Cobardes

CobardesEscuchar audio de esta predica 1 Samuel 17:23 Mientras él hablaba con ellos, he aquí que aquel paladín que se ponía en medio de los dos campamentos, que se llamaba Goliat, el filisteo de Gat, salió de entre las filas de los filisteos y habló las mismas palabras, y las oyó David. 17:24 Y todos los varones de Israel que veían aquel hombre huían de su presencia, y tenían gran temor.
 
Durante cuarenta días el ejército de los filisteos desafió a Israel y su rey en cabeza de su más grande paladín Goliat, él salía por la mañana y por la tarde por delante de los otros hombres y daba voces que llenaban de temor el corazón de los israelitas. Todos se hallaban paralizados y al parecer no había ni uno solo que estuviera dispuesto a destrabar la batalla.

Todos los llamados a la guerra por el rey Saúl se colocaban en orden de pelea cada día, pero ninguno se atrevía a romper con la formación a pesar de los beneficios que habían sido establecidos para quien tuviera la osadía de pelear con el filisteo que los humillaba, pero una mañana David quien había sido enviado por su padre para que le llevara informe de cómo estaban sus hermanos, llego en el preciso momento en que Goliat gritaba improperios contra Dios y su ejército y ofendido lanzo palabras que desafiaban a su contendor y que llegarían a oídos de su rey: "¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?"

David un pastor de ovejas desconocido y menospreciado sería el único valiente que se atrevería a romper con una formación que expreso todo el tiempo respeto y temor por un enemigo inferior frente a la fuerza y poder de su Dios. El más pequeño de todos los hijos de su casa haría un reconocimiento extraordinario de la fuente de la que provenían las victorias y esto rendiría prontamente sus frutos, ya que terminaría en su mano con la cabeza de su enemigo y las recompensas dadas por el rey a quien se atreviera vencerlo.

Cuando hablamos de renovación tenemos que saber que esta requiere del abandono de toda conformismo en medio de la cobardía, porque solo los valientes podrán encontrarse con la victoria que ya nos fue dada en Cristo, solo los que reconocen que en Dios está el poder suficiente para nuestra transformación saldremos de nuestra zona de confort para traspasar la línea y poseer lo que ya es nuestro.

1. Cobardía es aprender a convivir bajo una falsa prudencia.

1 Samuel 17:10 Y añadió el filisteo: Hoy yo he desafiado al campamento de Israel; dadme un hombre que pelee conmigo. 17:11 Oyendo Saúl y todo Israel estas palabras del filisteo, se turbaron y tuvieron gran miedo.

Dios había sentenciado la victoria para su pueblo, con toda seguridad su poder sería suficiente una y otra vez para que vencieran a sus enemigos, sin embargo se dejaron invadir por un espíritu de temor que los limitaba y no les permitiría ir por más, establecieron una falsa prudencia que los detenía frente al cumplimiento de sus propósitos. Durante cuarenta días, de mañana y de tarde permitieron que la voz de su enemigo se levantara por encima de la voz de Dios y cuando permitimos que esto pasé la cobardía llenara nuestro corazón. Con seguridad ningún hombre, incluyendo al rey admitiría que lo que sentían era físico miedo, pero esto era lo que realmente llenaba sus corazones. Ellos le permitieron la humillación a su enemigo el que los mantuviera postrados y escondidos.

Lucas 8:43 Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años, y que había gastado en médicos todo cuanto tenía, y por ninguno había podido ser curada, 8:44 se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; y al instante se detuvo el flujo de su sangre.

Lucas y otros evangelistas nos relatan la historia de esta mujer que por encima de las normas religiosas e incluso a riesgo de perder su preciada vida, tomo la decisión de salir de la esclavitud de un enemigo que con toda seguridad la conduciría hasta la muerte, ella asumió con valentía el tener que enfrentar la consecuencia de su acción, pero esto la llevaría incluso a cosechar más de aquello que era su deseo.

Hay quienes nos hemos acostumbrado a vivir bajo una falsa prudencia, esto no es una invitación a hacer acciones temerarias que se hallan fuera de la voluntad de Dios, sino a asumir que es el tiempo de salir de nuestra falsa prudencia e ir por más, es tiempo de traspasar la línea que nos separa de las bendiciones que fueron constituidas a través de Cristo a nuestro favor, es tiempo de romper con todo pensamiento que nos mantiene esclavos en cualquier condición diferente a la voluntad de nuestro Padre.

Hay quienes decimos: "¿Qué puedo hacer si esto es lo que Dios determino?, yo creo que hay que seguir esperando porque seguro no es el tiempo, pero con que voy a hacerlo" Y lo que no reconocemos es que nuestro corazón está lleno de temor, de miedo, de cobardía, y el reconocerlo puede ser el principio de una renovación profunda en nuestra vida.

Jesús dijo en Mateo 16:25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.

2. Cobardía es llegar hasta donde nuestra capacidad nos lo permite.

1 Samuel 17:44 Dijo luego el filisteo a David: Ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo.

17:45 Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. 17:46 Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel.

El gigante al igual que los demás veían a David con menosprecio, todo parecía otorgarle una ventaja absoluta a su contendor, la medida de su capacidad no lo colocaba en la mejor posición, pero solo él tenía claro que no sería su fuerza, ni su prudencia, ni su capacidad la que lo conduciría a la victoria. Aquí se halla el meollo del asunto, porque el rey quien estaba pensando en que este diminuto hombre sería una entretención para el filisteo hizo que se colocara sus vestiduras, pero David dejaría de lado lo que representaba la limitada capacidad humana para recordar que quien lo había hecho siempre más que vencedor era el Dios que él había conocido en medio del cuidoso de sus ovejas.

1 Samuel 17:38 Y Saúl vistió a David con sus ropas, y puso sobre su cabeza un casco de bronce, y le armó de coraza.

17:39 Y ciñó David su espada sobre sus vestidos, y probó a andar, porque nunca había hecho la prueba. Y dijo David a Saúl: Yo no puedo andar con esto, porque nunca lo practiqué. Y David echó de sí aquellas cosas. Esto es renovación, a muchos nos gusta caminar sobre seguro y si deseamos ir por más en nuestras vidas no podemos anclarnos a nuestras posibilidades limitadas debemos despojarnos de todo eso, porque nuestra verdadera seguridad está en el poder ilimitado de Dios.

¿Es usted de los que piensa que las cosas en la vida se resuelven con dinero, con influencia, con intelectualidad? Eso es cobardía.

3. Cobardía es saber a qué tenemos derecho y no reclamarlo por miedo.

1 Samuel 17:25 Y cada uno de los de Israel decía: ¿No habéis visto aquel hombre que ha salido? Él se adelanta para provocar a Israel. Al que le venciere, el rey le enriquecerá con grandes riquezas, y le dará su hija, y eximirá de tributos a la casa de su padre en Israel.

David era un muchacho intrépido, llega al campo de batalla, escucha lo que su enemigo grita y de inmediato pregunta que recompensa hay para el que lo venciere, todos sabían que había detrás de un acto de valentía como este, pero ninguno se atrevía a ir por ellas. Ya eran cuarenta días desde que el decreto del rey estaba colgado y ninguno se había sido capaz de ir por más.

Desde cuando están las bendiciones de Dios frente a nuestros ojos, la hemos escuchado, hemos sido testigos que se han cumplido en la vida de otros, pero nosotros hemos actuado con absoluta reserva. David actuó con violencia y las escrituras por boca del Señor Jesús nos dicen que: el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

El Reino de los cielos representan todas esas riquezas en gloria que nos fueron otorgadas en Cristo Jesús, pero solo los que actúen con violencia las obtendrán, esto nos llama a ser más agresivos, a salir del conformismo, o la comodidad.

Alguien que decide renovar su vida no puede ser cobarde, hay cosas que se van a poner en juego, pero dejando de lado todo temor marcharemos por más. Nehemías 6:8 Entonces envié yo a decirle: No hay tal cosa como dices, sino que de tu corazón tú lo inventas. 6:9 Porque todos ellos nos amedrentaban, diciendo: Se debilitarán las manos de ellos en la obra, y no será terminada. Ahora, pues, oh Dios, fortalece tú mis manos.

Hay quienes poseemos el conocimiento de lo que Jesús conquisto para nosotros pero no nos atrevemos a ir por su revelación. Concebimos el convivir con cosas que necesitan ser renovadas y no hacemos nada al respecto.

1 Samuel 17:16 Venía, pues, aquel filisteo por la mañana y por la tarde, y así lo hizo durante cuarenta días. ¿Hace cuánto hemos padecido por una enfermedad, o por una necesidad, o con algún pecado y no hemos hecho nada sabiendo que Dios ya hizo lo necesario para librarnos de nuestro enemigo? ¿Cuál es el nombre de tu Goliat?

Conclusión

2 Timoteo 1:7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
 
Pastor: David Bayuelo
Julio 14 de 2019

Comunidad Cristiana el Camino de Bogotá
Calle 98 No. 69 - 64 La Floresta - Teléfono: (57) (1) 358 67 27 - Bogotá D.C. (Colombia) - Powered by Ingeniero José Barrios Meléndez.