Él Lo Terminará Parte 2

el lo terminara parte 2Escuchar audio de esta predica Filipenses 1:3 Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros, 1:4 siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros, 1:5 por vuestra comunión en el evangelio, desde el primer día hasta ahora; 1:6 estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;
 
 
Pablo comienza hablándonos que el da gracias a Dios en sus oraciones por la vida de los Filipenses cada vez que el Señor los trae a su mente. De hecho nos muestra la manera como lo hace: "Rogando con gozo" y nos da las razones por las cuales lo hace de esta manera; En primer lugar porque ellos habían mostrado su compañerismo en la expansión de la causa de Cristo, habían compartido las aflicciones del apóstol y habían sido quienes a pesar de su pobreza mostraron una generosidad incomparable con su líder espiritual. La segunda razón por la cual muestra un profundo gozo es precisamente la que hallamos en el texto que vamos a estudiar esta mañana: Estando convencido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.

Partiendo de lo dicho por el Apóstol Pablo podemos hacernos una serie de preguntas:

¿Qué fue lo que convenció a Pablo?, ¿Quién comenzó la obra?, ¿Cuál es esa buena obra?, ¿A qué se refiere Pablo al decir que esa obra que comenzó será perfeccionada?, ¿Cuál es el día de Cristo Jesús al que Pablo alude?

1. ¿Qué fue lo que convenció a Pablo?


A pesar de que los Filipenses estaban afrontando una fuerte persecución, a pesar de que habían ciertos conflictos dentro del liderazgo de esta iglesia que producía división, Pablo está convencido que nada va a parar o detener el trabajo que el Señor empezó en ellos, por tanto él se siente tranquilo y la razón para estar en este estado es porque él ha experimentado a través de diferentes circunstancias adversas la fidelidad del Dios en el que ha creído. Nada había podido acortar la mano de Dios sobre su vida, nada había podido detener el plan establecido por su Señor y eso le ofrecía una absoluta convicción.

Uno de los grandes ladrones de la fe es el temor, cuando un hijo de Dios lo experimenta, nunca podrá sentirse seguro o confiado, pero este no es el caso del apóstol él ha alcanzado un conocimiento del Padre que lo hace mantenerse en una absoluta calma, él sabe quién es Dios y tiene claro que de ninguna manera lo dejara abandonado en el camino. Si nosotros siguiéramos un hilo que parte de nuestra falta de fe para llegar a la raíz del problema, nos encontraríamos que este se genera en la desconfianza que tenemos en la soberanía de Dios, en la falta de creer en su suficiencia, es pensar que algo en nuestras vidas se puede escapar de su control y esto no es más que no conocer al Dios en el que nosotros hemos creído.

Pablo es un hombre que vivía confiado, porque él sabía que donde hay confianza, hay seguridad. La convicción que muestra el apóstol fue la que le permitió que las prisiones en las que se halla no lo metieron ni en duda, ni en temor, él sabía firmemente en quien había puesto su vida, en quien creía. ¿Tenemos nosotros ese tipo de confianza en nuestro Padre?

Son tan innumerables y poderosas las revelaciones que Dios nos ha dejado en su Palabra que deberían ser suficientes para confiar en Él. Una y otra vez hallamos relatos en el orden del antiguo testamento que nos permiten ver que su pueblo frente a las peores encrucijadas se encontró con manifestaciones de poder que deberían ser suficientes para reconocer la fidelidad del Dios que los había escogido como su pueblo. Y ni que decir de todo lo develado en el nuevo testamento a través de Cristo y lo que escribieron sus apóstoles por inspiración Divina.

Cuando nos falta confianza, no es porque nos falte tener acceso a la revelación, es porque me falta fe en lo que Dios nos ha revelado, seguridad acerca de lo revelado.

Pablo es un hombre convencido y esto es el resultado de su confianza en Dios, nunca en el hombre, nunca en sí mismo, pero siempre en Dios. El problema más grande que podemos tener se halla en el hecho de que terminamos depositando nuestra confianza en otros hombres o en nosotros mismos.

Pablo fue abandonado en ocasiones por sus amigos; es el caso de Demás, en otras ocasiones fue azotado, perseguido, apedreado, le levantaron falsas acusaciones su misma gente, en múltiples ocasiones estuvo encarcelado, naufrago, fue picado por una serpiente mortífera, pero a pesar de todo esto, él sigue siendo un hombre seguro, confiado, con gozo porque él estaba plenamente convencido en quién había depositado su confianza. ¿Tenemos nosotros esa convicción?

¿Sabe usted que a la mayoría de nosotros nos cuesta colocar plenamente nuestra confianza en Dios? Nos cuesta esperar en su soberanía, nos cuesta esperar en su suficiencia, pensamos que sino metemos la mano, las cosas en nuestra vida no van a ser como nosotros esperamos que sean, creemos que mantener el control de las cosas nos garantiza el cumplimiento de nuestros sueños y lo que no vemos es que nuestro plan reduce el deseo de Dios a la mediocridad de la capacidad humana.

Pablo como un hombre de Dios fue convencido de diferentes maneras; En el momento de escasez y en el que él requería provisión para el cumplimiento de su propósito, Dios uso a los filipenses para saciar su necesidad, no a los que tenían riquezas, sino a los más pobres para mostrar que Él era su sustentador. También halló la previsión de Dios, ya que frente a las circunstancias adversas que enfrentaría en Jerusalén Dios le alertaría para que estuviera preparado. Y ni que decir de la providencia Divina; el Señor le había dicho en el momento en que se le revela camino a Damasco que estaría frente a Reyes y príncipes y todo fue orquestado por Él Señor de tal manera que tal cual se lo dijo así se cumplió. La provisión, la previsión y la providencia terminaron persuadiéndolo. Tu y yo con seguridad hemos visto en el caminar de nuestra vida en Él; la provisión, la previsión y la providencia, esto nos debe poner frente la absoluta convicción que nada podrá detener la obra que él Señor comenzó a hacer en nosotros.

Pablo estaba convencido por causa del amor de Dios, ya que Él nos dio a su hijo cuando éramos sus enemigos, que tremenda garantía. Él está convencido porque había visto el poder de Dios que lo convirtió de ser perseguidor a perseguido, de perseguidor a seguidor.

Pablo estaba convencido que lo que se comenzó en la vida de los filipenses al igual que en la suya sería terminado y su garantía de que esto iba a suceder, era que él conocía al que lo comenzó y Él nunca dejaría nada a medias.

Esto contrasta con la forma en que nosotros escribimos la historia de nuestra vida, porque con toda seguridad está llena de muchas más cosas inconclusas, que las que hemos terminado. Nosotros nos desanimamos con facilidad, siempre anteponemos excusas: "Es que ya no me gusta", "es que termine cansado", "no tengo recursos para seguir", "esto no va a funcionar", "yo mejor no sigo en esto porque tengo que pensar en mí". Bueno este no es el caso de Dios, ya que Él nunca se cansa, sus recursos son inagotables, Él nunca se ha desilusionado, nunca se ha decepcionado. No mida jamás a Dios por sus fracasos.

2. ¿Quién comenzó la obra?


Obviamente Dios, él es quien tiene lo que se requiere para comenzarla y terminarla. De Él es quien Pablo está hablando, Él es quien tiene el poder para hacer lo necesario con tal de que las cosas empiecen y terminen en nuestras vidas.

Hechos 16:14 Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía. 16:15 Y cuando fue bautizada, y su familia, nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad. Y nos obligó a quedarnos.

Por este relato es donde comienza la historia de la iglesia de Filipos, ¿Quién fue el que produjo este comienzo? El Señor quien abrió el corazón de Lidia, nosotros debemos aprender a confiar en la fidelidad de Dios, no desgastarnos pensando en cómo sus planes se van a cumplir, sino simplemente reposar en su suficiencia, Él es el que comienza todo, y Él con seguridad será el que lo termina todo.

Deje de darse mala vida, piense menos y hable más con Dios, él es el escritor de su historia, Él es el ejecutor y Él es el que sabe dónde va el punto final.

3. ¿Cuál es esa buena obra?


El Espíritu le llama a través de Pablo una buena obra, si la fuente es buena, entonces la obra es buena, así que debemos saber que todo lo que Dios hace es bueno, es agradable y es perfecto. Y en la aplicación concreta hace referencia a aquello que comenzó con nuestra salvación y que Dios llevara hasta donde Él quiso o planeo llevarlo desde antes de la fundación del mundo.

Pablo está expresando certidumbre de la obra que Dios hará con la iglesia de Filipo, pero lo que es cierto para ellos lo es para nosotros. Así que a pesar de tu resistencia o la mía nuestro Padre usara de todo lo necesario para no dejar nuestra vida como un trabajo a medias.

¿Estás pasando por un mal momento?, ¿Hay cosas que no están bien en ti y Dios está permitiendo que se revelen?, ¿Hay quienes te han abandonado e incluso traicionado?, ¿Tienes un momento de escases?, ¿Tienes un momento de abundancia y éxito?, ¿has descubierto la dureza de tu corazón?

Lo hecho a través del sacrificio de Cristo en la cruz pago por anticipado por todo lo que Dios necesitaba hacer para terminar la buena obra en nuestras vidas. Y te aseguro que si eres su hijo Dios terminara el trabajo que ya le fue pagado.

4. ¿A qué se refiere Pablo al decir que esa obra que comenzó será perfeccionada?


Filipenses 1:6 estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;

Dios nos encontró con un corazón duro, cerrado, sin entendimiento y el abrió nuestros ojos de manera sobrenatural, es como si todo hubiese sido oscuro para nosotros toda la vida y hasta ese momento pudiéramos ver la luz. Lo que antes yo no quería ver, lo que antes no deseaba, ahora lo anhelo con todo mi corazón.

Nadie diferente a Dios puede traer a alguien de la muerte espiritual a la vida, nadie más puede romper las cadenas que nos esclavizaban al pecado. Ese trabajo que él comenzó cuando éramos sus enemigos, cuando no lo deseábamos, cuando no lo queríamos, ¿crees que algo lo puede detener ahora que somos sus hijos? El Señor lo que continua haciendo después de salvarnos, es limpiarnos por su Palabra y quitarnos todo lo que no nos permite lucir como sus hijos.

Juan 15:2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. 15:3 Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.

Eso que Dios comenzó y que esta perfeccionando es nuestra santificación, Dios es el agente directo y primario de nuestra santificación. No podemos jamás concebir la idea de separarnos de Él, porque esta solo ocurre estando unidos a Él.

Cuando Pablo está hablando de la buena obra; se está refiriendo a la transformación que sufre un hombre que se hallaba en pecado, corrompido, sucio, esclavo, en quien se produce un cambio radical, un cambio que va en total contravía de todo este, para terminar finalmente en la formación de la imagen de Cristo.

La palabra que Pablo usa desde el griego para "perfeccionar" es: "Epiteleo" y lo que significa es: Llevar algo hasta completar su fin. Dios nos hizo nuevas creaturas con un propósito y una fidelidad, por tanto Él va a "Epiteleo", en otras Palabras Él va a hacer lo necesario para que podamos cumplir el fin por el cual nos creó.

Conclusión

¿Cuál es el día de Cristo Jesús al que Pablo alude?

Al día en que el volverá por su iglesia, o al día en que yo me presente ante su presencia eterna después de haber terminado el propósito que me encomendó en esta tierra.

Esto me da una firme esperanza, algo me hace estar seguro, que me da una absoluta convicción y es que: "el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo"
  
 
Pastor: David Bayuelo
Noviembre 18 de 2018

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