Maduros de Mente

maduros de menteEscuchar audio de esta predica 1 Corintios 13:11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.
 
Corintio era una ciudad rica e importante en el istmo que separa el norte del sur de Grecia. El Apóstol Pablo pasó allí 18 meses durante su Segundo Viaje misionero y fundó allí una iglesia. Al terminar su visita, se marchó para compartir el evangelio en Éfeso, Jerusalén, Antioquía, y Galacia (Hechos 18:18-23). Después de su partida, el apóstol escribió una carta conocida como la "Carta severa", a los cristianos de esta congregación como lo describe 1 Corintios 5:9, alertándoles a; "no envolverse con los fornicarios", pero esta carta hasta la fecha se halla perdida.

Primera de Corintios es la respuesta a un informe enviado a Pablo por parte de la gente de una servidora llamada Cloé sobre los problemas que se estaban suscitando en la iglesia después de su partida, en particular por las divisiones que se estaban presentando y que dejaban al descubierto su poca madurez en la vida cristiana. En esta carta el apóstol Pablo responde a estos problemas por medio de la enseñanza apostólica.

A partir del capítulo ocho de esta epístola el apóstol se toma su tiempo para dar respuesta a diferentes temas que procuran el crecimiento espiritual de esta iglesia y la eliminación de toda división por la inmadurez que hasta ahora han mostrado. En capítulos 8-10, Pablo trató el tema de comer alimentos que se habían sacrificado a los ídolos. En capítulo 11, trató temas relacionados con el cubrirse la cabeza (vv. 2-16) y abusos relacionados con la Cena del Señor (vv. 17ff). En capítulos 12-14, Pablo se dirige al tema de los dones espirituales. En lugar de celebrar los dones concedidos a cada uno de ellos, los cristianos de corintios se han vuelto orgullosos de sus propios dones y arrogantes hacia los dones de los demás. Entonces, los dones espirituales se habían convertido en una fuerza divisora entre ellos (12:12:31).

Pablo concluye el capítulo 12 diciendo, "más aun yo os muestro un camino más excelente" (12:31b) – palabras que introducen lo que nos va a decir acerca del amor en capítulo 13. La mayor parte de eruditos concuerda en que la interrupción en el capítulo es desafortunada – "más aun yo os muestro un camino más excelente" verdaderamente debe ser el comienzo del capítulo 13 en lugar de ser el final de capítulo 12.

1. Mientras estemos en esta tierra debemos mantenernos en un proceso de renovación constante.

1 Corintios 13:11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; más cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.

Los Corintios habían ingresado a un terreno peligroso, el moverse de forma incorrecta en los dones revelados a través del Espíritu Santo los coloco en una posición de altives y suficiencia, llegando a descalificar a quienes según su criterio no eran tan espirituales como ellos, sin embargo, Pablo señala a través de esta carta lo que se había convertido en su punto ciego; "Su estado de inmadurez". Los miembros de esta iglesia habían parado de crecer producto de la falsa medida que se habían atribuido, al parecer su consideración estaba ligada a que sus dones tenían la capacidad de cubrir sus deficiencias de carácter, pero estás quedaban al descubierto al no hablar, pensar o juzgar como alguien renovado en el espíritu de su mente.

¿Ha descubierto usted alguna actitud infantil en su propia vida asociada con su forma de hablar, pensar, o juzgar? El peor bache en el que nos podemos hallar en nuestra vida cristiana es cuando nos otorgamos una medida superior a la que debemos tener.

Hablar está asociado con la manera en que anunciamos o damos a conocer algo, nuestra forma de hablar dejará al descubierto nuestro nivel de crecimiento en la Palabra de Dios. Esto no tiene que ver con la elocuencia sino con el peso de todo aquello que sale de nuestra boca. 1 Timoteo 1:3 Como te rogué que te quedases en Éfeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina, 1:4 ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora.

Pensar apunta a nuestras certezas, lo que debemos tener por cierto y sellado en nuestras mentes, sin fluctuaciones, porque sabemos que hace parte del pensamiento de Dios. Cuando hablamos de la necesidad de renovar el entendimiento no se trata de que lo que pensamos tiene que sufrir variaciones de manera constante, sino que todo el tiempo vamos en pos de encontrarnos con algo más en la Palabra del Señor que lleva nuestra vida a niveles más altos de madurez espiritual. Efesios 4:13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 4:14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, 4:15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,

Juzgar tiene que ver con cómo interpretamos la vida que Dios nos ha dado, para luego predicar con nuestras acciones. Si tenemos una mala interpretación, nuestra predicación también será errada. 1 Corintios 3:1 De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. 3:2 Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, 3:3 porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?

El pensar, hablar y juzgar debe permanecer en un proceso constante de renovación en las diferentes áreas de nuestra vida esto nos garantiza el que nos convirtamos en hijos de Dios maduros.

2. Debemos renovarnos constantemente porque hoy poseemos una visión parcial no total de la vida en Dios.


1 Corintios 13:9 Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; 13:10 más cuando venga lo perfecto (teleios), entonces lo que es en parte se acabará.

Pablo nos muestra dentro de este contesto que a pesar de que la sabiduría y la profecía son dones entregados por Dios, siguen siendo incompletos. Dios revela la necesidad de saber cómo cumplir sus propósitos, pero eso está limitado. La palabra perfecto (teleios) se puede traducir como "completo," "entero," "sin mancha," o "sin dividir." De nuevo Pablo piensa escatológicamente. Contrasta el teleios (que experimentaremos en el porvenir) con lo "parcial" (que experimentamos ahora). Cuando Cristo venga de nuevo para traernos plenamente el reino de Dios, no necesitaremos cosas como la predicación, que en este momento proporciona una revelación parcial. Entonces, las revelaciones parciales terminarán.

Juan 15:1 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. 15:2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.

Mientras tengamos una vida en esta tierra no podemos parar de crecer, ya que por más sabiduría que alcancemos la revelación de Dios jamás estará completa. Es un absurdo creer que en algún momento en este mundo nuestra medida ha llegado a la estatura de Cristo, que es nuestro único referente correcto. Con esta mente no transformada por completo y este cuerpo caído, no nos cabe aun la plenitud del conocimiento de Dios, no lo resistiríamos. Por eso no debemos caer en la arrogancia creer que llegamos a la medida correcta y por el contrario debe crecer en nosotros cada día la humildad que nos coloque en una posición de recibir con el corazón correcto la Palabra de Dios.

Filipenses 3:12 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. El hombre con un sin número de experiencias espirituales y que se halla a las puertas de partir de este mundo, mientras espera en una cárcel en Roma su juicio, nos está diciendo: "Que él no es perfecto y sigue en persiguiendo de la revelación".

"Ahora vemos por espejo (esoptron), en obscuridad; mas entonces veremos cara á cara" (v. 12a). De nuevo, Pablo contrasta lo que experimentamos en esta edad con lo que viviremos en el porvenir. La palabra esoptron puede significar "cristal" o "espejo." Es importante recordar que la gente de la época de Pablo no tenía los espejos de alta calidad que tenemos hoy. Estamos acostumbrados a mirarnos en el espejo y ver un reflejo exacto que nos revela como nos vemos. En los días de Pablo, sin embargo, los espejos generalmente estaban hechos de metal, y los reflejos que la gente veía no estaban tan claros. Ciertamente estos espejos no proveían el reflejo exacto al que estamos acostumbrados a ver en nuestras casas.

Cuando Pablo dice que vemos "por espejo en obscuridad," quiere decir que el entendimiento espiritual que tenemos ahora es solo un reflejo inexacto de lo que experimentaremos en el tiempo que está por venir. En esa nueva era no veremos en obscuridad, como en los espejos de baja calidad, sino cara a cara.

Esto puede entristecernos – pensar que ahora estamos tan limitados en nuestra visión espiritual. Sin embargo, nos ayudaría pensar de otra manera. En los momentos cuando la luz de repente nos ilumina espiritualmente, nos sentimos maravillados y alegres. Recordamos esos momentos, y persigámoslos de manera insaciable. Imagine, entonces, como será la edad que está por venir cuando Dios nos permita ver todo claramente. Seremos como las personas cuya vista queda de repente restaurada después de una operación de cataratas. Nuestra visión espiritual pasará de una imagen borrosa una perfectamente clara.

3. Para renovarnos y alcanzar la madurez debemos medirnos con la persona correcta.


1 Corintios 13:11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; más cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.

Sería posible leer este versículo como un regaño hacia los cristianos de corintios que no han dejado "lo que era de niño." Pero Pablo que regañarlos, desea contrastar el mundo que ellos conocían; el que experimentaban como criaturas espirituales, con el mundo que está por venir, el que experimentaran como gente completamente madura. Una vez que llegara una Nueva Era las cosas que les parecían importantes perderían completamente su importancia.

¿Cómo era la visión de los corintios? 1 Corintios 1:10 Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer. 1:11 Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay entre vosotros contiendas. 1:12 Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo.

Una acción que expresa inmadurez es medirnos con alguien más en esta tierra, si realmente creemos ser personas con un carácter definido parémonos frente al referente correcto: el Señor Jesús y así sabremos cual es nuestra verdadera estatura y estado de madurez. Revisemos nuestras acciones y establezcamos la concordancia que guardan con las del Señor. Imagínese a Jesús cambiando en sus estados, o haciendo berrinche, o bravo todo el tiempo por considerar que no le gusta algo.

¿Cómo somos renovados, cómo maduramos? Santiago 1:22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. 1:23 Porque si alguno es oidor de la Palabra, pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. 1:24 Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era.

¿Cuándo paramos de crecer? Efesios 4:13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

La edad cronológica no tiene nada que ver con la edad espiritual, las experiencias obtenidas en esta tierra no son las que nos otorgan la medida correcta de nuestro estado de madurez espiritual. Solo las experiencias con Dios a través de la Palabra tienen el poder suficiente para someternos a un proceso genuino de renovación, que nos transformara en personas maduras.

2 Corintios 4:16 Por tanto, no desmayamos; antes, aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.

Conclusión

Rasgos que nos permiten reconocer la inmadurez espiritual o falta de renovación en el entendimiento.

1. Compararse todo el tiempo con otras personas

2. Darse una medida superior a la que se debe tener por los dones y no por la fe.

3. Hablar, pensar o juzgar desde nuestro criterio y no desde la Palabra de Dios

4. Ser egocéntrico

5. Asumir comportamientos que produzcan división.

6. No amar a su hermano como la Palabra lo establece.

1 Corintios 13: 12 Ahora vemos todo de manera imperfecta, como reflejos desconcertantes, pero luego veremos todo con perfecta claridad. Todo lo que ahora conozco es parcial e incompleto, pero luego conoceré todo por completo, tal como Dios ya me conoce a mí completamente. NTV
 
 
Pastor: David Bayuelo 
Febrero 17 de 2019

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