Renovando Nuestra Adoración

renovando nuestra adoracionEscuchar audio de esta predica Juan 4:23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. 4:24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.
 
Para los judíos y los samaritanos como la mujer de este relato, el pensar en adorar a alguna deidad se resumía en las manifestaciones externas que podían ofrecer; subir un monte, guardar algún día de la semana, cumplir con ritos, ofrecer algún tipo de sacrificio, pero cuando estamos hablando del Dios verdadero, sus ojos están puestos no tanto en la acción que también es importante, como en la fuente de esa manifestación, ya que Él siempre a estado muy pendiente del corazón del hombre.

Es interesante leer el relato que se halla en Lucas capítulo 21 de los versículos 1 al 4, donde el Señor Jesús se detiene a observar la ofrenda que traen los ricos que vienen al templo y la de una viuda muy pobre y el calificativo que les da a pesar de lo abundante o escaza que podía ser. Él habla de que los más afortunados dieron de sus sobras, pero la mujer en una pobreza extrema dio todo lo que tenía. ¿Y cómo pudo ver esto? Porque sus ojos no estaban puestos en la manifestación externa, sino en la fuente de la que fluía su adoración.

Los hombres respondemos a la imposibilidad de calificar correctamente la adoración de otros por lo que nuestros ojos naturales alcanzan a ver, pero Dios va más allá, Él puede explorar hasta en nuestros pensamientos más íntimos, en las zonas más ocultas de nuestro ser y claramente nuestras motivaciones no están fuera de su alcance, así que no hay manera de engañarle, o de sorprenderle, nuestro Señor conoce cuál es el motor de cada acción, por tanto ofrecer una adoración genuina se resume en poder vivir en la Verdad. (Lucas 18:10 Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. 18:11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; 18:12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. 18:13 Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. 18:14 Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido).

Jesús dijo en Mateo 15:8 refiriéndose a la nación judía: "Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí". Y les muestra la razón para llegar a esta conclusión, quienes se ufanaban de una adoración correcta, no enseñaban la verdad, enseñaban mandamientos de hombres, vivían con una fachada, sosteniendo todo el tiempo una mentira, ellos no tomaban en cuenta que lo que no es genuino jamás sería contabilizado para su bien en el cielo.

1. La renovación llega cuando dejamos que el Señor revise la autenticidad de nuestra adoración.


Juan 4:16 Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá. 4:17 Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; 4:18 porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad. 4:19 Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta.

Parte de la conversación del Señor Jesús con la mujer samaritana está enmarcada en desnudar su corazón, Él le mostró lo que realmente era su vida, no lo aparente, no lo que sus manifestaciones externas querían mostrar, no lo que no era evidente ni siquiera para ella, (porque hay quienes tenemos una imagen muy distinta de nosotros mismos de la que Dios tiene), sino lo que se escondía detrás de sus acciones religiosas, Jesús le dejo ver la verdadera motivación y contaminación de su corazón.

El Señor procuró conducirla a la verdadera adoración y para eso era necesario despertar su conciencia de pecado, como quien abre la llaga para poder aplicar el remedio. Jesús en medio de la sutileza de la conversación obtiene una primera respuesta: "No tengo marido", cuan astutamente la mujer pretende evadirse de la convicción de pecado bajo este pretexto, sin percatarse que inconscientemente, estaba declarando su verdadero estado de concubinato. Ella no podría adivinar ni de lejos la respuesta que el Señor le iba a dar: "Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad". Su respuesta para negar la condición en que se hallaba, Jesús se lo interpreta como una declaración de la verdad y una confesión abierta de su pecado.

Esto es lo que Cristo hizo y sigue haciendo por nosotros para que podamos llegar a ofrecerle una verdadera adoración, Él dejó al descubierto nuestra maldad, nuestro pecado, la verdad de nuestro corazón, pero aun en el proceso de santificación en el que hoy nos hallamos, el continua actuando de la misma manera a través de su Espíritu. (se siente confrontado muchas veces por la palabra, Él está purificando nuestra adoración)

Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta. Lo que hace con esta frase es admitir que lo que Él le dice es verdad y tampoco se molesta por lo que le escucha al haberle puesto el dedo en la llaga, como a muchos les suele suceder. De la misma manera a nosotros nos corresponde hacer un reconocimiento de lo que Él nos muestra, una confesión que nos permita limpiarnos de toda maldad y así fluir en una adoración pura, sincera, genuina para con nuestro Dios.

1 Samuel 12:7 Entonces dijo Natán a David: Tú eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Yo te ungí por rey sobre Israel, y te libré de la mano de Saúl, 12:8 y te di la casa de tu señor, y las mujeres de tu señor en tu seno; además te di la casa de Israel y de Judá; y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más. 12:9 ¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Urías heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada de los hijos de Amón.

Salmos 51:1 Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. 51:2 Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado.51:3 Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí. 51:4 Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos; Para que seas reconocido justo en tu palabra, Y tenido por puro en tu juicio. Así se renueva nuestra adoración.

2. La renovación de nuestra adoración llega cuando conocemos la verdad.

Juan 4:20 Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. 4:21 Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.

A partir de aquí esta mujer manifiesta una genuina intención de conocer la verdad, ella desea quitarse los vestidos de religiosidad que ocultaban su pecado, para revestirse con una genuina adoración y el Señor Jesús es el único que le puede ofrecer el verdadero conocimiento.

Al no hallar en el pentateuco el lugar que Dios iba a escoger para que posteriormente se le rindiese culto, los samaritanos se creían libres de establecer un sitio para adorarle que no fuese la capital de Judea. Ahora Jesús le responde a su inquietud; "Que se acerca una época donde estas minucias y diferencia sobre los lugares de culto van a ser de poca importancia, pues Dios no está vinculado a un lugar determinado, por ser Espíritu omnipresente". Pero en cuanto al estado actual de cosas, Jesús no deja lugar a dudas: "Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos." Cristo se refiere a que por ahora, el único culto legítimo es el de los judíos en el templo de Jerusalén, puesto que de Judá había de surgir el salvador. Así que los samaritanos estaban en un error, con lo que vemos que la ignorancia, en vez de ser la madre de la verdadera devoción como algunos creen, termina siendo su verdugo. (¿Ha escuchado a personas decir que no importa la religión, sino su devoción a algo? ¡Pues sí importa!)

Quienes alcanzan el correcto conocimiento por la gracia Divina de como ofrecer una adoración verdadera, esta les resultara placentera, y a Dios le será aceptable, puesto que saben lo que adoran y adoran lo que saben.

1 Reyes 18:30 Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se le acercó; y él arregló el altar de Jehová que estaba arruinado.

Israel habían abandonado su adoración a Dios, dándole paso a una ferviente devoción por Baal y la Diosa Asera, y el profeta Elías sería llamado a restaurar la verdadera adoración y la comprobación de que esta era genuina seria que el Señor solo se manifestaría en el altar que le causara complacencia. No puede ser cualquier clase de adoración la que ofrecemos a Dios, sino la que exclusivamente está reservada para Él, la que Él ha determinado como verdadera por su Palabra. Es por esto que la vida de un hijo de Dios no puede ser el producto de su prudencia, sino el producto de la absoluta sujeción a la voluntad Divina.

Debemos procurar la renovación de nuestra mente por su palabra para conocer la verdad, para comprobar la plenitud de su voluntad y así ofrecerle la adoración que el merece.

3. La renovación de nuestra adoración está ligada al estado interior del corazón y la mente de los que adoran.

Juan 4:23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.

Jesús le anuncia a la mujer samaritana el cambio revolucionario que en materia de adoración se iba a llevar a cabo: "Llego la hora, y la hora es"; es decir, ya estamos en esa hora, ha llegado el día perfecto, la hora de la verdad completa. El énfasis del Señor se carga sobre el estado interior del corazón y de la mente de los que adoran. No solo nos debe interesar saber, cual es el verdadero objeto de nuestra adoración, sino la manera correcta de llevarla a cabo, esto es lo que Jesús le declara a la samaritana.

¿En qué consistía este cambio? En que "Los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad" "En espíritu", es decir, en el interior, desde la esencia misma de la nueva creatura en que nos constituiríamos al convertirnos en hijos de Dios, desde la nueva naturaleza producto del nuevo nacimiento, desde la pureza del corazón lavado por la sangre de Cristo. Todo esto contrastaba con el cumplimiento externo de las obras de la ley, ya que el más cercano a ellas por más que se esforzara tenía un corazón contaminado por el pecado; "En verdad", habla de la concordancia entre nuestras motivaciones y nuestras acciones, esto era imposible en la vida de cualquier hombre antes de que Cristo muriera en la cruz, por esto Dios diría por boca del profeta Isaías: "Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí".

Después del cambio radical establecido a través del sacrificio de Cristo, ósea después de llegada la hora a la que se refiere el Señor en este pasaje, todos los que le entregamos nuestra vida tenemos la potestad de ejercer una adoración en Espíritu y en verdad, antes de Cristo era imposible, pero Él por su gracia lo hizo posible. Tu y yo en medio de la libertad que Dios nos , podemos escoger que clase de adoración le ofrecemos, sino una en espíritu y en verdad o una falseada. Esta opción no la tiene los que aún tienen una vida esclava del pecado, ellos jamás podrán entregar una verdadera adoración.

Isaías 64: 6 Todos nosotros somos como el inmundo, y como trapo de inmundicia todas nuestras obras justas; todos nos marchitamos como una hoja, y nuestras iniquidades, como el viento, nos arrastran. LBLA

No se puede tener así mismo por adorador en espíritu y en verdad, quien no ajusta su conducta, a las enseñanzas y normas del evangelio. La Palabra nos deja ver que tales adoradores no abundan mucho, también es esto la puerta de la adoración es estrecha, sin embargo no hay otra adoración que sea aceptable a Dios: "porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren"; es decir esta es la clase de adoradores que el Padre desea encontrar.

Conclusión

Juan 4:25 Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas. 4:26 Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo. 4:27 En esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o, ¿Qué hablas con ella?

4:28 Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres: 4:29 Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo? 4:30 Entonces salieron de la ciudad, y vinieron a él.

Esta mujer descubrió la adoración genuina y con ella una renovación completa de su vida, ella dejo el cántaro con que saciaba su sed para sobre vivir, por la fuente de vida eterna.

Los resultados en nuestras vidas son producto de la calidad de nuestra adoración.

Hay quienes nos frustramos por lo que recibimos, pero delante de Dios es imposible falsear nuestra adoración, no podemos tener expectativa de un resultado diferente a lo que hemos estado ofreciendo.

No podemos fracasar una y otra vez, y seguir teniendo la percepción que el error se halla afuera, en nuestras formas externas de adoración, y no darnos cuenta que en nuestro interior está realmente la clave.

Jesús nos muestra que rendir una verdadera adoración es imposible si lo resumimos en un acto religioso y no lo vemos como el producto de la transformación sufrida por su sacrificio. Nuestra vida antes del Señor era una completa mentira, Él nos otorgó la posibilidad que se convirtiera en una absoluta verdad, lo único es que la decisión está en nuestras manos.
 
Pastor: David Bayuelo
Julio 21 de 2019

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