Pecado: Verbo y Sustantivo

Pecado: Verbo y Sustantivo  - Romanos 6:23Escuchar audio de esta predica Romanos 6:23:

23 Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

Como ya usted se habrá podido dar cuenta, hoy vamos a hablar de algo sumamente importante para nuestra vida, no solamente porque evitar es de sumo beneficio para nosotros, sino porque el tener la revelación sobre esto nos puede edificar de una manera poderosa.

Entonces hablemos de pecado. Por ejemplo, ¿Cual sería el pecado más común? ¿Cuál sería el pecado más feo? ¿Cuál sería el pecado más grave?

Ahora piénselo de esta manera:

Cuando alguna persona es mordida por una serpiente y muere ¿Cuál es la causa de su muerte? La respuesta lógica es que muere a causa de un agente destructor que fue puesto en el torrente sanguíneo de su cuerpo (El veneno que le fue insertado por la mordedura)

Tal vez muchos de nosotros incluyéndome, hemos creído que las personas se van al infierno porque no creyeron en Cristo Jesús como Señor y Salvador y esto es parcialmente cierto, pero no corresponde a la verdad completa. Eso hace parte de un discurso de nuestras evangelizaciones de antaño, es decir casi que es de los activos más preciados de nuestras tradiciones cristianas.

Es posible que esto le derrumbe su estructura mental, pero es muy bueno su estructura mental y la mía sean derrumbadas y queden en ruinas para que así pueda ser Jesús edificado en nuestras vidas.

Entonces hoy vamos a ser edificados por la Palabra de Dios para comprender un poco más acerca del pecado y con ello mostrar la grandeza de la Obra redentora de Jesús en nuestras vidas.

Entonces vamos a la Carta a los Romanos

Romanos 6:23:

23 Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

1.EL PECADO SUSTANTIVO (CONDICIÓN SIN CRISTO)


En este texto, el Apóstol Pablo esta concluyendo lo que ha iniciado a explicar desde el Capítulo 3:21 acerca de la justicia de Dios por la fe y concluye con una lapidaria frase: LA PAGA DEL PECADO ES MUERTE.

Lo que está diciendo la Palabra de Dios en este pasaje, es que la muerte es un consecuente del pecado, que es la remuneración que se recibe por el por el pecado. Sin embargo, es muy importante comprender que este texto no está describiendo acciones (verbos) sino sustantivos (lo que da sustancia o describe a algo).
 
Pecado: [Gr. Jamartía] Literalmente describe el errar al blanco, sin embargo, La Palabra de Dios describe el pecado como Naturaleza de Pecado (sustantivo) y acciones de pecado (verbo)

Muerte [Gr. Dsánatos] No esta describiendo la acción de quedarse sin vida sino la descripción de la naturaleza de un pecador. Es decir que la sustancia, lo que define a un pecador es la muerte.

Al ser sustantivos, tanto el pecado como la muerte se refieren a naturaleza de.... La naturaleza de pecado hace que tu hábitat sea muerte.

Nosotros hemos escuchado muchas veces que las personas se condenan por no creer, es más, decimos con toda claridad que el peor pecado, el pecado que no tiene perdón es la incredulidad; pero esta afirmación no es para nada correcta y vamos a verlo a la luz de la Palabra.

Así como dijimos que aquel que muere a causa de una mordedura de una serpiente, muere por el veneno que hay en su interior, el pecado que condena al hombre por la eternidad es su naturaleza pecaminosa. Esto es, las personas se condenan por lo que son, no por lo que hacen.

Seguramente, nosotros hemos podido conocer personas que en su vida, tienen una capacidad de llevar a cabo acciones tan buenas como un creyente, se portan bien, no beben, no rumbean, saludan a todas las personas, son cordiales, ayudan, detestan la corrupción, son saludables, en fin, parecen tan buenos que no hay razón alguna que a uno le diera una posibilidad de evangelizarle; ESTO PORQUE CREEMOS QUE EL PECADO ES LO QUE HACEMOS. Sin embargo, así esa persona haga cosas tan buenas en esta tierra, es su naturaleza pecaminosa la que le condenará eternamente.

Juan 3:3 – 6 [NTV]:3 Jesús le respondió:Te digo la verdad, a menos que nazcas de nuevo, no puedes ver el reino de Dios.

4 ¿Qué quieres decir? exclamó Nicodemo. ¿Cómo puede un hombre mayor volver al vientre de su madre y nacer de nuevo?

5 Jesús le contestó:Te digo la verdad, nadie puede entrar en el reino de Dios si no nace de agua y del Espíritu.6 El ser humano solo puede reproducir la vida humana, pero la vida espiritual nace del Espíritu Santo.

Mire la afirmación que hace el Señor Jesús en el evangelio de Juan: EN EL REINO DE DIOS NO ENTRAN LOS SERES HUMANOS.

¿Por qué no entran los seres humanos?  Por su naturaleza. Por lo que son.

Tal vez usted podrá decir que usted no ha hecho nada, pero veamos por qué los humanos no podemos entrar en el Reino de Dios.

Romanos 5:12 12 Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, (Adan) y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron (Naturaleza de pecado).

Por esta razón TODOS los seres humanos no tienen cabida en el Reino de Dios, por su naturaleza de muerte (separado)

¿Sabe por qué las enfermedades como el cáncer, como el sida, causan tanto miedo? Por una sencilla razón: porque no hay certeza en la cura y como no hay certeza en la cura nos vemos en muerte. Sin embargo, hay otro tipo de enfermedades: las genéticas, estas no tienen cura.

Lo mismo nos esta diciendo el Señor en su Palabra: naciste con una enfermedad genética y así lo único que te espera es la muerte. ¿CÓMO LE PARECE LA NOTICIA?

Ahora, la Palabra de Dios dice viene juicio y usted se salva o se condena por lo que es.

SIN PROBLEMA NO HAY SOLUCIÓN. Piense si el Señor hoy le dijera cual es la cura para el cáncer o el sida. El punto es que nosotros estamos enfocados en el suero antiofídico, pero no en la condición de envenenados con la que nacimos.

2.EL PECADO VERBO

El verbo (acción) es consecuencia del sustantivo (sustancia)

El echo de que usted tenga una naturaleza de pecado, todo lo que hace está impregnado de su naturaleza. COMO LA COCINA DE LEÑA

Colosenses 3: 5-9

5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;

6 cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia,

7 en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas.

8 Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.

9 No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,

Ahora recordemos lo que Jesús le dijo a Nicodemo: solo una cosa es necesaria: morir para despojarse del viejo hombre y con el viejo hombre muerto sus hechos quedan muertos para que el pecado como acción así mismo muera.

Esta es la condición de los seres humanos: esclavos de una naturaleza que los lleva a cometer acciones de pecado. Una enfermedad genética que imposibilita cambiar las vidas y que consume a quienes la padecen hasta que lo único que les queda es la muerte eterna.

PERO EL PODER DE DIOS FUE SUPERIOR

mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

Aunque nuestra condicion de humanos era deplorable. Dios trajo salvación en Cristo Jesús.

3.LA DÁDIVA DE DIOS


Volvamos a la conversación de Jesús con Nicodemo:

(vrs 3) Te digo la verdad, a menos que nazcas de nuevo, no puedes ver el reino de Dios.

(Vrs 6) pero la vida espiritual nace del Espíritu Santo.

Y mire lo que hizo el Señor a favor de nosotros:

Romanos 8:1 – 4 (NTV):

Por lo tanto, ya no hay condenación para los que pertenecen a Cristo Jesús; 2 y porque ustedes pertenecen a él, el poder del Espíritu que da vida los ha libertado del poder del pecado, que lleva a la muerte. 3 La ley de Moisés no podía salvarnos, porque nuestra naturaleza pecaminosa es débil. Así que Dios hizo lo que la ley no podía hacer. Él envió a su propio Hijo en un cuerpo como el que nosotros los pecadores tenemos; y en ese cuerpo, mediante la entrega de su Hijo como sacrificio por nuestros pecados, Dios declaró el fin del dominio que el pecado tenía sobre nosotros. 4 Lo hizo para que se cumpliera totalmente la exigencia justa de la ley a favor de nosotros, que ya no seguimos a nuestra naturaleza pecaminosa sino que seguimos al Espíritu.

Y no contentos con esto la Palabra de Dios dice que:

a. Somos crucificados con Cristo Gal 2:20

b. Estamos muertos Rom 6:1-6

c. Estamos sepultados Rom 6:4

d. Fuimos resucitados con Cristo Col 3:1 (puesto que habéis resucitado)

e. Sentados con juntamente con Cristo en lugares celestiales Ef 2:6: Sentado es un lugar de honor, privilegio, dignidad poder y bendición.

ALELUYA! Es dificil no emocionarse con esta buena nueva

EN EL CIELO NO ENTRAN SERES HUMANOS, SOLO ENTRAN SERES ESPIRITUALES Y ESTOS SON LOS QUE HAN SIDO CRUCIFICADOS, MUERTOS, SEPULTADOS JUNTAMENTE CON CRISTO Y QUE HAN SIDO RESUCITADOS CON UNA SIMIENTE INCORRUPTIBLE.

Por esta razón ahora podemos estar sentados juntamente con Cristo.

ESTE REGALO SE RECIBE CREYENDO, SIN EMBARGO, EL CREER VIENE POR LA REVELACIÓN DE LA PALABRA DE DIOS

Decíamos que la incredulidad es un pecado, pero la incredulidad como la credulidad NO SON UN PRINCIPIO (pecado) SON UNA CONSECUENCIA del grado de revelación que usted y yo tenemos.

Efectivamente la credulidad o la incredulidad es la respuesta al grado de certeza, de convencimiento, de confianza, de seguridad que usted tiene de algo.

Romanos 1:17

17 Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.

4 CONCLUSIÓN

Romanos 6:1 – 14 (NTV):

¿Qué concluiremos? ¿Vamos a persistir en el pecado para que la gracia abunde? 2 ¡De ninguna manera! Nosotros, que hemos muerto al pecado, ¿cómo podemos seguir viviendo en él? 3 ¿Acaso no saben ustedes que todos los que fuimos bautizados para unirnos con Cristo Jesús en realidad fuimos bautizados para participar en su muerte? 4 Por tanto, mediante el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, a fin de que, así como Cristo resucitó por el poder del Padre, también nosotros llevemos una vida nueva.

5 En efecto, si hemos estado unidos con él en su muerte, sin duda también estaremos unidos con él en su resurrección. 6 Sabemos que nuestra vieja naturaleza fue crucificada con él para que nuestro cuerpo pecaminoso perdiera su poder, de modo que ya no siguiéramos siendo esclavos del pecado; 7 porque el que muere queda liberado del pecado.

8 Ahora bien, si hemos muerto con Cristo, confiamos que también viviremos con él. 9 Pues sabemos que Cristo, por haber sido levantado de entre los muertos, ya no puede volver a morir; la muerte ya no tiene dominio sobre él. 10 En cuanto a su muerte, murió al pecado una vez y para siempre; en cuanto a su vida, vive para Dios.

11 De la misma manera, también ustedes considérense muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús. 12 Por lo tanto, no permitan ustedes que el pecado reine en su cuerpo mortal, ni obedezcan a sus malos deseos. 13 No ofrezcan los miembros de su cuerpo al pecado como instrumentos de injusticia; al contrario, ofrézcanse más bien a Dios como quienes han vuelto de la muerte a la vida, presentando los miembros de su cuerpo como instrumentos de justicia. 14 Así el pecado no tendrá dominio sobre ustedes, porque ya no están bajo la ley, sino bajo la gracia.

Esta es la vida, la vida de un nacido de nuevo por el Espíritu de Dios.
 
Pastor: Oscar Rosas
Fecha: Marzo 25 de 2018

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