Haz Todo lo que Él te Dice

Haz todo lo que el te dice - juan 2:5Escuchar audio de esta predica  Juan 2:5 DHH Sin embargo, su madre les dijo a los sirvientes: «Hagan todo lo que él les diga»

La incertidumbre es quizá la manera más común de experimentar la “modernidad líquida” en la cual vivimos: todo parece demasiado ligero, susceptible de anularse o esfumarse. Esa incertidumbre parece la contraparte a una libertad que se asocia con el individualismo moderno, hoy “cada uno quiere hacer lo que bien le parece”. Si suponemos que hay libertad para elegir, la incertidumbre resulta también de no saber qué es lo correcto o lo bueno.


Y frente a este relativismo surge preguntas como ¿Qué hacer?, ¿Cómo actuar en las diversas encrucijadas de la vida que nos corresponde vivir?
 
Como creyentes ¿cuál es mi posición frente a las circunstancias al tomar decisiones para actuar?, ¿Influye de manera decisiva en mi vida el uso de las Escrituras al tomar decisiones? O ¿permito que la incertidumbre influya al punto de no decidir bajo su parámetro?
 
Todos tenemos el conocimiento de que la Palabra de Dios es infalible y es la única que tiene el poder de transformar la vida de un hombre.
 
Como todos estamos de acuerdo en lo que acabo de decir, en la Palabra encontramos el ejemplo de una mujer cercana al Señor Jesús que dice una frase tan sencilla y a la vez profunda: Hagan todo lo que él les diga.
El propósito del Evangelio de Juan era que sus lectores creyeran- es decir- que construyeran una fe sólida sobre la base de quien era El presentándolo como el Mesías, el Hijo de Dios, la Palabra encarnada y de esta manera al recibirle y seguirle recibieran vida eterna.
 
30 Los discípulos vieron a Jesús hacer muchas otras señales milagrosas además de las registradas en este libro. 31 Pero estas se escribieron para que ustedes continúen creyendo que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, al creer en él, tengan vida por el poder de su nombre. Jn.20:30-31.
 
En otras palabras, confronta a sus los lectores con un cara a cara con aquel que se hacía llamar "Dios" (Juan.1:1; 20:28).
 
En el capítulo 1 en los versículos 42-51 Jesús tiene un encuentro con Natanael, y le dice: "Cosas mayores que estas verás" (Jn.1:50). Ahora nos encontramos que Jesús está con sus discípulos en Caná de Galilea, precisamente la ciudad de Natanael (Jn.21:2), y vamos a ver que el Señor hizo allí un milagro que sirvió para ilustrar de forma práctica lo que le acababa de decir: que Jesús trae lo mejor al final (Jn.2:10).
 
Teniendo en cuenta esto, el capítulo 2, inicia con escena social y familiar como lo es una boda, donde hay invitados entre ellos María la madre Jesús y Jesús con sus discípulos.
 
Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús.2 Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos.
 
María asume tres actitudes que debemos tener en cuenta a la hora de enfrentar circunstancias adversas:
 

1. RECONOCE LA AUTORIDAD QUE ESTA DELANTE DE ELLA

 
Al igual que un joven semental, la mayoría anhelamos quedar libres de las ataduras de la autoridad. Desde que nacemos hasta que envejecemos, nuestro corazón se rebela contra lo que Dios coloca como autoridad para decirnos lo que debemos hacer y aún contra la Autoridad de la Palabra de Dios.
 
Esto es producto que en ocasiones como creyentes no tenemos claro nuestra identidad quien nos define, nos orienta, nos protege, nos clasifica y nos describe; no tener clara nuestra identidad hace que seamos vulnerables ante cualquier evento que se nos presente y no sepamos qué decisión tomar ante ella.
 
El evangelista Juan nos dice que en algún momento de la boda comenzó a faltar el vino y es María quien se da cuenta del hecho, estaba al corriente de lo que ocurría.
 
Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino.v.3
 
María obviamente no lo decía para que fuera a comprar más a la tienda o porque tenía amigos en el viñedo más cercano que sacaran a los anfitriones de la fiesta del apuro que se les presentaba. Lo decía porque sabía (en parte) quién era Él y de dónde provenía.
 
Cuando tenemos claro nuestra identidad entonces sabremos a quien acudir en medio de una circunstancia adversa.
 
La Palabra lo registra en el evangelio de Lucas capitulo 1:26-31 como les anunciado a María el nacimiento del Hijo de Dios. En el capítulo 2 nos dice el evento de la presentación de Jesús en el templo el versículo 25 de adelante dice que había un hombre justo llamado Simeón que esperaba la consolación de Israel y le había sido revelado por el ES que no vería la muerte hasta que viese al Ungido del Señor. El versículo 28 dice que le tomo en sus brazos y bendijo a Dios...María igual que a nosotros se nos revela por su Palabra nuestra identidad. Dios se nos acercó, somos bendecidos por Él,
 
Tenemos un privilegio que va acompañado de responsabilidad y con frecuencia hay un precio que pagar. María pagó un precio muy alto por servir a Dios, pero no tan grande como Jesús pagó.Dios siempre cumple sus promesas.
 
Él se hace disponible para usted y Él proveerá en todas sus necesidades a medida que sirvan en sus propósitos eternos. Lucas 1:37, "pues nada hay imposible para Dios." Dios hace lo que él dice que hará. Cuando Dios se mete en nuestras vidas debemos alegrarnos y confiar en que Él hará lo que Él ha prometido.Y por estas y otras razones supo a quién acudir en la dificultad.
 
Nos acercamos o acudimos aquel que representa autoridad para nosotros.
 
María es el ejemplo de un creyente que reconoce la autoridad del Hijo de Dios-Jesús-, en la situación de que faltaba el vino, ella, no tuvo, ni tiene, nada más que decir, sólo Jesús nos puede decir lo que tenemos que hacer. Esa obra sólo la puede hacer Jesús, "porque a Éste señaló Dios el Padre" (Juan 6:27). Contrario a los gobernantes y sacerdotes que cuando veían la autoridad de Jesús manifiesta siempre la ponían en tela de juicio, era el punto central de tensión y confrontación entre ellos, pues a la final siempre habrá dos tipos de fuente Dios o la de los hombres. Un ejemplo de ello lo hallamos en Mr.11:27-33: le dijeron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas, y quién te dio autoridad para hacer estas cosas?
 
TUS DECISIONES REFLEJAN QUIEN ES AUTORIDAD PARA TI
 
Tal como el Señor Jesucristo planteó el asunto, quedaba claro que tanto la autoridad de Juan como la suya procedían de Dios. Si habían rechazado la predicación y el bautismo de Juan, también le rechazarían a él como Mesías.
 
Esto es mucho más serio de que lo a simple vista puede parecer. Lo que estamos considerando es que si una persona no cree el mensaje de los siervos de Dios, tampoco creerán a Jesús, porque en el fondo, lo que se está rechazando es la autoridad de Dios.
 
En realidad, lo que los judíos tenían no era un problema de conocimiento, sino de disposición para obedecer la voluntad de Dios. El Señor Jesucristo lo expresó de la siguiente manera: (Jn.7:17) "El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta."
 

2. TOMA EN CONSIDERACION SU AUTORIDAD

 
Nos enseña sumisión y obediencia.
 
Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora. 4
 
María está hablando desde sus expectativas, buenas pero sólo humanas. Tal vez quería que ya fuera conocido como el Ungido de Dios pero Jesús no ve con buenos ojos la propuesta de su madre. La llama mujer no como un término despectivo sino como un término respetuoso y dignificante que era de común uso en tiempos de Jesús. ¿Qué tienes conmigo? No miras las cosas como yo. María aún no ve claramente cómo la voluntad del Santo de Israel que le fue revelada se va desenvolviendo en su Hijo. "Aún no ha llegado mi hora" Jesús se refiere a la hora de la cruz. ¿Por qué el hacer un simple milagro era relacionado por Jesús con su inminente muerte en la cruz? Él sabía que al manifestar el poder de Dios, los incrédulos dirigentes de la nación se sentirían tambalear en sus cómodos y seguros roles y provocarían su muerte, por eso Jesús trataría en lo posible de realizar obras silenciosamente y hasta sus propios hermanos le reprocharían que no aparece en público realizando obras milagrosas; hasta que "fuera su hora". Como muchas veces nos pasa a nosotros le hablamos al Señor en términos humanos mientras que el Señor nos habla en términos espirituales. Jesús nos da un gran ejemplo de sumisión y obediencia en relación a su Padre; El no obra bajo presión, no reconoce a María como su madre solo por el hecho de haber nacido de ella, Jesús llama madre y hermanos a los que obedecen a su Padre celestial, como lo dice en Mateo 12: 46-50 No estamos diciendo que María no obedece al Padre celestial sino que estamos enfatizando que los dos extremos se presentan y no se confunden siendo una cosa ser madre por naturaleza y otra por voluntad de Dios.
 
"No ha llegado mi hora" "aun mi Padre no me ordena convertir agua en vino porque yo de mi parte no hago nada sino solo lo que mi Padre me ordena." Sin embargo momentos después el Señor convirtió el agua en vino y eso significa que ha recibido mandato del Padre de proceder en esa forma Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere.5 Su madre entiende que sólo es por voluntad de su hijo que se hará o no se hará el milagro. Ya no es un deseo de ella, ya depende de Jesús, por eso recomienda a los sirvientes que hagan caso en todo lo que Jesús les dijera. No es su palabra la que vale, es la de Jesús. Su única recomendación (la única en la Biblia) que ella hace a otros es Haced lo que él os dijere. Lo que ella quiere de ahí en adelante es que se haga lo que Jesús dice.
 
Esto es Sumisión
 
Sumisión es rendirnos voluntariamente a su Autoridad. Es una actitud interior de subordinación y acatamiento de los pensamientos, emociones, decisiones y voluntad personales a los de Dios, tanto en intención, como en acción y palabras, renunciando a nuestra propia voluntad, para someternos a la de Él.
 
Es mucho más que obediencia. Es rendición y una actitud interior de confianza absoluta, plena, en todo asunto, en nuestro Dios soberano, amante y omnisciente (Mat 11:28-30). Luego dijo Jesús: «Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso. 29 Pónganse mi yugo. Déjenme enseñarles, porque yo soy humilde y tierno de corazón, y encontrarán descanso para el alma. 30 Pues mi yugo es fácil de llevar y la carga que les doy es liviana».
En 1518, Hernán Cortes convenció al gobernador español de cuba de que entregase bajo su mando una expedición de 11 navíos y 600 hombres para establecer una colonia en México. Después de un largo viaje plagado de penurias, llegaron a su destino. Cortes sabía que sus hombres querían regresar a cuba, y para impedirlo, hizo algo descabellado; quemó las naves. Estaba tan comprometido con la tarea que tenía por delante que clausuró todas las vías de escape.
 
Esto es obediencia y para hacerlo se necesita fe y una confianza radical en Dios. Dios no tiene un plan B por lo tanto nosotros no podemos tenerlo. Todo aquel que tiene un plan de fuga en su vida la Biblia lo describe como de doble animo Sat.4:8. Porque si lo hay, entonces nos perderemos de su guía y dirección.
 
Isaias.50:5,7 El SEÑOR Soberano me habló, y yo lo escuché; no me he rebelado, ni me he alejado. Debido a que el SEÑOR Soberano me ayuda, no seré avergonzado. Por lo tanto, he puesto el rostro como una piedra, decidido a hacer su voluntad.
Tanto la obediencia como la sumisión están indicadas claramente en la palabra de Dios. Sin embargo, existen diferencias entre conformarse a la letra de la ley y someterse al espíritu de ella. La voluntad de Dios no es que nos ajustemos a ella externamente. El deseo de Dios es que la sumisión a las autoridades ordenadas por Él se haga con una actitud interna de respeto, lealtad, amabilidad y confianza plena en que él controla los resultados.
 
"Porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón".
 
(1 Samuel 16:7)
 
La sumisión consiste en rendirse voluntariamente a la voluntad del Señor .
 
La obediencia consiste en ajustarse a los mandatos del Señor.
 
La sumisión es una actitud interna del corazón. • La obediencia es un acto externo de conformidad.
 
El padre da directriz de a quien debemos escuchar
 
Sobre todo, el Padre lo dijo: "A él oíd" (Mat. 17:5).
 
María tomó la actitud correcta ante la censura que le dirigió el Señor: se abstuvo de discutir, reconoció el derecho de Jesús como Mesías a su independencia en cuanto a ella, y manifestó su fe en él poniéndose a sus órdenes.
 
1. "Haced". Moverme, disponerme en cada momento hacer su voluntad.
 
2. "todo". "Haced todo lo que os dijere". Como discípulos de Cristo no deberíamos escoger ciertas partes de la enseñanza de Jesús para obedecerlas y dejar las que no les convengan.
 
La obediencia parcial no es obediencia, sino desobediencia.
 
3. "lo que". No "algo semejante", "parecido" "lo que creo", "pienso" sino "lo que" que Él dice.
 
4. "os". En cuanto a la enseñanza de Jesús el pronombre "os" abarca a todo el mundo.
 
5. "dijere". Cristo nos ha hablado para revelarnos su voluntad; el Nuevo Testamento es su palabra. Lo que no ha dicho no tiene autoridad.
 
Las palabras con la que María manifestó esta actitud deberían ser tenidas en consideración siempre por todos nosotros:
 
"Haced todo lo que os dijere".
 
¡Porque al final Jesús siempre trae lo mejor!
 
 
CONCLUSION
 
Hoy es un día para que la incertidumbre en tu vida desaparezca solo es Hacer todo lo que Él dice que hagamos.
 
  
 
Pastora: Myriam Vargas
Julio 15 de 2018

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