La Renovación, La Clave de la Transformación

la renovacion la clave de la transformacionEscuchar audio de esta predica Romanos 12:2 Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto. B.A
 
Cuando llegamos al capítulo 12 Pablo comienza a mostrarnos las implicaciones prácticas de lo que él ha estado enseñando con antelación en esta carta, este era un estilo recurrente en sus escritos él primero establecía un fundamento, para luego introducir a sus lectores a las conclusiones prácticas de las doctrinas que ha enseñado.

En el versículo de nuestro estudio el apóstol presenta un mandamiento negativo y uno positivo, lo que él nos dice básicamente es lo siguiente: "No se adapten, transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, en otras palabras; "Dediquen su vida a dejarse cambiar por Dios, no se acomoden a las cosas que el mundo plantea". Y existen varias palabras claves aquí que nos conducen a entender apropiadamente este versículo: La primera es; adaptarse: que significa esto es: Tomar la forma de algo, amoldarse, como se amolda el agua al recipiente que lo contiene. La segunda es: Mundo: y esto apunta a las maneras o formas de pensar del hombre que vive sin Dios, ósea que Pablo está diciendo no se amolden a la forma como el hombre sin Dios piensa, sino transformaos y lo que esto significa es; cambiar en algo distinto, un cambio profundo de adentro hacia afuera como producto de la obra de Dios y por último renovación de la mente que es en lo que nos concentraremos hoy; es cambio de la forma de pensar, de ver o entender las cosas que nos rodean (La cosmovisión).

Ahora, por años y años vemos como el tiempo transcurre sin cambios significativos en lo circunstancial de la vida, tantos deseos, sueños, anhelos o incluso propósitos sin poder llegar a su consecución, miramos a nuestro alrededor y procuramos encontrar los factores externos que inciden de manera determinante para no llegar a todo lo que esperamos y lo que alcanzamos en una frustración mayor. Buscamos explicaciones que nos conduzcan a poder justificar nuestro fracaso, incluso muchas veces logramos identificar lo que creemos que nos frena, pero a pesar de ello, todo sigue igual.

La pregunta que hoy debemos hacernos es: ¿Estamos buscando la respuesta a nuestra decepción en el lugar correcto? Porque cuando leemos a Pablo en este pasaje él nos muestra donde se halla realmente el problema: "En nuestra mente" y nos plantea de igual manera cual es la solución: "Renovarla".

1. La renovación de nuestra mente es el medio para sufrir una genuina transformación.

Romanos 12:2 Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.

Renovación tiene su origen en el vocablo latino renovatio. El término está asociado a la acción y efecto de renovar (volver algo a su primer estado, dejarlo como nuevo, restablecer algo que se había interrumpido, sustituir una cosa vieja por otra nueva de la misma clase, reemplazar algo)

Es interesante el planteamiento que Pablo nos hace, sobre todo en una época en que el hombre ha establecido el ser un nómada circunstancial, ya que se suele pensar que el cambiar los aspectos externos lo conducirá a sobreponerse a sus procesos de frustración. Hoy las personas cambian de casa, de ciudad, de escuela, de amigos, de esposa o esposo y tienden a creer que esto producirá radicalmente un mejoramiento en sus expectativas de vida, pero luego de un tiempo nuevamente aparece su profundo inconformismo.

Otro de los aspectos que cabe resaltar dentro del principio practico que nos muestra la Palabra, es que se debe efectuar una migración de una clase de pensamiento que nos mete en una adaptación al sistema del mundo, a otra que persigue que podamos encontrarnos con la voluntad perfecta de Dios, pero un error en el que se suele caer es en creer que cualquier otro pensamiento nos conducirá a la plenitud que tanto deseamos y Pablo delimita el éxito en nuestras vidas exclusivamente al pensamiento de Dios y que podemos encontrar solamente en su Palabra.

Filipenses 3:7 Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. 3:8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo. Pablo renovó todo lo que había en su mente y que era trascendente en el mundo por el conocimiento de Cristo, él estimo como incomparable lo uno frente a lo otro.

Claramente esto nos debe dar la idea que la renovación de nuestra mente no se trata simplemente de retoque y pintura ya que ella es el medio usado por Dios para tranformarnos. Pablo nos brinda la clave al decirnos que esto debe ser un proceso continuo en el que debemos exponer nuestra mente todos los días a la Palabra de Dios, para así alcanzar una exceptiva buena, agradable y perfecta de lo que nos espera.

2. Todo lo que nos detiene o nos guía a comprobar la buena voluntad de Dios está en nuestra mente.


Romanos 12:2 Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto. Pablo nos dice de manera sencilla que el encontrarnos con la voluntad de Dios para nuestras vidas depende de lo que hay en nuestra mente.

La mente es la que no nos permite ver con claridad el camino, o la que nos resta a la hora de poder transcender en los buenos designios de Dios. Uno escucha hablar a alguien y podrá descubrir que es lo que piensa y porque está en el punto de frustración en el que se halla, por eso el Señor Jesús dijo: "De la abundancia del corazón habla la boca".

Alguien también dijo alguna vez: "Escucha a un hombre hablar y conocerás su carácter, de que pensamientos está hecho". Nuestro pensamiento siempre serán determinantes en el éxito o el fracaso que tendremos en el cumplimiento de los planes Divinos.

Efesios 1:17 para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, 1:18 alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos. Esta oración sentida hecha por Pablo por los Efesios determina algo muy similar a lo escrito en el versículo que hemos estado estudiando, el apóstol pide que la oscuridad que se halla en nuestra mente por causa de los pensamientos del mundo desaparezca con la revelación del conocimiento de Cristo y de esta manera podamos ver con claridad la esperanza a la que fuimos llamados y como nosotros somos su riqueza gloriosa.

Mateo 13:44 Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.

Hay quienes hemos vivido en el conformismo de los pensamientos de este mundo, en su mediocridad y la invitación que Dios nos hace es a abandonarlos y atrevernos a comprobar que su revelación nos llevara a ver y disfrutar la exuberancia de su gracia.

3. El renovar nuestro entendimiento siempre será nuestra decisión.


Romanos 12:2 Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.

Pablo deja claro a través de este tratado teológico que Dios no solo nos hizo santos, sino que nos dio la capacidad de exponernos a un proceso continuo de transformación a través de la renovación de nuestra mente, así que somos nosotros los que decidimos exponernos este proceso, en otras palabras el que no quiere cambiar es porque no quiere.

¿Sabía que usted puede estar honestamente engañado creyendo que lo que piensa es correcto cuando en realidad no lo es?

Mateo 7:16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 7:17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. 7:18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.

El fruto es el final de un proceso complejo que sufren las plantas, pero a través de él se puede saber con certeza qué clase de planta es, si buena o mala. ¿Sabía usted que por el fruto de su vida usted puede sopesar que tanto necesita renovar su mente?

¿Ha pensado en cambiar la semilla? El tiempo transcurre, la vida se pasa y hay quienes arrancamos este año creyendo que con él vendrían los resultados que tanto hemos anhelado y Pablo nos está diciendo: "La única manera de sufrir una transformación radical y contundente es renovando tu mente" ¿Estás dispuesto a hacerlo?

Conclusión

A veces nuestra visión no está bien y nos resistimos a la idea de usar gafas, pero una vez nos rendimos y decidimos hacernos el examen y descubrimos que necesitamos utilizar anteojos y empezamos a usarlos, nos damos cuenta que en realidad lo que veíamos no estaba ni lejos de verse en su plenitud. De la misma manera cuando Dios nos llama a renovar nuestra mente es porque espera que nuestros ojos se abran a poder descubrir y comprobar su buena voluntad, agradable y perfecta.
 
 
Pastor: David Bayuelo 
Enero 20 de 2019

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