El Dios de propósitos

El Dios de propósitosJuan 7:30 Entonces procuraban prenderle; pero ninguno le echó mano, porque aún no había llegado su hora.

Jesús se hallaba en Galilea y no quería andar en Judea porque los judíos procuraban matarle y sus hermanos quienes no creían en Él, le instigaban a que hiciese presencia con sus milagros en esa región, ya que pronto se celebraría la fiesta de los tabernáculos. Sin embargo el Señor conciente de la intención de sus detractores actuaria con prudencia, sobre todo con la idea en mente que aún no había llegado la hora de cumplir plenamente su propósito.
 
Los milagros hechos por Cristo en el día de reposo se habían convertido en el detonante y la justificación perfecta para tratar de quitarle la vida, ya que según ellos esto violentaba el cumplimiento de la ley. Pero lo que realmente estaba detrás de todo era la envidia que carcomía sus corazones y un falso celo por una grey que nos les pertenecía y que Dios les había entregado para que la guiaran al Cristo que ahora se hallaba frente a sus ojos.

Por estas razones, sumado a la reprensión continua de la cual eran objeto por sus actos de parte del Señor Jesús, el auge que había tomado su ministerio y la cantidad de adeptos que cada día ganaba el Mesías, su consideración era que debían cortarlo lo más pronto posible de la faz de la tierra, sin embargo esto nunca estuvo realmente a su alcance, porque aunque el Señor finalmente moriría en sus manos, el día y la hora estaban ya escritas habiendo sido determinadas por su Padre y exclusivamente para el cumplimiento de un propósito.

No solo Jesús, sino sus apóstoles y el mismísimo Pablo sufrieron diferentes circunstancias que los colocaron cara a cara con la muerte, sin embargo nada pudo determinar su partida de esta tierra, sino enteramente el cumplimiento final de sus propósitos.

1. Vivir sabiendo que fuimos llamados a cumplir un propósito nos aleja de todo temor.

Hechos 27:33 Cuando comenzó a amanecer, Pablo exhortaba a todos que comiesen, diciendo: Este es el decimocuarto día que veláis y permanecéis en ayunas, sin comer nada. 27:34 Por tanto, os ruego que comáis por vuestra salud; pues ni aun un cabello de la cabeza de ninguno de vosotros perecerá.

Pablo se encontraba preso en Jerusalén ya casi por dos años y al comparecer ante Festo el gobernador que remplazo a Félix quien no le soltó esperando recibir dinero por su libertad apelo al Cesar, así que ahora sería conducido a Italia bajo la estricta vigilancia de un centurión llamado Julio, pero dadas las condiciones adversas del clima les aconsejo que no zarparan del puerto, por los peligros que los llevarían a perder la nave, la carga e incluso sus pasajeros, pero su vigilante le dio más crédito al patrón y al piloto terminando en un aprieto que los dejo sin ninguna esperanza de salvarse por la inclemencia del mar. Ahora en medio de la dificultad y absoluta desesperanza, Dios envía a su ángel a Pablo quien le da la seguridad que ningún mal les acontecería ya que era necesario que él cumpliera su propósito llevando el evangelio a Roma. El apóstol fue un hombre que mostro una absoluta seguridad a pesar de la adversidad, la manera como termina hablándole a la tribulación asustada era producto de recordar que el Dios de propósito le había encomendado una misión que aún no había terminado.

Hechos 13:36 Porque a la verdad David, habiendo servido a su propia generación según la voluntad de Dios, durmió, y fue reunido con sus padres, y vio corrupción. David a través de su vida tuvo que enfrentar innumerables enemigos, desde osos, leones, gigantes, ejércitos enteros, al mismo rey de su nación, su hijo Absalón quien lo persiguió para quitarle la vida pero sin embargo de todo fue librado, él solo partió de este mundo el día en que su propósito culmino.

Los días difíciles nunca harán falta, pero la confianza en el Dios de propósitos nos mantendrá con la certeza que por muy oscura que sea la noche Él siempre hará que llegue un nuevo amanecer. Nuestra existencia nunca debe estar suscrita a la variación en las circunstancias, sino a la convicción de que Dios estableció un propósito para nuestras vidas y que el hará que se cumpla. Hoy uno ve que todo el tiempo las personas están muriendo por distintas causas, desde por amor, hasta de hambre misma, pero la Palabra nos dice: "Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová" (Salmos 34:19)

2. Ni la muerte tiene el suficiente poder para detener al Dios de propósito.

Hechos 2:22 Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis; 2:23 a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole; 2:24 al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella. Hechos 2: 24 pero Dios lo liberó de los terrores de la muerte y lo volvió a la vida, pues la muerte no pudo retenerlo bajo su dominio. (NTV)

La consecución completa del propósito que el Señor Jesús vino a cumplir en esta tierra se dio con su resurrección y lo que Pedro nos dice en su primer sermón después del derramamiento del Espíritu santo en el día de pentecostés; es que la muerte no tuvo el suficiente poder para detenerlo a la hora de completar su misión.

Desde que era un niño recuerdo haber escuchado a mi madre decir que solo la muerte no tenía solución y muchos guardamos una concepción como esta, de hecho solemos rendirnos frente a ella, incluso muchas veces le damos más crédito que al Dios de propósitos.

Juan 11:39 Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días. 11:40 Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?

Los judíos tenían la concepción por su tradición que una persona podía resucitar solo hasta el tercer día de muerto, el Señor a pesar del amor que guardaba por su amigo aparece hasta el cuarto día procurando mostrarle a los presentes que la muerte no estaba por encima del poder del Dios de propósitos.

Juan 12:9 Gran multitud de los judíos supieron entonces que él estaba allí, y vinieron, no solamente por causa de Jesús, sino también para ver a Lázaro, a quien había resucitado de los muertos. 12:10 Pero los principales sacerdotes acordaron dar muerte también a Lázaro, 12:11 porque a causa de él muchos de los judíos se apartaban y creían en Jesús.

Cada victoria en medio de la adversidad es una manera de librar una batalla en la que terminamos siendo vencedores de la muerte misma. Cada cosa que procura vulnerarnos tiene por objetivo derribar el propósito para el cual fuimos establecidos en esta tierra, nuestra credulidad en el Dios de propósitos es fundamental para llegar hasta el final.

Juan 19:10 Entonces le dijo Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para crucificarte, y que tengo autoridad para soltarte? 19:11 Respondió Jesús: Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dada de arriba; por tanto, el que a ti me ha entregado, mayor pecado tiene.

3. Perseverar en nuestro propósito es perseverar en el Dios de propósitos.

Juan 9:51 Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén.

Todo se confabularía para que el Señor no alcanzara el cumplimiento de su propósito, incluso unas horas antes de ser apresado para ser llevado a la cruz su ser completo entraría en una batalla de la cual Él finalmente saldría vencedor con la ayuda de su Padre.

Mateo 16:22 Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. 16:23 Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.

Hechos 21:10 Y permaneciendo nosotros allí algunos días, descendió de Judea un profeta llamado Agabo, 21:11 quien viniendo a vernos, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al varón de quien es este cinto, y le entregarán en manos de los gentiles. 21:12 Al oír esto, le rogamos nosotros y los de aquel lugar, que no subiese a Jerusalén. 21:13 Entonces Pablo respondió: ¿Qué hacéis llorando y quebrantándome el corazón? Porque yo estoy dispuesto no sólo a ser atado, más aun a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús. 21:14 Y como no le pudimos persuadir, desistimos, diciendo: Hágase la voluntad del Señor. Al igual que el Señor Jesús Pablo se afirmaría en su propósito indistintamente de los caminos difíciles que tuviese que transitar, él sin duda tendría la plena convicción que Dios lo conduciría a cumplir lo que un día había determinado para su vida.

Si no se tiene un propósito de Dios en esta tierra, no se tiene un sendero por el cual transitar y mucho menos uno en el cual afirmarnos. Persigue descubrirlo, transita en él, persevera y tendrás un ancla que no es más que el mismísimo Dios de propósitos.

Conclusión

El tener una vida gozosa es el producto de vivir para el propósito de Dios, a su manera, a su tiempo y para su gloria.

¿Que implica vivir para el Dios de propósitos?

Implica en primer lugar que: mi búsqueda número uno es por el Reino de Dios y su justicia y las demás cosas se añadirán.

En segundo lugar: implica el ajuste de todas mis expectativas, sueños y ambiciones para darle paso a la voluntad de Dios.

En tercer lugar implica abandonar esta vida egoísta, centrada en mí mismo, materialista, hedonista, productor de gozo para mí, de disfrute para mí, para abrazar una vida espiritual centrada en lo que es la vida venidera.

Te das cuenta el rol monumental que juega, conocer, abrazar, vivir el propósito de Dios para nuestras vidas.

Cuando yo conozco el propósito de Dios para mi vida, conozco mis responsabilidades y si conozco mis responsabilidades podré ordenar mi vida de mejor manera, conociendo mis responsabilidades me ordenare a través de prioridades. Muchas de las ansiedades que experimentamos es porque vivimos fuera de las prioridades.

Sé que muchas veces vivimos con la idea que si me dedico al cumplimiento de los propósitos Divinos, mis sueños, mis anhelos y mis necesidades quedaran aplazadas, pero si nos encargamos del propósito que Dios nos ha asignado Él nos proveerá todas estas cosas.
 
Pastor: David Bayuelo 
Marzo 29 de 2019

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