Cuando hay convicción podre sostener mi posición

Cuando hay convicción podre sostener mi posición.Mateo 16:24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.

Cuando el Señor Jesús llamaba a alguien para que hiciese parte del ejercito que llevaría a cuestas su evangelio, siempre su proposición estaba precedida de una fuerte confrontación (Mateo 16:24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.), ya que el seguirle exigiría no solo estar dispuesto a disfrutar de las mieles y el honor de su llamado, sino también el padecimiento que requeriría de una convicción férrea.

Jesús siempre hacia una entrevista corta y con ella los postulados reconocerían su verdadera vocación. (Mateo 8:19 Y vino un escriba y le dijo: Maestro, te seguiré adondequiera que vayas. 8:20 Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza. 8:21 Otro de sus discípulos le dijo: Señor, permíteme que vaya primero y entierre a mi padre. 8:22 Jesús le dijo: Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos.) 

De sus entrevistas el recopilo muchas respuestas; "deja que entierre a mis padres", "no estoy dispuesto a abandonar mis riquezas", "prefiero la gloria de los hombres", pero también encontró otras virtuosas como la del apóstol Mateo en Lucas 5:28 Y dejándolo todo, se levantó y le siguió.

Ni su madre en esta tierra, ni sus hermanos se salvaron de su condicionamiento, ya que para pertenecer a su ejército se debía tener la convicción para permanecer en la posición asignada bajo el mandato de su Padre. Mateo 12:50 Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.

Para poder sostener mi posición debo tener una verdadera convicción.

Convicción: Convencimiento, idea religiosa, ética o política fuertemente arraigada.

¿Cómo podremos alcanzar esta convicción?

Juan 3:3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Jesús lo que intentaba hacerle entender a Nicodemo era que en el orden de lo que él era, representaba y pensaba era imposible el que pudiera tener la convicción necesaria que lo llevaría a hacer parte de los que verían el reino de los cielos. En otras palabras el debía morir así mismo para darle paso enteramente a la persona de Jesús a través de un nuevo nacimiento. No cualquier experiencia emocional determinaría su entrega a la causa a Jesús, era mucho en el orden natural lo que estaba en juego en la vida de este principal entre los judíos, solo una experiencia espiritual genuina lo llevaría al siguiente nivel.

1 Samuel 17:10 Y añadió el filisteo: Hoy yo he desafiado al campamento de Israel; dadme un hombre que pelee conmigo. 17:11 Oyendo Saúl y todo Israel estas palabras del filisteo, se turbaron y tuvieron gran miedo.

Saúl al igual que el pueblo de Israel habían tenido una experiencia superficial con Dios y esto se hace notar frente a esta adversidad, hoy en día hay quienes nos hemos suscrito a creer que auténticamente hemos aceptado el llamado de Jesús, pero el cambiar continuamente de posición deja al descubierto la verdad de nuestro corazón. Un verdadero discípulo permanecerá en las enseñanzas de su maestro. Nunca se nos olvide que nosotros tenemos un Dios de convicciones. Santiago 1:17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

Siempre enfrentaremos circunstancias que nos permitirán probar nuestra convicción y sostener nuestra posición.

2 Corintios 11:23 ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces. 11:24 De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. 11:25 Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; 11:26 en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos;11:27 en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez;

El apóstol pablo da una larga lista de circunstancias que le acontecieron pero que finalmente pudieron probar la convicción de en quien había creído.

Uno nacido de nuevo estará dispuesto a morir por la causa ya que en él estará el mismo espíritu de su Maestro. Hoy en día hay muchos que nos decimos cristianos o seguidores de Cristo, pero ante las circunstancias podemos probar la autenticidad de nuestro llamado.

Mateo 11:12 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. La biblia dice que el reino de los cielos será arrebatado por los valientes y para que esto pase es necesaria tener convicción por que esta será la que nos permita permanecer en la posición asignada por Dios para la eternidad.

La verdadera convicción no solo es estar sino permanecer.

Lucas 22:33 El le dijo: Señor, dispuesto estoy a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte. Mateo 26:56 Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron. Pedro el hombre del gran ímpetu está haciendo promesas a su señor que le quedo imposible el poder cumplir.

Juan 20:22 Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. Los discípulos habían andado con Jesús visto sus milagros e incluso recibido su autoridad, pero solo hasta este día vino a existir la convicción en sus corazones, ya que al Señor aun no haber muerto en la cruz del calvario ellos no habían nacido de nuevo, después de esto ellos estarían dispuestos a enfrentar a multitudes y hasta estar dispuestos a morir por el evangelio de Cristo.

Al igual que los discípulos algunos nos toma nuestro tiempo. No se aterre pero muchos de nosotros nacimos de nuevo mucho tiempo después de estar congregándonos y como en el caso de Judas hay algunos que nunca naceremos de nuevo.

2 Timoteo 2:4 Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.

La verdadera convicción nos brindara lo necesario para cumplir su mandato.

Gálatas 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Pablo era un verdadero soldado de Dios, el señor le había otorgado una posición la cual él defendió con su vida.

Jueces 7:6 Y fue el número de los que lamieron llevando el agua con la mano a su boca, trescientos hombres; y todo el resto del pueblo se dobló sobre sus rodillas para beber las aguas. 7:7 Entonces Jehová dijo a Gedeón: Con estos trescientos hombres que lamieron el agua os salvaré, y entregaré a los madianitas en tus manos; y váyase toda la demás gente cada uno a su lugar.

De treinta y dos mil hombres solo quedarían 300, pero para Dios sería suficiente porque estos expresarían la suficiente convicción para alcanzar la victoria, que podríamos traducir como una autentica fe en quien hemos creído.

Frente al palacio de gobierno griego hay una plaza que alberga un monumento a los soldados caídos, en los pasados días la prensa mundial coloco sus ojos en quienes cuidaban este monumento, ya que dada la situación económica de esta nación se suscitaron continuas revueltas donde hubieron incluso personas muertas y heridas, lo que les causo extrañeza fue que a pesar de la violencia y los hostigamientos frente al palacio presidencial estos soldados encargados de guarnecer el monumento no se movieron ni un milímetro de su posición, algunos de ellos estuvieron expuestos a los gases lacrimógenos o a las piedras de la turba embravecida pero sin embargo con toda gallardía decidieron estar y permanecer en su posición. ¿Quiénes son estos hombres? No más que escogidos por su patria para permanecer firmes delante de este monumento que representa la valentía y la constancia de los soldados caídos en combate, no importa el sol, la lluvia, el calor, su misión es estar y permanecer allí. Con una valentía insuperable y una convicción férrea nuestro Señor Jesús al ir a la cruz nos enseño lo que debe caracterizar a un discípulo de él, la pregunta es: ¿Hay una verdadera convicción en mi corazón?
 
Pastor: David Bayuelo
16 de Septiembre de 2012

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