Imitadores

imitadores - Filipenses 3:17-21Escuchar audio de esta predica Filipenses 3:17 Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. 3:18 Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; 3:19 el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal. 3:20 Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; 3:21 el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.
 
En este pasaje Pablo nos presenta de una forma muy clara dos estilos de vida, dos formas de pensar y dos ciudadanías. El apóstol nos dice al mismo tiempo, que mientras llegamos a nuestro destino final, debemos mantenernos despiertos frente a una realidad y es que vivimos rodeados de personas cuya meta no es caminar de una manera santa, sino que viven bajo la concepción de un reino lleno de deleites pecaminosos.

Ahora, cuando nosotros nacimos en este mundo adquirimos una ciudadanía y con ello una forma particular de pensar, de hecho ese pensamiento lo podríamos clasificar como de este mundo, pero cuando tú y yo nacimos de nuevo se nos entregó una nueva ciudadanía, lo cual debió llevar a una forma diferente de pensamiento y por tanto a un nuevo estilo de vida, que podemos llamar con toda propiedad celestial. Y Pablo nos está diciendo que poseemos esa otra ciudadanía, pero mientras llega el tiempo de poder disfrutarla a plenitud, debo hacerme consiente que voy a estar rodeado de personas que tienen su propia forma de vivir en esta tierra y sin apartarlos yo debo guardar un distintivo que les de una visión clara del lugar al cual pertenezco.

El apóstol desde el inicio procura presentarnos un estilo de vida que sirva de contraste y que a la vez nos ayude a contrarrestar ese otro forma de vida. Él nos llama a vernos definidos con absoluta claridad, sin sombras que no dejen ver una frontera divisoria entre las dos ciudadanías.

1. Pablo reconoce que el hombre es un imitador de lo bueno y lo malo.


Filipenses 3:17 Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros.

Lo que Pablo intenta decir es que de ninguna manera los hombres guardamos algún tipo de originalidad o autonomía. Nosotros tendemos a imitar la rebeldía o la sujeción, la dependencia o la independencia, en otras ocasiones tendemos a imitar el orgullo que otros nos han pasado, o la humildad que hemos visto reflejada en otros, pero eso es nuestra gran realidad. Nosotros somos copistas de otros que han caminado delante de nosotros y muchas veces esas primeras personas a quienes tendemos a imitar son nuestros propios Padres, porque es el ejemplo que vemos, el primero ejemplo que nos impacta y luego tenemos el ejemplo de nuestros maestros en el mundo secular o en nuestras iglesias, o tenemos los maestros de la Biblia de quien nosotros también podemos aprender. Ante esta realidad el apóstol Pablo está diciendo: ser imitadores míos. Eso pudiera considerarse como arrogante, pero no lo es, Pablo ya nos dijo: "que él se considera como alguien que no había llegado", Pablo ya nos dijo: "que no se consideraba perfecto", de manera que él no se está presentando como Jesucristo en su estado más alto o glorioso, pero si lo está haciendo como un modelo terrenal de vida, que es digno de imitar, en segundo lugar el no se está presentando como un ejemplo exclusivo de imitación, sino que nos llama a observar los que andan según el ejemplo que tenéis en nosotros. Y la palabra mirad u observar dentro de su contexto es prestar atención con esmero cuidado.

Con seguridad si Pablo está sentando esta posición es porque así como hay buenos ejemplos para imitar, hay otros que al parecer se levantaban en la iglesia de Filipo con un estilo de vida antagónico al descrito en la palabra para los hijos de Dios y cuando esto pasa se hace imperativo el tener referentes de la conducta adecuada dentro de la iglesia para contrarrestar frontalmente todos estos modelos. Sobre todo porque el buen ejemplo es difícil de copiar, toma tiempo, pero el mal ejemplo es fácil de imitar y no requiere de mucho tiempo. A veces una sola conversación es capaz de tomar una mente inmadura y arrastrarla hasta al punto de llevarla a pensar diferente de forma instantánea. Cada vez que hay personas apostatando en la fe, debemos mostrar modelos firmes en la fe y eso es exactamente lo que Pablo está tratando de decir.

Imitar a aquellos que llevan una vida digna del evangelio, imitar a aquellos que tratan de seguir las pisadas las huellas del Señor Jesús, que están buscando a través de la Palabra donde Él piso para poder pisar.

1 Corintios 11:1 Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.

Pablo está llamando a los Filipenses al igual que a los corintios a seguir un modelo que ya ha sido establecido a través de Jesús, no uno que él está tratando de establecer. Pablo está proveyendo el patrón que debemos imitar para poder correr bien hasta el final, sin tropiezos, sin accidentes, no se nos puede olvidar que la carrera cristiana no es de corto trecho, sino que es un maratón y para correrlo bien tan solo debemos pisar las pisadas de nuestro gran Maestro, las mismas que el apóstol siguió.

2 Tesalonicenses 3:7 Porque vosotros mismos sabéis de qué manera debéis imitarnos; pues nosotros no anduvimos desordenadamente entre vosotros, 3:8 ni comimos de balde el pan de nadie, sino que trabajamos con afán y fatiga día y noche, para no ser gravosos a ninguno de vosotros; 3:9 no porque no tuviésemos derecho, sino por daros nosotros mismos un ejemplo para que nos imitaseis. "Hemos vivido de una manera que pueda ser un modelo correcto a imitar, que no los desvié o que los haga tropezar". No hay nada de arrogancia en esto como tal, lo que Pablo está haciendo es colocándonos a tono con la realidad, hay muchos malos ejemplos y al lado de estos hay que colocar los buenos e invitar a los hijos de Dios a imitar lo bueno.

1 Timoteo 4:12 Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. Esto es un imperativo.

¿Cuál es el ejemplo que nosotros estamos dejando, cual es nuestro legado, valdrá la pena que otros pisen nuestras huellas? En todo lo que hacemos siempre damos un ejemplo y siempre hay alguien observándonos e imitándonos. La pregunta que tenemos que hacernos entonces es: ¿Cuál es el ejemplo que estoy dejando, que es lo que muestra mi vida como digno de imitar? Necesitamos contrarrestar la fuerza del impacto del mal ejemplo con ejemplos dignos de imitar.

2. Pablo describe a aquellos que procuran con su mal ejemplo hacer tropezar a la iglesia.


Filipenses 3:18 Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; 3:19 el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal.

¿A quién se referirá Pablo como enemigos de la cruz? Todo el que no está en Cristo está viviendo un estilo de vida que lo conduce a ser considerado como enemigo de la cruz, todo el que no acepta a Cristo como el único camino al Padre puede ser considerado como un enemigo de la cruz. Pero hay un grupo en particular cuando revisamos la escritura que pudiera ser considerado como las personas a las que se refiere Pablo y son aquellos que han entrado a la fe cristiana, que han abrazado la cruz, que han aceptado la sangre derramada por el perdón de sus pecados, por lo menos mentalmente, pero después de un tiempo a través de su ejemplo, de sus conductas inmorales mostraron cuán lejos estaban de la cruz, cuando decían estar agarrados de ella, al punto que se convirtieron en tropezadero para otros. Son aquellos que mostraran un modelo de vida bajo la cruz contrario a la cruz.

¿Cuál debe ser la respuesta de los que genuinamente han sido regenerados, ante aquellos que aunque se han identificado con la cruz han adoptado un patrón de vida inmoral? 2 Tesalonicenses 3:6 Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros.

Estas son personas que claramente no han rechazado la cruz de manera verbal, sino por su estilo de vida y él les llama en la carta a los Tesalonicenses desordenados en su vivir y su concejo es no asociarse con ellos. Este consejo parece duro porque muchas veces mostramos más aprecio al hombre que a Dios. Aveces parece que la santidad de la cruz y Él santificador parece que no tuvieran el peso que el hombre tiene para nosotros. Y esto no tiene nada que ver que nosotros nos sintamos en un estado de santidad superior, o un falso celo, sino es la necesidad de que nuestra lejanía le permita despertarse y de esa manera pueda abrazar genuinamente la cruz de Cristo.

¿Cómo lucen esos que son enemigos de la cruz? Es bueno saber que es su estilo de vida es la que los define, no lo que dicen. Filipenses 3:19 el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal. Su Dios es el estómago y desde el original está apuntando al apetito de lo sensual, lo terrenal, ¿por qué se ha convertido en su Dios? Porque lo sensual es lo que los dirige, es lo que determina su propósito, la sensualidad es lo que les da dirección, lo que les da significado, ellos se han postrado ante los placeres y su deleite está bajo sus impulsos carnales, su amistad es con el mundo y su pasión entra por sus sentidos, mucha de su conducta se define entre lo sexual. La segunda característica es: que su gloria está en su vergüenza. "Se enorgullecen de lo que les debería dar vergüenza". Por ejemplo: La mujer que se viste para provocar una reacción lascivica y al lograrlo eso le produce orgullo. Y la tercera característica es que solo piensan en las cosas terrenales, no les interesa su futuro encuentro con el Señor, no les importa su juicio, no temen sus consecuencias.

Cuando escuchamos estas descripciones suenan duras, pero más duro es saber que están son personas que un día se encontraron con Cristo, que se suponía que sus vidas estaban en Él y vivían para Él en directa concordancia con la cruz de Jesús, no se trata de quienes nunca le conocieron, por eso Pablo llora, por eso le duele su destino, porque él sabe que este será para su absoluta destrucción. Perderán su matrimonio, sus hijos, su paz, sus finanzas, su tranquilidad, lo pierden todo, su destino finalmente será consistente con el patrón de vida que han llevado, ellos mismo se han conducido a la auto destrucción.

3. Pablo hace un contraste desde la ciudadanía que ahora nos corresponde.


Filipenses 3:20 Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;

Pablo después de hacernos una descripción de estos dos grupos de personas; los que son dignos de imitar y los que no lo son, nos lleva al contraste evidente que debe estar en nuestras vidas dada la ciudadanía que ahora poseemos, no vivimos conforme a esta ciudad de aquí abajo, ya que fuimos traspasados de una ciudad a otra en el momento en que nacimos de nuevo. Pablo lo que está diciendo en otras palabras es que la conducta debe corresponder con la ciudadanía.

No se puede vivir de una manera discordante. En alguna ocasión le llevaron un joven que se estaba comportando mal en las filas militares a Alejandro Magno y él le pregunto: ¿cómo te llamas? y él le dijo: "Alejandro" y el gobernante sorprendido le dijo: "O te cambias de conducta o te cambias de nombre". Esto es exactamente lo que nosotros debemos comprender; que el Nombre que nosotros representamos define nuestra conducta, ya que Él es el gobernante de la ciudad a la cual nosotros decimos pertenecer. El no hacerlo es una negación de nuestra ciudadanía y por tanto es una negación de la cruz.

1 Pedro 2:11 Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma. El problema es que muchas veces nos vemos como residentes permanentes en esta tierra y no como extranjeros y peregrinos. Nosotros estamos en este mundo de paso y siendo tan solo embajadores en este lugar, debemos representar a nuestra nación y eso me obliga a no adoptar los valores, costumbres o forma de vida de este mundo. Nosotros necesitamos vivir a la altura de la ciudadanía otorgada por el Redentor.

1 Pedro 2:10 vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no

habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia. 2:11 Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma, 2:12 manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.

Esto no fue lo que paso con el pueblo de Israel el Señor dijo: Romanos 2:23 Tú que te jactas de la ley, ¿con infracción de la ley deshonras a Dios? 2:24 Porque como está escrito, el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros.

Conclusión

¿Cómo vamos a seguir viviendo?, ¿Cuál es el ejemplo que vamos a seguir dando?, ¿Cuál es el modelo que hemos estado copiando?, ¿Cuál es el modelo que los que nos observan han seguido imitando?, Porque el modelo que tu proyectas, el ejemplo que tu muestras, habla de la ciudadanía que has abrazado, no de lo que confiesas, sino de la que has abrazado.

Cada uno de nosotros cuando decidimos seguir a Cristo la confesión que viene con ella es para los que nos observan: "Sed Imitadores de mí, como yo de Cristo" ¡Qué gran responsabilidad la que tenemos!
  
 
Pastor: David Bayuelo
Septiembre 14 de 2018

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