera que su paz que trasciende el entendimiento pueda inundarme. Siendo así cuando poseo una mente enfocada, desprendida, humilde, de siervo, futurista, agradecida, confiada, podré experimentar el gozo del Señor en todas las circunstancias de la vida.

Por eso es que Pablo dice yo he aprendido el secreto, ¡si!, eso se aprende y es un secreto, no todo el mundo lo tiene, si nosotros tomamos una de esas siete cosas, la que tiene que ver en particular con una actitud de gratitud, vamos a descubrir que mucha de nuestra falta de gozo es simplemente ingratitud por lo recibido.

La gratitud es la clave de la satisfacción, escucha como Pablo lo dice en Filipenses 4:6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 4:7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
 
Pastor: David Bayuelo
Febrero 2 de 2018

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