Un Camino Sin Retorno

Un camino sin retorno - Hebreos 10:26-39 Escuchar audio de esta predica Hebreos 10:38 Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma. 10:39 Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.

NTV. Mis justos vivirán por la fe. Pero no me complaceré con nadie que se aleje». 39 Pero nosotros no somos de los que se apartan de Dios hacia su propia destrucción. Somos los fieles, y nuestras almas serán salvas.

La epístola a los Hebreos no identifica a su autor, y la tradición cristiana no ofrece una respuesta unánime sobre la identidad de este. Algunos especialistas señalan ciertas evidencias que apuntan hacia Pablo como artífice, siendo la más fuerte ya que su escritor se hallaba en Roma, mientras otros sugieren que fue uno de sus colaboradores, como Bernabé o Apolos el que pudo haber escrito la epístola. Estas especulaciones han sido infructuosas, y la mejor conclusión quizás sea la de Orígenes, quien el siglo III afirmó que sólo Dios sabía con certeza quien escribió esta carta.

La mayoría de los primeros cristianos eran de origen judío. Aparentemente, esperaban el pronto retorno de Cristo, pero la consideración que Él demoraba su segunda venida, y las persecuciones contra ellos, les hicieron dudar si habían tomado la decisión correcta al convertirse en cristianos. De ahí que se corriera el riesgo que se regresaran al judaísmo.

La epístola fue escrita a estos judíos creyentes que vacilaban, para alentarlos a mantenerse firmes en la fe. Es por esto que el autor pone de relieve la abrumadora superioridad de Cristo sobre todo lo que habían experimentado bajo la Ley. Lo que se les ofrece a través de Cristo es muchísimo mejor que los que le fue prometido bajo el mandato mosaico, lo que procuraba que se borrara de sus mentes cualquier consideración de retornar. El autor se apoya en la incomparable gloria de la persona y la obra de Jesús, y muestra su supremacía sobre los profetas, los ángeles, Moisés, Josué, Aarón, y todo el ritual del judaísmo (Hebreos 8:6 Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas).
Una palabra clave de esta epístola es “mejor”, usada para referirse a Cristo y a los incontables beneficios del evangelio. La mayoría de los beneficios del judaísmo tenían que ver con cosas terrenales: un tabernáculo o templo terrenal, sacerdotes humanos, sacrificios y un pacto que prometía prosperidad en este mundo. En contraste, Cristo se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, desde donde dispensa bendiciones eternas y celestiales.

En los versículos en los cuales nos centraremos hoy, el autor alienta a sus lectores recordándoles la fidelidad de Dios en medio de las pruebas, su compasión por los otros y el inminente retorno del Señor.

1. Dios estableció para sus hijos un camino sin retorno.


El versículo 39 de este décimo capítulo de Hebreos dice: "Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma."

La Palabra retroceder dentro del contexto de este pasaje guarda una serie de significados desde el griego que procuran alertar lo nefasto que podría ser esta decisión, (jupostélo, jupostolé) Él dijo: "pero si retrocede, no agradará a mi alma". Retroceder significa "Bajar o recoger las velas", agazaparse o encogerse, rehuir, retroceder, retraer, apostasía.

El autor de la carta a los Hebreos no consideraba que estos cristianos habían retrocedido, sino que estaba hablando del peligro de hacerlo, y les estaba expresando una advertencia. Y ya que retroceder significa "Bajar las velas", podemos decir que el creyente es como un marinero que debería desplegar todas las velas y por todos los medios mantenerlas así. Esto es lo que el escritor había estado diciéndoles a estos cristianos: "¡Continuemos!" Su idea era que estos creyentes podían arriar sus velas, quedándose varado a causa del desánimo, de la persecución, por las dificultades o privaciones, o por causa de la depresión. Pero teniendo en cuenta que tenían un Salvador viviente y todo poderoso, debían continuar. Su mensaje era: “Despleguemos todas las velas, pongámonos en movimiento para cumplir el propósito Divino”.

1 Reyes 19:4 nos dice: Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres. (El momento de crisis de Elías)

Este pasaje nos registra como el profeta Elías había perdido el sentido de su existencia misma, ya que una y otra vez había tenido que enfrentar dificultades y parecía que estuviera confinado a que estas nunca desaparecieran. Después de ser usado por el Señor para efectuar una magna manifestación de poder frente a su pueblo Israel, seguiría expuesto a su enemigo al punto que esté le pondría plazo a su vida en esta tierra.

La biblia nos registra como otros hombres de Dios pasaron por crisis similares a la de los primeros cristianos judíos y las de Elías, entre ellos Moisés quien le dijo al Señor: “Yo solo no puedo con todo este pueblo. ¡Es una carga demasiado pesada para mí! Si éste es el trato que vas a darme, ¡me harás un favor si me quitas la vida! ¡Así me veré libre de mi desgracia!” (Números 11: 14-15)

Este momento tan crucial en la vida de Elías nos descubre que a pesar de todas las maravillas vistas de parte de Dios, él se quebraría ante la adversidad, esto debe dejarnos por sentado que ninguno de nosotros está exento de este tipo de circunstancias y más halla de hacernos un auto juicio o de detenernos por los dedos que señalan nuestra falta de fe, debemos abrazar ese consuelo extendido por Dios a través de su gracia. De hecho el apóstol Santiago lo confirma en su epístola al decirnos que Elías era un hombre con debilidades como las nuestras, esto nos hará entender que ninguno de nosotros está exento de entrar en un momento de crisis, pero lo más importante es recordar que Dios dispuso para nosotros un camino en el que no hay retorno, hay que continuar, hay que seguir hacia adelante en el cumplimiento de su plan (Santiago 5: 17)

2. Para llevarnos hacia adelante Dios nos fortalecerá con su Palabra.


Hebreos 10:38 Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma. NTV Mis justos vivirán por la fe. Pero no me complaceré con nadie que se aleje»

Hay quienes al interpretar este pasaje lo ven como una advertencia amenazante de parte de Dios, y no dentro del contexto de la expresión máxima de su amor y gracia. Definitivamente el autor de esta carta procura decirle a estos primeros cristianos y a los lectores hacia el futuro que para Dios jamás será placentero (no agradará a mi alma) saber que alguien tiene el deseo de retroceder o desalentarse a proseguir con la carrera que Él trazo para sus hijos. Hay quienes tenemos la idea maquiavélica de que el Señor está esperando que alguien más se quede relegado en el camino para enviarlo al infierno y se nos olvida que su verdadero deseo es que nadie se pierda y que todos podamos ingresar a una eternidad placentera y sin sufrimientos.

Siguiendo con la historia del profeta Elías 1 Reyes 19:5 - 8 nos dice: Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come. Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua; y comió y bebió, y volvió a dormirse. Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta. (Dios te dice hoy: “Levántate y come, porque largo camino te resta”) Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios.

Dios a pesar de la decisión de Elías al tratar de detenerse frente a su propósito, aprovecharía esta oportunidad para mostrarle su gracia e infinito amor, proveyéndole el alimento que necesitaba para terminar con su carrera, ya que Él reconocía su debilidad.

Génesis 15:1 Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande. 15:2 Y respondió Abram: Señor Jehová, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer? 15:3 Dijo también Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa. 15: 4 Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará. 5 Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia. 6 Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia. Que Hermosa manera de animar a este hombre.

Al igual que a Abraham Dios nos da de su palabra para fortalecer nuestra fe, con toda seguridad usted al igual que yo ha experimentado que en momentos donde nuestras fuerzas parecen desaparecer Dios trae la palabra propicia que nos levanta.

El Señor siempre nos proveerá de su alimento espiritual para fortalecer nuestras vidas, no esperemos su juicio y condena. La visión que a veces tenemos de nuestro Padre puede ser tan lejana de la realidad, ya que muchas de nuestras consideraciones están sujetas a que Él nos abandonara por nuestra crisis de fe y por el contrario Él hará todo lo necesario para fortalecernos y aumentar nuestra fe, sobre todas las cosas nos dará por su Palabra, ese alimento como el preparado por los ángeles para fortalecernos. Esta mañana el preparó este alimento para ti.

Nunca se nos debe olvidar que Dios conoce nuestra debilidad, así que de ninguna manera podemos ocultarla, no tratemos de impresionarlo, solo permitámosle que nos de fuerzas nuevas, que nos sane y así podamos elevar nuevamente nuestras velas.

3. Dios nos llevara por su amor a terminar su carrera.


Hebreos 10:35 No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; 10:36 porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. 10:37 Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará. 10:38 Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma. 10:39 Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma. 10:38 Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma.

En esta expresión: “más el justo vivirá por la fe” hay un énfasis particular que también hallamos en Romanos y Gálatas y este se efectuó sobre la palabra vivirá. Dios como podemos ver en el contexto nos invita a creer que la fe nos es suficiente para mantenernos con vida, no moriremos en este momento de crisis y dificultad, es por esto que nos recuerda las promesas que están por cumplirse hacia el futuro y la necesidad de que perseveremos hacia el cumplimiento de sus propósitos.

1 Reyes 19:15 Y le dio Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria. 19:16 A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar. NTV Regresa por el mismo camino que viniste y sigue hasta el desierto de Damasco. Cuando llegues allí, unge a Hazael para que sea rey de Aram.16 Después unge a Jehú, nieto de Nimsi,[b] para que sea rey de Israel; y unge a Eliseo, hijo de Safat, de la tierra de Abel-mehola, para que tome tu lugar como mi profeta.

“Ve, vuélvete por tu camino”. A veces nos sentimos detenidos o que hemos perdido el rumbo, no le hallamos sentido a nuestra vida y la razón por la que nos sucede esto es porque Dios desea que superemos nuestras crisis de fe para darnos la indicación puntual de todo aquello que sigue para nuestras vidas. Recuperada la confianza hay que seguir con nuestra misión.

No podemos seguir aplazando nuestras crisis, Dios fortaleció a Elías hasta el punto de resolverlas, nosotros tenemos que hacerle frente a lo que vivimos para transcender hacía aquello que Él tiene para nosotros.

Hay quienes vivimos haciéndole el quite a enfrentar nuestra realidad y hemos convertido nuestro futuro en algo indefinido por el auto engaño al que nos sometemos, si tenemos una crisis de fe hay que asumirla y confesarla delante de Dios.

Así que pa lante porque largo camino nos resta…

Conclusión

Dios nos ha dado un camino sin retorno: Pedro hace una confesión que lo demuestra: “Señor, ¿a quién iremos? Si solo Tú tienes palabras de vida eterna”. Elías aunque se deprimió se levantó para terminarlo, Abraham aunque se desanimó logro llegar hasta el final, Jesús aunque sufrió termino cumpliendo su propósito, Pablo aunque padeció una y otra vez termino su carrera. Nosotros al igual que ellos no somos de los que retrocedemos. Este es un buen día para elevar nueva mente las velas de la fe.
 
 
Pastor: David Bayuelo
Mayo 13 de 2018

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