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Así Peleo Mis Batallas

Asi peleo mis batallasEscuchar audio de esta predica Efesios 6:10-11: Por lo demás, hermanos míos fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza/busquen su fuerza en el Señor/.Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.
 
Si hay algo que como creyente debemos estar conciente es que cada día nos encontramos en conflicto con el enemigo, es una guerra dada entre dos reinos; el reino de luz y el reino de la oscuridad, por lo tanto, no debemos darnos el lujo de ser indiferente y mucho menos el ser neutrales, es lo que llamamos una batalla espiritual, es un mensaje de alerta, de advertencia, pero también es un llamado de ánimo porque cuando nacemos de nuevo, nacemos para ganar, para vivir una vida en victoria, vamos de triunfo en triunfo y de victoria en victoria en Cristo.

Esta es una batalla real, pero tenemos de nuestro lado a un Dios más grande que nuestro enemigo –una batalla que Él ya venció- y desde esta perspectiva es que peleo mis batallas.

El no tener claro el cómo debe ser nuestro caminar en Cristo, es lo que nos lleva a decidir entre dos vías peligrosas en cuanto a la batalla espiritual. Por un lado dándole un poder al enemigo que no tiene, y negando nuestra responsabilidad, El otro es ignorar la realidad de una batalla espiritual en medio de la cual estamos, con un adversario que anda como león rugiente buscando devorarnos (1 P.5:8-9).

Es por esto que Pablo en la carta a los Efesios en el capítulo 6:10-11 nos dice: Por lo demás, hermanos míos fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza/busquen su fuerza en el Señor/.Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

1. Establecer una diferencia entre el concepto de guerra y batalla.


Guerra: Conflicto entre dos reinos que es decisivo y determinante, en la guerra se decidió y determinó un ganador y un perdedor, Cristo obtuvo la victoria, el diablo fue derrotado.

Batalla: Conflicto entre dos reinos que no es decisivo ni determinante; en la batalla no se va a decidir un ganador o un perdedor eso ya se decidió en la guerra. Por lo tanto, la batalla que libramos no es a la ofensiva, sino a la defensiva, es decir: no peleo con el diablo para quitarle algo, peleo, es para no dejarme quitar lo que Cristo me ha entregado. La guerra es tan decisiva y determinante que en un supuesto que el diablo me logre ganar mil batallas, desde el punto de vista posicional todavía estoy en victoria, porque mi victoria como posición no la obtuve en la batalla, se obtuvo en la guerra que Cristo libró.

Nosotros no buscamos victoria, estamos en victoria. Un cristiano que ande buscando victoria es porque tiene un punto de derrota.

Nosotros no buscamos posición sabemos que somos, que tenemos y que podemos en Cristo.

¿QUÉ SOMOS? Real sacerdocio, nación santa, pueblo escogido por Dios, templo y morada del Espíritu Santo, cabeza y no cola, estamos tan bendecidos que estamos sentados a la diestra del Padre juntamente con Cristo Jesús.

¿QUÉ TENEMOS? Poder, dominio, autoridad, fuerza y señorío sobre: el diablo, los demonios, el mundo, la miseria, la enfermedad, la derrota, el pecado, el infierno, el fracaso; vendrán por un camino contra mí y por siete huirán de mí, caerán a mi lado mil y a mi diestra diez mil, más a mí no me tocarán, ningún arma forjada prosperará en mi contra, condenaré toda lengua que se levante en contra de mí, en Jehová hollaré serpientes y escorpiones, por lo cual estoy seguro de que ni la vida, ni la muerte, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada me podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor Nuestro.

¿QUÉ PODEMOS? Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece.

No buscamos posición porque sabemos cuál es nuestro legado, nuestra herencia, nuestros beneficios, nuestros privilegios, nuestros derechos. Un cristiano que tenga complejo de inferioridad, auto depreciación, y baja estima no puede enfrentar la batalla y menos podrá librarla.

De esto se trata nuestro caminar en Cristo, de vivir por lo que soy, expresado en mi carácter, conducta, propósito, de aquel que ha entendido su riqueza espiritual, imitando a Cristo en todo. Es a lo que Pablo nos invita por medio de esta carta a los Efesios a crecer, a caminar y a pelear la batalla espiritual en fe.

Partiendo del concepto que es batalla espiritual y no guerra, ¿cómo asumo mi responsabilidad? El Apóstol Pablo nos da la clave en el versículo 10: Por lo demás, hermanos míos fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza/busquen su fuerza en el Señor.

2. Asumo mi responsabilidad en fortalecerme en el poder de su fuerza.


Esta batalla es un conflicto espiritual, por lo tanto, nuestras armas son espirituales, nuestro enemigo es espiritual y nosotros somos espirituales. Cuando Pablo nos dice que nos fortalezcamos en el poder de la fuerza en el Señor lo que nos dice es deja de lado todo aquello que planeas en tus propias capacidades, con tus propios recursos y manera de hacer las cosas de manera que lleguemos ante Él como seres incapaces, reconociendo que somos impotentes en nosotros mismos y como nosotros mismos, es un despojarnos de nosotros mismos para revestirnos de su plenitud en Cristo.

1Sa.30:6-8: Y David estaba muy angustiado porque la gente hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba amargado[e], cada uno a causa de sus hijos y de sus hijas. Más David se fortaleció en el SEÑOR su Dios. 7 Entonces dijo David al sacerdote Abiatar, hijo de Ahimelec: Te ruego que me traigas el efod. Y Abiatar llevó el efod a David. 8 Y David consultó al SEÑOR, diciendo: ¿Perseguiré a esta banda? ¿Podré alcanzarlos? Y Él le respondió: Persíguelos, porque de cierto los alcanzarás y sin duda rescatarás a todos.

La historia habla acerca de que David y sus hombres, quienes de regreso en la ciudad de Siclag se encuentran con un panorama desolador, habían salido a la guerra y cuando llegan todas sus familias habían sido llevadas cautivas, salía humo de la ciudad y se llenan de temor, no saben qué hacer y en el miedo hablan de matar a David por lo sucedido.

David se fortaleció en Jehová, él se aferró de Dios sin importarle las circunstancias, él dijo: ¡"Señor no te voy a dejar hasta que tu no me digas que hacer"! y es la misma actitud que nosotros debemos tener en nuestra vida diaria.

FORTALECER: en su palabra original significa "sasac", que quiere decir agarrarse de o aferrarse de algo.

Cada uno se aferra o permanece en lo que realmente creemos que nos da vida, Cristo es nuestra Vid y permanecer en Él es una cuestión de vida o muerte. Separados de Él nada podemos hacer Jn.15:15.

Enfrentarnos al enemigo en nuestro orgullo y autosuficiencia nos acaba, pero dependientes del Señor en una actitud de humillación el enemigo huirá de nosotros, así de fácil, Stgo.4:7: Someteos, pues a Dios resistid al diablo y huirá de vosotros.

Antes que Jesús fuera a la cruz les dijo a sus discípulos que les enviaría otro Ayudador, hasta ese momento ellos dependían de Él para todo; ahora tendrían que aprender a depender de Él para todo sin que Él estuviera físicamente presente, es por esto que deja al Espíritu Santo para que vivieran recordando, creyendo, amando y confiando todo en Él porque su Espíritu les recordaría todas las cosas. Entrarían a una nueva dimensión más profunda en su devoción; caminarían por fe y no por vista en maneras que se verían necias y débiles para el mundo, de no hacerlo, se secarían y morirían.

2 Co.5:7: Pues vivimos por lo que creemos y no por lo que vemos.

Al igual que los discípulos Cristo sabía que no podríamos cumplir sus mandamientos por nuestra propia cuenta. Sin la ayuda del Espíritu, no seríamos capaces de vivir vidas consagradas. Hech.1.8: pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.

PODER: "dúnamis" El Espíritu Santo además de enseñarnos, de guiarnos, de recordarnos, nos da poder: Su fortaleza nos permite lograr lo que sea que Él nos llame a hacer y nos equipa en cada aspecto de la vida y este poder de Dios es lo que Pablo apunta en su carta a los Efesios

Efesios 1.19: y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza,

20 La cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales.

6:10: Por lo demás, hermanos míos fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza/busquen su fuerza en el Señor/.

Pablo lo que nos dice en estos versículos es "permitan a Dios que los llene de su poder", o, Permitan ser hechos fuertes por el Poder de su Poder".

La imagen aquí no es la de un atleta que ha logrado más fuerza por haber hecho flexiones, extensiones y levantando pesas. Tales atletas serán fuertes por sus propios esfuerzos. ¡No! Los creyentes que son fuertes se vuelven así porque reciben, literalmente, la fuerza de Dios le están permitiendo a Dios llenarlos de poder con su fuerza y su poder.

Este poder de Dios nos capacita para enfrentar nuestros procesos y situaciones y poder salir victoriosos. ¡Tú problema jamás será más fuerte que el poder que cargas dentro! Tu inseguridad, tu depresión, tu tristeza podrá tocarte por uno momentos, pero no podrá derrotarte.

Por eso, la Palabra dice que somos más que vencedores por medio de Cristo (Ro.8:28-29). Si el poder de la resurrección opera en nosotros no hay situación que nos dé por muerto. No estamos vencidos eso es a lo que Pablo apunta es que no nos veamos como débiles, como que no podemos, como que no importa si fracasamos mientras hallamos hecho la oración de fe tenemos un pase seguro al cielo, No rotundo. Pablo entendía que la vida Cristiana es una batalla: "confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe. La Biblia no dice que se nos dio un espíritu de huida, sino de poder, autoridad y dominio propio. La victoria de Cristo sobre la muerte te energizó. Por eso los creyentes no debemos estar caminando cabizbajos y sin ánimo su Poder nos empodera ya que en Cristo somos más que vencedores, por lo tanto, nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma. He.10:39

Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída y para presentaros sin mancha en presencia de su gloria con gran alegría, Judas.24

Hubo un tiempo en el pueblo Israelita que los exiliados regresan a Jerusalén por orden de Ciro bajo la dirección de Zorobabel (gobernador) y de Josué (sacerdote) y la tarea a completar era la reconstrucción y limpieza del templo a lo que se levanta la oposición para detener la labor; la obra se detiene por un tiempo y el desánimo se había tomado a los trabajadores Fue en este tiempo el Señor mostró al profeta Zacarías una visión de algo que nunca había visto antes, un candelero que estaba conectado directamente a un olivo, uno a la izquierda y el otro a la derecha. El Señor estaba mostrando al profeta que sería el Señor mismo quien proveería el aceite para que las lámparas continuaran ardiendo el aceite, la lámpara es tipo de la Unción, del Espíritu Santo.

Zac.4:6-7 Entonces respondió y me habló diciendo: ésta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos. ¿Quién eres tú, oh gran monte? Delante de Zorobabel serás reducido a llanura; él sacará la primera piedra con aclamaciones de: Gracia, gracia a ella.

Lo que Dios le estaba diciendo a Zorobabel por medio del profeta Zacarías es que la tarea no podrá llevarse a cabo utilizando la fuerza de un ejército ni mediante el poder muscular o la resistencia física de los trabajadores sino con su Espíritu, dice el Señor, en otras palabras; llénate de mí poder, depende completamente de mí y terminaras la obra, mí poder te perfecciona en tu debilidad, porque cuando se culmine la obra todos reconocerán que no fue resultado de esfuerzo humano, sino de mí Gracia, Yo Soy el que quito los montes, el obstáculo en tu vida, todo lo que comienzo lo termino triunfante sí dependes de mí.

CONCLUSION:

Todo lo que necesitamos para vivir la vida cristiana nos ha sido dado si dependemos de Él para utilizar libremente los recursos del Espíritu Santo para que así podamos librar batallas de manera triunfante.
 
Pastora: Myriam Vargas
Junio 23 de 2019

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