Nacidos para Crecer

Nacidos para Crecer - 2 pedro 1:3-11 Escuchar audio de esta predica  2 Pedro 1: 3 – 11: Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia; vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados. 10 Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. 11 Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
Para introducirnos en el tema de hoy, recordemos una pregunta que seguramente o nos hicieron (o hemos hecho) en algún momento de nuestra vida. ¿Qué quieres ser cuando seas grande? A lo que nosotros respondíamos según lo que bajo nuestra perspectiva de ese momento resultara ser lo más atractivo.

Ahora, recordemos que mientras más pequeños fuéramos, las respuestas podrían ser las menos esperadas; sin embargo a medida que vamos creciendo vamos teniendo más elementos para tomar ese tipo de decisiones, porque ya nos vamos acercando al hecho de ser grandes (en edad) y algo tenemos que hacer.

 Y esta pregunta lleva implícito algo muy valioso, que tal vez no lo tomamos tan en serio, pero es muy valido: LA VIDA ES EL MÁS PRECIADO ACTIVO QUE TENEMOS, mientras tengamos vida, tenemos todo el potencial de hacer lo que sea. (Gen 2:7) El hombre es un ser viviente! Así lo hizo Dios. Con este activo tan preciado, los que somos padres y nuestros padres ven que por ley natural ese activo debe producir una ganancia.

Entonces cuando seguimos ese camino de nuestra vida, vamos viendo que empezamos a adquirir unos conocimientos básicos donde de manera general todos vamos (Aprendemos a leer, escribir, operaciones matemáticas) y de ahí para adelante todo puede pasar: los que estudian, los que no estudian, los que trabajan, los que no, los que se casan, los que no, etc., pero hay algo cierto, teniendo la vida, nada es una limitante para alcanzar lo que queremos.

Hay muchos ejemplos de personas que han nacido en extrema pobreza y hoy son personas con una vida de riqueza impresionante; también hay personas que han nacido en la riqueza, las comodidades y han caído en la indigencia; pero también hay personas que no han hecho nada con su vida; solo verla pasar.

Ahora, sobre estos mismos ejemplos miremos nuestra vida espiritual. Tal vez nos hemos hecho esa pregunta de ¿qué queremos ser cuando grandes (espirituales)?, ¿se las hemos hecho a nuestros hijos?

Por esto hoy vamos a ver que de acuerdo con la Escritura nosotros hemos nacido para crecer. De eso nos dio un claro ejemplo el Señor Jesús en sus primeros años de vida terrenal.

Lucas 2:40, 52

40 Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.

 52 Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.

Aquí claramente la Palabra de Dios nos muestra que Jesús una vez nació como hombre fue creciendo en su cuerpo como todos, pero a medida que iba teniendo un desarrollo corporal, psicológico, motriz, etc., Él crecía, se fortalecía, se llenaba; en todo esto, la gracia (la aprobación de Dios) estaba sobre Él.

Esto me lleva a pensar que nuestra vida, a la luz del ejemplo de Jesús debe ser una vida más práctica y menos teórica.

Entonces, así como Jesús crecía, se fortalecía, se llenaba; nosotros deberíamos estar en el mismo rol y vamos a ver cómo sucede esto y lo explica el Apóstol Pedro en su segunda carta.

1.UNA NUEVA VIDA, UN NUEVO ACTIVO (Vrs. 3 – 4)

Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;

El Apóstol Pedro, después de su saludo a todos aquellos que han alcanzado justicia por la obra de Jesús, empieza a mostrar todo aquello que ha recibido por la gracia de Dios.

¿Qué cosas ha recibido?

a.    Todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad.

Aquí vemos que cuando nosotros nacemos de nuevo, nos es dado todo aquello que es necesario para (i) vivir espiritualmente y (ii) que esa vida espiritual sea buena y rinda honor a Dios (Piedad).

El Señor nos ha dado estas cosas como vitales o esenciales, de donde parte todo y que si no lo tuviéramos, pues sencillamente no habría nada que hacer.

Hemos recibido de parte de Dios por su gracia todo lo que necesitamos para tener una nueva vida y esto ha sido gracias a su poder.
 
b.    Cumplimiento de preciosas y grandísimas promesas

La referencia de estas promesas está direccionada a aquellas que los profetas del Antiguo Testamento habían hablado para el pueblo judío pero que ahora se habían extendido también al pueblo gentil; nosotros somos pueblo gentil y por ello podemos ver en Efesios que si bien por esa condición de ser gentiles, no teníamos en nuestro entorno aquellas cosas establecidas en el Antiguo Pacto, si hemos podido entender y vivir en el cumplimiento de ella.

Efesios 1: 5 – 10:

en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, 10 de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.

Por crianza el pueblo judío instruía e instruye a sus hijos en lo que es al Antiguo Pacto, Nosotros (Los gentiles), a diferencia del pueblo judío fuimos criados acorde a la religión o a la tradición que nos haya tocado vivir. Pero por la gracia del Señor, si bien fuimos instruidos en esa tradición presente en la vida de cada uno, SI PUDIMOS CONOCER LA VERDAD POR MEDIO DE REVELACIÓN DE LA PALABRA DE DIOS Y VIVIR YA NO COMO QUIEN ESPERA EL CUMPLIMIENTO DE LA PROMESA, SINO QUE DE UNA VEZ LA VE CUMPLIDA.

Entonces que es interesante ver, que si bien nosotros como gentiles no pasamos ese tiempo de espera mientras llegaba el cumplimiento de esa promesa porque no hacíamos parte del pueblo de Dios, si hubo otros (los judíos) a los que se les había prometido y sobre los cuales vino el cumplimiento; pero la gracia de Dios nos llevó a incluirnos en el cumplimiento de estar en Cristo y de ser hechos sus hijos por su poder.

Entonces por MEDIO DE CONOCER A CRISTO, es que nosotros hemos recibido esa nueva vida, esa vida de hijos de Dios, que nos ha permitido tener una nueva naturaleza que nos permite escapar de la corrupción del mundo, a causa de la naturaleza caída del hombre sin Cristo.

Es así que como llegamos a este mundo en lo natural, también nacemos de nuevo en lo espiritual y esto nos da un activo para administrar, la vida, pero ahora con un modelo diferente y con el poder de su Espíritu Santo morando en nosotros.

2. EL CRECIMIENTO NO SE DETIENE (Vrs. 5 – 7)

vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.

Si ya tenemos ese fundamento mediante el cual hemos recibido una nueva vida por medio de la fe, ahora viene la clásica pregunta de padre de familia responsable: ¿Y tu qué vas a hacer cuando seas grande? ¿A qué te vas a dedicar? Porque si has recibido el cumplimiento de grandísimas promesas, no es para que te quedes durmiendo.

Así lo dice el Apóstol quien continúa diciendo:

Ustedes (Nosotros) también PONGAN TODA DILIGENCIA (rápidamente inicien a…) añadir a esa fe que nos ha salvado y os ha dado buena vida lo siguiente:

a.    Virtud: Excelencia, coraje, decisión de ir al cumplimiento de algo

b.    Conocimiento: Comprender plenamente, cerciorarse

c.     Dominio propio: Mantener la posición (hijo) vigorosa y fuertemente

d.    Paciencia: Perseverar, permanecer, resistir.

e.    Piedad: Rinda honor a Dios

Primero nosotros, luego con los demás 

f.      Afecto fraternal: Amor hacia los demás

g.    Amor: ágape 1 Cor 13

Mire que el crecimiento siempre debe terminar impactando a los demás.

Al interior de la iglesia, siempre ha existido una constante controversia entre las obras y la fe y creo que esto nos ha llevado a perder el enfoque de lo que es realmente importante para nosotros como hijos de Dios para el cumplimiento del propósito.

Entonces el Apóstol Pedro lo expone de manera clara, ustedes han recibido por gracia, pero el crecimiento es de ustedes (el fundamento es Cristo, pero cada quien mire como sobreedifica dice también el Apóstol Pablo)

Aun mas claro, Santiago el pastor de la iglesia de Jerusalén va al punto clave

Santiago 2: 17 – 18:

17 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. 18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.

Esa fe que tuviste para nacer de nuevo, debe verse en la vida real, en la practica porque si bien por la fe en Cristo Jesús hemos sido justificados para con Dios, por las obras de un carácter renovado somos justificados con los hombres. Recuerde que Jesús creció en gracia para con Dios y para con los hombres.

Entonces es en la vida práctica donde vamos viendo cómo va nuestro crecimiento, no en la cantidad de veces que vamos a la iglesia, o por la cantidad de versículos que leemos de la Biblia en el día.

Entonces si la licuadora no gira las aspas, es porque algo le pasa al motor.
 
Así que la mayor obra a la que hemos sido llamados, ES A REPRESENTAR ANTE LOS HOMBRES EL CARÁCTER DE CRISTO.

Esa es la respuesta a la pregunta del qué haremos con nuestra vida.

3. UNA VIDA DE CRECIMIENTO ES RENTABLE (Vrs. 8 – 10)

Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados. 10 Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.

Cuando uno crece y se hace adulto, lo lógico es que esa persona de una forma u otra comience a ser productivo, no solamente para sus propias necesidades sino para velar por otros (como los hijos)

Mire que hay un condicional que hace una total diferenciación entre los que simplemente nacen de nuevo y los que se deciden a crecer: (Vrs 8 “si estas cosas están en vosotros…)

Si esto esta en nosotros no vamos a estar ociosos (Esto requiere tiempo) Pero traerá fruto, será rentable para nosotros porque el mayor conocimiento del Señor Jesús, nos permitirá conformarnos más a su carácter y esto a su vez será la mejor experiencia de vida.

Pero miremos en detalle que el texto nos habla de dos cosas que suceden cuando nosotros no guardamos esa firmeza en nuestra vida de crecimiento:

Olvidadizos: Como si no hubiéramos nacido de nuevo

Caemos: Frustrados

Nada peor que llevar una vida cristiana frustrada, eso es como si no hubieras nacido de nuevo. Pero la Palabra nos esta diciendo que para no errar, para no caer en la frustración de un cristianismo estéril es que nosotros estemos dispuestos para crecer.

CONCLUSIÓN (Vrs 11)
 
Siempre el Señor nos muestra que aunque Él ha preparado todo para nosotros, hay una recompensa para aquellos que con coraje y valentía centran todo su esfuerzo y diligencia para llevar a cabo esa obra de mostrar a Cristo ante la humanidad.

11 Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
  
Pastor: Oscar Rosas
Mayo 20 de 2018

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