UNIDAD, Humillación y Exaltación

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El capítulo 2 de Filipenses en sus versos 1 al 4 nos enseña:
El deber de todos los Cristianos es esforzarnos por hacer de nuestra iglesia, una iglesia mejor.
Pablo invita a la congregación de Filipos a levantar una iglesia más santa y hermosa. Los elementos necesarios para lograr la unidad entre creyentes son: la exhortación, la enseñanza de la Palabra, el amor, el consuelo, la comunión del Espíritu Santo, la misericordia y la comprensión. No es lo mismo unidad que uniformidad. (Juan 17:21)

En la creación estaban el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Millares de Angeles, Arcángeles, Serafines y Querubines adoran al Señor por la eternidad.

Luzbel: Dirigía el coro celestial. Buscó adoración, siendo creatura y se rebeló contra Dios. Surge en Él el orgullo, y no se humilla ante el Señor. Busca su propia gloria y arrastra una tercera parte de los ángeles. Dios lo expulsa del cielo. Con el tiempo vende el orgullo a Eva: "Seréis como Dios". Adán y Eva también se rebelaron contra Su Creador, y también fueron expulsados del paraiso.

La humanidad recibió esta herencia: El pecado de rebeldía, y lo observamos a diario en: políticos, líderes religiosos, deportistas, farándula, en el hogar, trabajo y en las congregaciones.

Satanás no se humilló, quizo exaltación y causó división.

Hoy día encontramos hombres de Dios, caminando hacia la riqueza, el poder y la vanagloria. No hay humildad, honestidad, sinceridad, amor, santidad; solo codicia, mentira, engaño y exaltación o vanagloria.
La presencia de Cristo no está en ellos, al igual que Luzbel se llenaron de orgullo y quieren ser adorados, tiene iglesias de profecias humanas, opresión, carga, y engaño.

Jesucristo se manifestó como el que se entregó por su iglesia, por sus ovejas, y mostró amor, mansedumbre, humildad, y servicio: "Venid a mí los que estéis trabajados y cargados. Aprended de Mí que soy manso y humilde de corazón" (Mateo 11:29).
 
ESTUDIO DE FILIPENSES 2:1-11
 
El capítulo 2 de Filipenses en sus versos 1 al 4 nos enseña:
El deber de todos los cristianos es esforzarnos por hacer de nuestra iglesia, una iglesia mejor.

Pablo invita a la congregación de Filipos a levantar una iglesia más santa y hermosa. Los elementos necesarios para lograr la unidad entre creyentes son: la exhortación, la enseñanza de la Palabra, el amor, el consuelo, la comunión del Espíritu Santo, la misericordia y la comprensión. No es lo mismo unidad que uniformidad. (Juan 17:21)
 
Debemos esforzarnos por alcanzar la unidad espiritual , no organizacional. Es permanecer en Cristo, tener una relación mutua con Dios. Una unidad espiritual de corazón, mente y voluntad. (Como las partes de un reloj).

Lo que hagamos hagámoslo con un corazón humilde, no considerándonos superiores, lejos de la contenda y vanagloria, del protagonismo y los interéses personales.

Los versículos del 5 al 11, constituyen según los estudiosos de las cartas de Pablo, el Texto Cumbre del estado de humillación y de exaltación de Jesucristo. El texto inicia con un mandamiento que Pablo dice a los Filipenses, y es, que debe haber en ellos el mismo sentir que huno en Cristo Jesús vv 5. Este versículo introduce con un mandato, posteriormente en los versículos 6 al 8, nos encontramos con el sentir que hubo en Cristo. Y los versículos 9 al 11 nos encontrámos con el resultado del sentir que hubo en Cristo jesús.
 
El órden entonces es:
 
1. Un mandato
2. Un ejemplo
3. Un resultado
 
En el número 2, un ejemplo, se conoce como el estado de humillación, en el número 3, un resultado es lo que se conoce como el estado de exaltación.

El estado de mandato o mandamiento, precede al estado de humillación y al estado de exaltación.

El estado de mandamiento une los dos estados de Cristo con la situación que vivía la iglesia de Filipo, por lo tanto vamos a ver primeramente el mandamiento y su contexto.
 
El mensaje está dividido en tres puntos:

1. La imitación, que es donde tenemos el mandato
 
2. La humillación
 
3. La exaltación
 
La imitación: Filipenses 2:5: "Haya pues en vosotros este mismo sentir que hubo en Cristo Jesús". Una de las primeras preocupaciones del apóstol Pablo, era el roce que había entre Evodia y Sintique, que dañaba su relación y que mostraba como resultado una iglesia que seguía sirviendo al Señor, pero que algunos de sus miembros no estaban motivados por servir al Señor y a los hermanos, sino motivados por cuestiones personales y egoístas.

La actitud detrás de muchas acciones buenas, no era buena, por eso apelando al amor que les manifestaba Pablo, Él les manda que completen su gozo; ¿Cómo? Guardando la unidad , considerando a los demás como superiores a sí mismos, y solicitos en procurar el crecimiento espiritual de sus hermanos en la fe.

El gozo de Pablo era su Señor Jesucristo, y el avance del evangelio que a él lo había salvado. El evangelio que a los Filipenses los había liberado de la condenación eterna. Este evangelio que en esta iglesia local podría ser ejemplo a otras iglesia locales, podría precipitarse a una división a causa de su orgullo.

La iglesia está llamada a anunciar las virtudes de su Señor y Salvador; pero cuando la iglesia presenta división, en lugar de enbellecer el nombre de Cristo, lo oscurece.
No puede preservarse la unidad de la iglesia local, no se considerará a los demás como superiores a nosotros mismos, y no se buscará el bienestar del hermano, y su progerso en la fe, a menos que haya en nosotros, el mismo sentir (actitud) que hubo en Cristo Jesús.

Por eso este mandato del versículo 5, según el mandamiento del versículo 2, tiene como propósito y como contexto, guardar la unidad de la Iglesia, pues una iglesia unida honra al Señor, y la honra del Nombre de Dios es el gozo del creyente.

El contexto de este mandamiento es la Unidad de la Iglesia, y el mandamiento es que en ellos haya el mismo sentir que hubo en Cristo Jesús. (Filipenses 2:5). El sentir de los versiculos 2, 3 y 4 es la Unidad, la Humildad y la Entrega.
Los versículos del 5 al 8, nos van a decir cómo estuvo este sentir en Cristo, y no les está pidiendo algo que no esté acorde a la fe que elos profesan, y sí a aquel a quienes ellos llaman Señor.
Este sentir no es un tipo de sentimiento, la expresión da lugar a esto, pero se refiere más a la actitud que tuvo el Señor Jesús.

Esta Unidad, Humildad, y Entrega que Pablo les está mandando, también la ven en Cristo. A Jesús lo vemos orando por la Unidad de La Iglesia, lo vemos lavando los pies de sus discípulos, es decir, tratando a los demás como superiores, pues lavar los pies era un trabajo de esclavos.

Este mandamiento no es solo para los creyentes en Filipo, es para nosotros también, para todos los cristianos. Si somos cristianos debemos tener la misma actitud que tuvo Cristo, no es una opción, es un mandamiento.
El Espíritu Santo nos dará la misma actitud que tuvo Jesús, buscando así la unidad en la iglesia. Por lo tanto nuestro referente, nuestro ejemplo es Jesús.

En cuanto a la Humillación, tampoco es opcional. Muchos están dispuestos a no fornicar, no adulterar, no hurtar, no matar, no mentir, pero no están dispuestos a ser humillados por otros.

Si de la unidad de la iglesia se trata, no busquemos excusas para humillarnos, para servir con generosidad y libertad.
En cuanto al ejemplo, Filipenses 2:6 -8 "El cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a qué aferrarse, sino qe se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres, y estando en al condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciendose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz."
El mandamiento no es opcional, sin embargo deja lugar para dos opciones de parte del creyente: Obedecer, o desobedecer, teniendo en cuenta que cada opción trae sus consecuencias.

Pero en nuestra pecaminocidad buscamos excusas para la Desobediencia. Ante cualquier excusa para no humillarnos, el Espíritu Santo nos muestra el ejemplo de Jesús, su persona y su obra.

Jesús tuvo suficientes argumentos para no humillarse, pero tomó el camino de la humillación; y si Él siendo Dios mismo, se humilló, la pregunta es: ¿Quién soy yo para no humillarme? ¿Acaso tu y yo somos superiores a Jesucristo?
Al no humillararnos, con nuestroa actos, nos estamos considerando mayores que Jesucristo (el Fariseo y el Publicano, Lucas 18:9-14).

En el versiculo 6 Pablo lo primero que muestra es quién es Jesus, para que todo aquel que sea incrédulo se doblegue, y se entregue a Jesús, arrepentido, y humillado a sus pies.

Pablo se refiere a Jesús diciendo: ...el cual siendo en forma de Dios. Aquí encontramos dos palabras griegas que enseñan de Jesús tanto su deidad como su preexistencia.

Dice: "El cual siendo", siendo de nota la continuación de un estado o existencia previos. En este caso se está hablando de Jesús quien ha existido siempre y se mantendrá en la misma esencia, esto nos muestra su preexistencia.

Hay dos palabras griegas para la palabra "forma", que som skhema, o esquema, y morphe es la forma esencial que nunca sufre alteraciones, y skhema, que es la forma externa que cambia de vez en cuando, y de una circunstancia a otra. Por ejemplo: la morphe de todo ser humano es su humanidad, y esto nunca cambia. Es decir, por más que tu skhema, tu forma externa cambie, tu morphe nunca cambia.

Aunque tu skhema cambie de bebé a niño, adolescente, adulto y viejo, tu morphe nunca cambia, es decir, tu humanidad. La versión internacional traduce: quien siendo por naturaleza Dios. Es lo que Pablo dice: el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a qué aferrarse. Está diciendo que es en esencia Dios no por su forma externa.

Esta afirmación teológica es verdadera y maravillosa, pero la razón por la que Pablo la hace es por el propósito que tiene en mente: enseñarle a la iglesia que Jesús siendo Dios eterno, nuestro Señor, la segunda persona de la trinidad, mayor a todo, y creador y dueño de todo (Colosenses 1:15-17) leer., no estimó el ser igual aDios como cosa a qué aferrarse, y si Él siendo Dios no estimó su esencia para humillarse, quiénes somos nosotros para no humillarnos ante Dios y ante nuestros semejantes?

El traer Pablo esta expresión de la deidad de Jesús, con la profundidad que ello significa a la iglesia de Filipo, y que en las cartas de Pablo se constituye en la cim a de todas ellas. La enseñanza de la iglesia es mostrar que Jesús siendo Dios, se humilló y enseña sobre la humillación.

No humillarnos sería un acto de orgullo que no corresponde a un verdadero cristiano. Jesús dijo: "Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón" (Mateo 11:29) Jesús en lugar de aferrarse, se despoja (vv.7) siendo Dios. El no aferrarse lo vemos claramente cuando Judas lo entrega y Jesús le dice: " ¿A qué has venido amigo?", o cuando Pedro sale en su defensa cortando la oreja del soldado romano Malco, y le ordena meter su espada en su lugar, después de sanar la oreja del soldado. Jesús expresa a Pedro: "¿A caso esperar que no puedo orar a hora a mi Padre. Y que Él no me daría mas de 12 legiones de ángeles? (Mateo 26:50-53). Jesús no usó de su posición, de quién era, no se aferró, antes se despojó, se humilló.

Algunos dicen que Jesús se despojó de sus atributos divinos,pero al despojarse de sus atributos divinos aunque sea por un momento, implicaría que por ese momento dejaría de ser Dios, lo cual es imposible. Despojarse viene de la palabra griega Kenosis.

Cristo no se despojó de algo, de sus atributos divinos, simplemente se despojó de sí mismo, se entregó, se hizo siervo. ¿Qué significa entonces que se despojó?. Lo que dice del vv.7 se despojó a sí mismo tomando forma de siervo haciendose semejante a los hombres. Jesús lavó los pies de sus discípulos. (Juan 13:1-5). Leamos de nuevo Filipenses 2:6-8 . Texto Cumbre de la enseñanzas del apóstol Pablo. La humillación de Jesús parte de la obediencia al Padre. Aunque en un momento de Su humanidad, la angustia, el temor, la tristeza le invaden, al punto de sudar gotas de sangre, y pedir a su Padre: "Si fuere posible, pasa de mí esta copa, pero no se haga como yo quiero, sino como tú" (Mateo26:39) Hemos de guardar la unidad de la iglesia local pues el costo que pagó Jesús fue muy alto. Debemos aprender a humillarnos, pues en esto glorificamos a Cristo. ¿Por qué romper la unidad de la iglesia que Jesús compró con Su sangre? Jesús se humilló por su iglesia y nos dejó como enseñanza: "Pero a vosotros los que oís, amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen, bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian". (Mateo 5:44) La manera como respondemos a las críticas, calumnias, ofensas, revelan la estima en que nos tenemos frente a los demás, no como inferiores a ellos sino como superiores, por esto exigimos un trato acorde a los que supuestamente somos. (1 Pedro 3:8-9) leer.

A los creyentes se les discriminaba, se les perseguía en sus trabajos, en su propia familia, por ser creyentes. Jesús la noche que fue arrestado fue vituperado, traicionado, tratado como un delincuente, escupido, azotado, y más tarde cuando caminaba hacia el calvario con una cruz sobre sus hombros, fatigado, débil, tropezando entre las piedras mientras el pueblo le gritaba, se burlaba y lo maldecía.

Hemos de volver la mirada a los evangelios, y escuchar a nuestra Rey salvador decir: "Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón"
 
EXALTACION (Filipenses 2:9-11) leer. El que se humilla será exaltado, y el que se exalta será humillado. Satanás fue humillado, Jesús fue exaltado.
 
Hermano: Jorge Castro
Abril 6 de 2018

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