Seguros

seguros - filipenses 3:1Escuchar audio de esta predica Filipenses 3:1 Por lo demás, hermanos, gozaos en el Señor. A mí no me es molesto el escribiros las mismas cosas, y para vosotros es seguro.

En este capítulo Pablo retoma el tema del gozo y es vital entender lo que esto significa dentro del contexto de esta carta. La palabra gozo aparece no menos de 16 veces en tan solo cuatro capítulos y esto nos muestra la importancia que este guarda en la vida de este siervo, sobre todo porque él lo está experimentando en las peores circunstancias, pero de igual manera el apóstol esta consiente del papel que este juega en la vida del creyente, ya que lo más seguro es que muchos no lo hayan experimentado u otros quizás por diversas razones en ese momento lo hayan perdido


Pablo está procurando que descubramos que indistintamente de lo que ocurra en nuestras vidas esto no debe ser motivo para variar en nuestra capacidad de experimentar el gozo, sobre todo que cuando este se pierde no vamos a querer perseverar en los propósitos establecidos por Dios, ya que siempre va a ser muy difícil obedecer sin gozo, la obediencia divorciada del gozo frecuentemente nos lleva al legalismo y el legalismo tarde o temprano nos sofoca y termina sofocando la vida de los que están a nuestro alrededor. Pero en otros casos cuando no nos lleva al legalismo, nos lleva a la desobediencia, porque ciertamente uno puede obedecer hasta cierto límite, después de eso nos vamos a cansar, vamos a perder la motivación para llevar una vida rendida a los mandamientos y propósitos Divinos.

La Palabra de Dios nos recuerda en el libro de Nehemías que: “El gozo del Señor es nuestra fortaleza”. Eso implica que cuando ese gozo está ausente, yo empiezo a experimentar la debilidad que antes no tenía. El gozo del Señor es nuestra fortaleza para correr en la vida cristiana, es nuestra fortaleza para obedecer lo que se nos ha pedido obedecer, el gozo del Señor es nuestra fortaleza para mantener la unidad como pueblo de Dios, el gozo del Señor es nuestra fortaleza para el momento de dificultad que con seguridad en algún momento vamos a experimentar. Esto nos lleva a darnos cuenta que vale la pena escuchar a Pablo cuando nos dice: “Regocijaos en el Señor siempre”, pero también debe conducirnos a preguntarnos; ¿Qué significa esto?, ¿Esto cómo puede ocurrir?, ¿Qué es esta experiencia?, ¿Cómo lo puedo describir?, ¿Cuál es su fuente?, ¿De dónde viene?, ¿Cómo lo obtengo?, ¿Cómo lo pierdo?

Según lo que nos dice Pablo:

1. El gozo del Señor provee seguridad en nuestras vidas.


Filipenses 3:1 Por lo demás, hermanos, gozaos en el Señor. A mí no me es molesto el escribiros las mismas cosas, y para vosotros es seguro.

¿De qué manera el gozo del Señor provee estabilidad o seguridad en nuestras vidas? Esta pregunta nos conduce a reflexionar en ¿qué es el gozo?, porque yo puedo tener una idea de lo que esto significa y esta tal vez puede estar equivocada, o puede ser que no lo sepa porque nunca lo he experimentado, o que lo confunda con las alegrías pasajeras que he podido experimentar en la carne.

La mejor manera como podemos definir el gozo en la vida del cristiano es como; el deleite interior producido por la bondad de Dios a través de la persona de Jesús y que es capaz de ser experimentado indistintamente de las circunstancias. Cuando tú y yo empezamos perdemos de vista la bondad y la benevolencia de Dios para con nosotros, en ese momento las cosas que vivimos nos parecerán injustas, o nos parecerán enormes, o de tal dimensión que creeremos que nadie más que yo he pasado por tal grado de dificultad, cuando lo que realmente ha pasado es que he perdido el gozo del Señor.

Lo primero que yo necesito entender es que yo no puedo un día levantarme y decir: “A partir de hoy yo voy a vivir con una actitud positiva y esto me va a llevar a experimentar el gozo”. Esto jamás va a ocurrir, porque nosotros no somos la fuente del gozo, al igual que las circunstancias tampoco son la fuente del gozo, por tanto ellas tampoco deberían quitármelo, porque nunca me lo dieron.

La Palabra de Dios nos dice claramente en el libro de Gálatas que el gozo es parte del fruto del Espíritu, es algo que Dios cultiva en mi producto de una relación con Él, si ese es el caso, las circunstancias que nosotros vivimos no debieran afectar nuestro gozo y Pablo está pasando por circunstancia difíciles para testificar con toda autoridad desde allí que se puede vivir de esa manera.

Muchas veces podemos creer que lo que estamos experimentando es gozo porque todas las cosas que he planeado van bien, pero lo más seguro es que sean alegrías pasajeras contenidas en mi carne, porque lo que debo entender es que todo lo que pasa en la vida de los que amamos a Dios está bajo su control, estén en mi plan o fuera de él y cuando lo comprendo, lo que ocurre a mi alrededor no tendrá la oportunidad de producir una variación en mi gozo. Así que esto nos lleva a que el gozo es un deleite, una paz interior que resulta de nuestra relación con Dios, por tanto entre más cercana es nuestra relación, mientras más intensa es está, mayor es el gozo que nosotros sufriremos en el correr de la vida cristiana.

Como el gozo es un fruto del espíritu tiene sentido que Pablo me llame a regocijarme en el Señor, no hay otra manera en que podamos hacerlo, como es un fruto en el Espíritu, yo no puedo pretender llevar una vida de gozo fuera del Señor, fuera de una relación con Él y por tanto cuando el gozo se nos escapa debemos preguntarnos como estoy en mi relación personal con Dios.

El vivir en gozo es reposar en la bondad de Dios, en su benevolencia, es caminar todos los días de nuestra vida seguros. Cuando dudamos de esa bondad y benevolencia todas los días veremos con pesimismo e inseguridad nuestro futuro.

Mateo 14:27 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! 14:28 Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. 14:29 Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. 14:30 Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Con toda seguridad cuando quitamos nuestra ojos de Jesús y los ponemos en la circunstancias vamos a perder el gozo.

2. El vivir en gozo tiene que ver con la perspectiva con que miramos la vida.


Romanos 8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

Si vemos nuestra vida desde aquí abajo, dentro de las circunstancias que debemos contrarrestar diariamente, siempre tendremos razones para perder el gozo, pero cuando la observamos desde arriba, desde donde Dios la ve, desde la dimensión de nuestro propósito, nos encontraremos con la hermosura de lo que el Señor está entretejiendo y no como la maraña en la que parece que estamos.

Pablo está en la cárcel y esta gozoso, pablo esta fuera de la cárcel y esta gozoso, naufraga en alta mar y esta gozoso, Pablo está siendo perseguido y esta gozoso, está tranquilo y esta gozoso. ¿Qué será lo que este hombre come? ¡No!, más bien: ¿qué es lo que este hombre conoce, que es lo que este hombre ha entendido que nosotros no hemos logrado comprender, que es lo que este hombre ve? Cuando miramos con cuidado tenemos una respuesta, él ha renunciado a cosas que le permiten tener este gozo, porque muchas veces el problema está en que no hemos renunciado a cosas que compiten con el gozo del Señor, como Pablo renuncio a todo eso, él no tenía competencia, su fuente era una sola; Él MISMISIMO Dios. Muchas veces no alcanzamos la paz de la que nos habla la Palabra porque tenemos muchas cosas en nuestras vidas que tienen la capacidad de robarnos el gozo, algunas incluso por nuestra inmadurez como cristianos a pesar de ser simples y sin ninguna importancia les hemos otorgado este poder.

Hechos 5:40 Y convinieron con él; y llamando a los apóstoles, después de azotarlos, les intimaron que no hablasen en el nombre de Jesús, y los pusieron en libertad. 5:41 Y ellos salieron de la presencia del concilio, gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del Nombre. Hay que haber renunciado a nuestro nombre, a nuestra propia causa para creer que las circunstancias adversas en el Señor también son productoras de gozo. Es extraño lo que está pasando con estos hombres, pero esto que resulta incomprensible para nosotros está sujeto a su conexión continua a través de una relación con Dios que era su Fuente de su gozo.

3. El vivir en gozo nunca será producto de complacer nuestra carne.


1 Juan 2:16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 2:17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

Recordemos que el apóstol Juan se halla denunciando en la primera de sus cartas a un grupo de falsos maestros que procuraban desconectar la iglesia de su Fuente de vida, ellos a través de las artimañas del error querían conducirlos a des abrazar la verdad para acoger todas sus mentiras y engaños. Esta ha sido la estrategia de satanás desde el principio de los tiempos y aun en nuestros días sigue vigente por su efectividad.

Génesis 3:4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 3:5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. 3:6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. No podemos dejarnos engañar, Adán y Eva abrazaron las mentiras de Satanás y fueron
desconectados de la fuente del gozo. Cuantas cosas contrarias a la verdad de Dios estamos escuchando y las estamos abrazando después de haber conocido los principios contenidos en la Palabra.

Muchos de nosotros tratamos de vivir sintiendo gozo en la carne, pero el problema es que este solo dura el mismo tiempo que nos dura el impulso. El gozo del Señor no tiene nada que ver con mi carne, con mis impulsos, con mis deseos. El gozo en el Señor es el deleite de su benevolencia y bondad para conmigo y como estas se hallan presentes todo el tiempo, nosotros debemos ser capaces de mantenernos en su regocijo siempre.

Hebreos 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. ¿Cómo Jesús lo hizo? Por el gozo puesto delante de él, por la promesa del Padre puesta delante de Él, no perdiendo la visión, la concentración de lo que su Padre le había prometido, así que el corrió hacia la cruz y se crucifico. Él lo hizo de esa manera nosotros lo tenemos que hacer de la misma manera.

Cuando yo pierdo el gozo, sé que el problema está en mí que me distraje, no está en lo que me distrajo, yo fui el que decidió cambiar la dirección de mis ojos, perdí la perspectiva correcta al quitar mi mirada de la fuente del gozo.

Conclusión

El soldado en el campo de batalla.
 
  
 
Pastor: David Bayuelo
Junio 24 de 2018

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