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El Dios De Toda Gloria

El Dios de toda gloria
Escuchar audio de esta predica Salmos 115:1 No a nosotros, oh Jehová, no a nosotros, Sino a tu nombre da gloria, Por tu misericordia, por tu verdad.
No hay nada de lo existe que pueda ser atribuible al hombre, ya que todo lo existente fue creado por Dios y para Dios, por tanto si todo partió de Él, ninguna cosa provino de la nada y por eso la gloria solo le pertenecerse a Él. Solo el Señor pudo sacar lo visible de lo invisible y esto le dio la oportunidad al hombre de poder hacer algo con lo ya creado, pero sin el Dios de toda gloria nada nunca pudo ser.

Pablo nos dice en: 1 Corintios 10:31 Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios. Él nos invita a que hagamos todo lo que tengamos que hacer, pero que la gloria de todo lo hecho se la lleve siempre el Señor.

¿Qué tan consientes estamos nosotros que todo lo que hacemos lleva por objeto el que Dios se lleve toda la gloria?, que el reconocimiento por lo menos desde nuestro corazón sea que lo que hemos logrado es producto de lo hecho por Él en mi vida. Algunas personas querrán darnos la gloria, pero que en nuestro interior atesoremos con firmeza que cualquier buen resultado es producto de lo hecho por Él. Debemos estar conscientes que muchas veces esto resultara muy difícil de hacer dado el egocentrismo que aún nos gobierna.

Isaías 43:7 todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice. Lo que este texto nos anuncia es que: La única razón de nuestra existencia; es la gloria de Dios, la única razón de nuestro trabajo, de nuestro matrimonio, de nuestra diversión, es la gloria de Dios, por tanto todo lo que hago, todo lo que decido, todo lo que persigo, tiene un objetivo y es que Él siempre sea glorificado. ¿Estaremos hoy como hijos de Dios realmente consientes de esto? ¿Será que vivimos una vida en la profundidad de esta verdad y no en la simplicidad de nuestros propios planes?

Debemos reflexionar en que Dios nos creó y después nos llamó con un solo objetivo y es darle la gloria que su nombre merece.
 
 
1.Todo lo que hoy somos y tenemos es por el Dios de toda gloria.

 

Efesios 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 2:9 no por obras, para que nadie se gloríe.


Esto nos debe colocar en sintonía con una obediencia sujeta al agradecimiento por la obra efectuada por Dios en nuestras vidas, dado que nuestra participación fue absolutamente nula en todo lo que nos ha acontecido. Nosotros nos hallábamos en una absoluta incapacidad para participar de alguna manera en nuestra salvación y obtención de toda la herencia que el Señor nos proporcionó por su sola gracia.

La palabra gloria desde el griego es: "dóxa", que lo que implica es estimación, una buena opinión. Lo cierto es que cuando le estoy dando la gloria a Dios en todo lo que hago y las demás personas me están viendo, ellas tendrán una buena opinión de Dios, esto nos obliga a revisar constantemente mi estilo de vida.

Efesios 2:10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. Hoy nosotros hemos sido capacitados para hacer conforme a la plenitud de sus bondades, esto fue posible solo por su obra, sin ningún mérito nuestro, esto es la que nos permite que su buena reputación se vea a través de nuestras vidas, por eso la consideración de que Él es Él Dios de toda gloria.

1 Samuel 15:16 Entonces dijo Samuel a Saúl: Déjame declararte lo que Jehová me ha dicho esta noche. Y él le respondió: Di. 15:17 Y dijo Samuel: Aunque eras pequeño en tus propios ojos, ¿no has sido hecho jefe de las tribus de Israel, y Jehová te ha ungido por rey sobre Israel? 15:18 Y Jehová te envió en misión y dijo: Ve, destruye a los pecadores de Amalec, y hazles guerra hasta que los acabes. 15:19 ¿Por qué, pues, no has oído la voz de Jehová, sino que vuelto al botín has hecho lo malo ante los ojos de Jehová? Si Dios le recuerda a Saúl quien era y lo que ahora es y posee, es porque se le había olvidado quien le había otorgado toda esa grandeza.

Cuando desobedecemos a al Señor es porque no de reconocemos que su gloria es la que ha hecho de nuestra vida lo que somos y la que nos ha dado posesión de todo lo que tenemos. Dios nunca ha compartido, ni le ha dado su gloria a nadie porque esta pesa tanto que no hay hombre en esta tierra que pueda llevarla en sus hombros sin ser aplastado. Pidámosle a Dios que nos ayude a permanecer con nuestros pies en la tierra.

2. Estamos llamados a depender en todo del Dios de toda gloria.
 
Juan 15:5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

Jesús le muestra a sus discípulos un hermoso símil, que les demuestra por qué sus vidas podían llevar abundante fruto y esto era producto de su constante y entera dependencia de Él. Esto debe ponernos a examinar las verdaderas razones del porque sentimos que no hay una productividad en nuestras vidas como la que Dios promete en estas líneas. Una cosa es consecuencia de la otra, permaneciendo en Él y Él en nosotros debe dar por resultado una cosecha abundante, pero separados de Él una absoluta escases.

Éxodo 40:36 Y cuando la nube se alzaba del tabernáculo, los hijos de Israel se movían en todas sus jornadas; 40:37 pero si la nube no se alzaba, no se movían hasta el día en que ella se alzaba. 40:38 Porque la nube de Jehová estaba de día sobre el tabernáculo, y el fuego estaba de noche sobre él, a vista de toda la casa de Israel, en todas sus jornadas.

La nube que guiaba al pueblo judío, la que reposaba sobre el arca del pacto era lo que hacía visible al Dios de toda gloria y a la vez era la que permitía verlo como un ente activo, ya que ella determinaba cuando el pueblo caminaba y cuando se detenía, ellos despedían absolutamente de ella, porque era las que les proveía el mana, el agua, la protección y todo lo que ellos podían necesitar.

Hoy en día es impresionante como el Dios de toda gloria ha sido sustituido de nuestra vida, de nuestros altares. Nosotros hoy como iglesia por desgracia preferimos lo terrenal, lo trivial, lo pasajero, lo temporal, aquello que no me exige mucho, lo que no me cuesta mucho valor, lo que está al alcance de mi mano, hemos perdido la expectativa porque se manifieste lo santo, lo majestuoso, lo sublime, lo sobrenatural, hemos abandonado el deseo de ver en acción al Dios de toda gloria. Venimos a un lugar como este pero no estamos esperando nada sobre natural, ninguna manifestación de su parte, hemos establecido procesos tan rutinarios y tan bien cumplidos que no nos percatamos que el invitado especial ni siquiera esta, solo esperamos que el tiempo transcurra e irnos con nuestra conciencia en silencio porque cumplimos con el rito.

Hoy hacemos cosas confesionalmente para la gloria de Dios, funcionalmente para la gloria nuestra. Debemos volver a anhelar las manifestaciones visibles del Dios invisible, no podemos seguir viviendo contentos con la pobre obra de nuestras manos. (Leguaje de señas)

 

3. Lo peor que nos puede pasar es que la acción del Dios de toda gloria deje de estar en nuestras vidas.

 
Esto se da cuando le perdemos el miedo reverente a la santidad de Dios, cuando esto ocurre le perdemos el miedo al pecado y esto nos lleva a una independencia que nos hace caminar en una prudencia autodestructiva.

1 Samuel 4:21 Y llamó al niño Icabod, diciendo: ¡Traspasada es la gloria de Israel! por haber sido tomada el arca de Dios, y por la muerte de su suegro y de su marido. 4:22 Dijo, pues: Traspasada es la gloria de Israel; porque ha sido tomada el arca de Dios. Recordemos que lo que produjo este suceso tan infortunado en la nación de Israel, fue la liviandad con que vivía el profeta Eli y sus hijos, quienes eran por encima de cualquier otro en el pueblo llamados a vivir para mostrar la buena reputación de Dios. Vivir sin hacer todo para la gloria de Dios es vivir despreciando al Dios de toda gloria y eso siempre traerá consigo consecuencias graves.

En el presente de la iglesia me encuentro todo el tiempo con personas que no guardan ningún tipo de reverencia por la gloria Divina, actúan con tal grado de irreverencia como si dudaran de la importancia que se debe le debe dar a su Nombre. No podemos permitirnos que se hable mal del nombre de Dios por nuestras formas de vida, hay que respetar esa gloria que así como nos ha dado todo por amor, también tiene la capacidad de consumirnos.

Hebreos 10:28 El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. 10:29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? 10:30 Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. 10:31 ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!

El Dios de toda gloria no puede ser tratado, ni concebido de nuestra parte como una cosa pequeña, un Dios del tamaño nuestro no frena el pecado de nadie, jamás podrá moldear la imagen de Cristo en nosotros, esta es una imagen tan grande que es imposible que pueda ser formada por un dios insignificante, nosotros necesitamos exclusivamente al Dios de toda gloria en nuestras vidas. El solo hablar de este Dios debe ser para nosotros intimidante.

Antes los hombres vivían para glorificar a Dios, la concepción hoy es que Dios vive para glorificar a los hombres. Por eso es que nos es gratificante solo escuchar que nos hablen de prosperidad, por eso hoy no nos interesa mucho la confrontación que la predicación puede producir, pero si la satisfacción de escuchar una canción bien cantada. Hay que regresar a vivir para el Dios de toda Gloria.

Conclusión

En una ocasión un elefante fue a pasar un puente de bambú, la estructura de este mientras lo hacía crujía como si fuera a ser derribado, en algún momento paso por la cabeza del elefante que este se podía destruir, pero finalmente llego del otro lado y de manera inmediata una pulga que llevaba en su oreja exclamo ¡Carambas como hicimos crujir ese puente!

Esto nos suele pasar, estamos viendo la bendición en nuestras vidas, estamos viendo la transformación de nuestras circunstancias, estamos despertando la admiración de otros, estamos viendo venir cosas que estaban fuera de nuestro alcance y lo primero que viene a nuestra mente es cuan bueno somos en lo que hacemos, lo que se nos olvida es que quien está realmente actuando es el Dios de toda gloria.

Salmos 115:1 No a nosotros, oh Jehová, no a nosotros, Sino a tu nombre da gloria, Por tu misericordia, por tu verdad.
 
Pastor: David Bayuelo
Noviembre 8 de 2019

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