Ciudadanos del Reino

Ciudadanos del reino - Filipenses 1:27-30Escuchar audio de esta predica Filipenses 1:27 Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio, 1:28 y en nada intimidados por los que se oponen, que para ellos ciertamente es indicio de perdición, más para vosotros de salvación; y esto de Dios. 1:29 Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él, 1:30 teniendo el mismo conflicto que habéis visto en mí, y ahora oís que hay en mí.

Recordemos como hablamos en enseñanzas anteriores de la disyuntiva en que se encontraba el apóstol Pablo, por un lado estaba la posibilidad de partir y unirse a Cristo y que él define como su primer deseo o como lo que representa lo mejor, pero luego había otra cosa que estaba ligado a su responsabilidad con los filipenses y era quedarse para poder producir en ellos progreso y gozo. Pablo termina eligiendo y no por su mayor anhelo, sino por su responsabilidad. Con esa idea Pablo les sigue escribiendo y les dice: “Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo” Esta frase también ha sido traducida como: “Comportaos como ciudadanos dignos del evangelio”.

Si hay un hombre a parte del Señor Jesús en la historia de la iglesia que estuvo dispuesto a dar su vida por otros por el avance del evangelio, fue el apóstol Pablo. Este hombre llego al punto de pensar en postergar la decisión de ir a la presencia de Dios si le hubiese tocado decidir ese día en beneficios de otros.

Pablo para ayudarlos a entender cuan alto es el valor del evangelio les hace una primera exhortación y les dice: “Lo único que yo quisiera ver es que vosotros se están comportando de una manera digna del evangelio” Esta es una idea similar a la que encontramos en Filipenses 3: 20 cuando nos recuerda que nuestra ciudadanía está en los cielos. Como nuestra ciudadanía es la de un nuevo lugar, aunque yo tengo que vivir en esta tierra, los valores que rigen mi existencia son los del reino del que ahora hago parte. Tú y yo ahora poseemos una ciudadanía que otros no comparten por sus valores, las metas que hoy tenemos son completamente distintas a las del mundo con el que antes compartíamos y nosotros debemos vivir teniendo eso en mente si queremos honrar la causa del Señor Jesucristo.

Si hay algo que tiene la capacidad de desacelerar el avance del evangelio es el que los ciudadanos del Reino de Dios no vivan conforme a los mandatos establecidos para ese Reino. No basta con hablar de la verdad, o predicarla, o enseñarla, la verdad de Dios necesita ser encarnada en nosotros y es esta es la razón por la que el verbo de Dios se hizo carne, ya que esta Verdad necesita ser vivida, necesita ser vista en acción para que deje de ser un mero concepto abstracto en la mente de las personas que aún se hallan perdidos en sus delitos y pecados, sin saber de qué se trata y que a través de nuestro vivir ellos puedan ver con claridad la aplicación de la verdad y a eso es a lo que el apóstol se está refiriendo al exhortar a los filipenses.

Este mismo llamado lo tenemos nosotros, esta es una responsabilidad que hoy podemos cumplir con la ayuda del Espíritu Santo, y que de ninguna manera podemos omitir y de la cual cada uno de nosotros terminara dando cuentas. Pablo utiliza el “Solamente” como una manera de resaltar la importancia que su petición guardaba, en otras palabras está resaltando que del hacer esto dependerá la dignificación del evangelio que ellos dicen profesar, si verdaderamente quieren honrar a su Maestro Cristo será sobre sus pisadas de santidad y humildad en las que deben caminar y el cumplimiento de esto no debe estar sujeto por su presencia o ausencia, él no necesita estar vigilándolos para que sean coherentes.

A Pablo no solo le preocupan los filipenses, él está preocupado también por los colosenses, por los efesios, por los tesalonicenses. En Colosenses 1:10 hallamos que les dice: para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios. En 1 Tesalonicenses 2:12 y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino y gloria. En Efesios 4:1 Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados.

Ahora ¿Porque Pablo estaba tan preocupado por la manera cómo andamos? y la respuesta es que de acurdo a como nosotros mostramos la verdad con nuestro vivir terminaremos dando una buena o mala reputación a la fe. Hay quienes no le hallan ningún atractivo al evangelio, pero el ver lo sazonadas que son nuestras vidas esto les da la oportunidad de descubrir lo maravilloso e inigualable que este resulta para sus vidas.

Ahora en el texto Pablo pasa a mostrarles a los filipenses tres características que deben hacer parte de esa forma digna de representar la verdad.
 

1. La primera de ellas es que los filipenses debían estar caracterizados por estar firmes en un mismo espíritu.

Filipenses 1:27 Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio.
La mayoría de los lingüistas se atreven afirmar por diferentes evidencias que la palabra espíritu que hallamos en minúscula realmente representa es al Espíritu de Dios. Entendemos entonces que lo que él apóstol desea mostrarles es que la firmeza está ligada a que él Espíritu de Dios este en nosotros, obre en medio nuestro, se manifieste en nosotros, porque si no es así la posibilidad de que podamos estar firmes en nuestra fe se desvanecerá por completo.

Pablo sabe que cada caída de un cristiano se debe a su falta de firmeza, él sabe que cada división en una familia o en su iglesia se debe a que no se está firme en la doctrina, no ha habido firmeza en su liderazgo o incluso en sus miembros. La falta de firmeza en nuestro caminar va a causar grandes estragos en nuestro vida personal o de iglesia. La inestabilidad es una forma indigna de vivir la verdad de Cristo y eso es exactamente lo que este hombre no quiere que ocurra.

1 Corintios 16:13 Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.

2 Corintios 1:24 No que nos enseñoreemos de vuestra fe, sino que colaboramos para vuestro gozo; porque por la fe estáis firmes.

Gálatas 5:1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.

Efesios 6:11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

2 Tesalonicenses 2:15 Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra.

Ver la insistencia con que nos muestra la Palabra la necesidad de permanecer firmes es un asunto relevante para la dignificación del evangelio, para que podamos representar a Cristo de manera honrosa.

Cuando leemos el deseo de Pablo de que los cristianos estemos firmes encontramos tres cosas en particular: en la fe (Falta de confianza en el Señor), en la voluntad de Dios (Me lleva a malas decisiones) y en su Doctrina (Corro peligro de desangrar mi vida espiritual).

2. En segundo lugar Pablo nos llama combatir de manera unánime por la fe del evangelio.

Filipenses 1:27 Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio.

La Palabra combatir usada en este texto desde el original es: “Sunadsléo” que implica luchar hombro a hombro, luchar en compañía de en una batalla o en juegos atléticos. Y lo que el escritor de esta carta nos intenta comunicar es que debemos enfrentar la batalla continuamente de manera unida, la fortaleza de nuestro opositor es extraordinaria y su astucia lo lleva a saber que la mejor forma de derrotarnos es estando desunidos o divididos.

Mateo 12:25 Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá.

Satanás nos va a llevar a pensar que nuestro enemigo es el hermano que asiste a mi iglesia y que piensa diferente a mí, o mi esposo o mi esposa o mis hijos que están en casa y eso es una gran mentira, este nunca ha sido mi enemigo, mi verdadero archí enemigo es el diablo y a menos que estemos unidos no podremos vencerle. Pablo va a desarrollar esto en el siguiente capítulo Filipenses 2:2 completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa. 2:3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo. En otras palabras: Sacrifica al Jon Pipe (El orgullo) que hay en ti en aras de la unidad del cuerpo de Cristo y de esta manera podrán prevalecer sobre nuestro enemigo.

Ahora, la unidad no simplemente ocurre, hay que trabajarla, hay que cultivarla, hay que cuidarla. Aparece como fruto del Espíritu y por eso hay que orar, se nos tiene que revelar en nosotros a través de la escritura.

3. En tercer lugar la mejor manera de dignificar el evangelio es que en medio de la oposición nosotros no estemos amedrantados.

Filipenses 1:28 y en nada intimidados por los que se oponen, que para ellos ciertamente es indicio de perdición, más para vosotros de salvación; y esto de Dios.

Pablo está diciendo: “yo he vivido una vida por el evangelio y por nada me he dejado amedrentar, los viajes no me han hecho sentir miedo, ni el mar, ni los naufragios, las persecuciones mucho menos, las prisiones son mi hospedaje”, él está tratando de pasar a los filipenses su espíritu de valentía.

2 Timoteo 1:7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Pablo quiso inyectarle la misma idea a Timoteo.

La palabra intimidación en este contexto se refería al momento en que los caballos en medio del campo de batalla eran asustados por algo que los llevaba a actuar de forma errática.

Pablo lo que está comunicando es: “no permitan que sus corazones se llenen de pánico en su batallar, en su contender, de tal manera que actúen erráticamente y terminen negando la fe o terminen entregando a al Señor Jesús como lo hizo judas”. Él no desea que nos llenemos de temor y de ahí una vez más la necesidad de pelear juntos porque si alguien se asusta el otro le puede trasmitir confianza.

Filipenses 1:28 y en nada intimidados por los que se oponen, que para ellos ciertamente es indicio de perdición, más para vosotros de salvación; y esto de Dios.

Pablo nos llama a hacer tal resistencia que esta termina convirtiéndose en una confirmación de lo genuino de nuestra conversión al Señor, si lo que paso en nuestra vida es real a pesar de la oposición permaneceremos firmes.

Conclusión

Filipenses 1:29 Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él, 1:30 teniendo el mismo conflicto que habéis visto en mí, y ahora oís que hay en mí.

Después de exhortar y motivar Pablo termina diciéndoles: Dios nos ha dado dos dones inmerecidos: El primero creer en Él y el segundo sufrir por Él.

Hechos 5:41 Y ellos salieron de la presencia del concilio, gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del Nombre.

Algo que siempre va a mostrar lo genuino de nuestra fe, es la persistencia como creyentes en medio de la presión, cuando el que parecía ser creyente sale corriendo en medio de la dificultad lo cierto es que él nunca había creído, porque el que verdaderamente ha recibido estos dones el Espíritu le mantendrá firme, porque su gracia es suficiente en toda ocasión y en todo tiempo. Pablo termina diciendo: “esta ha sido mi experiencia, yo siempre lo he vivido así incluyendo este presente”.
 
Pastor: David Bayuelo
Abril 20 de 2018

Comunidad Cristiana el Camino de Bogotá
Calle 98 No. 69 - 64 La Floresta - Teléfono: (57) (1) 358 67 27 - Bogotá D.C. (Colombia) - Powered by Ingeniero José Barrios Meléndez.